Cantora ya no pertenece a Isabel Pantoja: todos los detalles, del precio al comprador, de la venta de la icónica finca de Paquirri
El ocaso de Cantora parece haber llegado a su capítulo definitivo. La finca que, tras la muerte de Francisco Rivera 'Paquirri', heredaron su viuda, Isabel Pantoja, y su tercer hijo, Kiko, se habría vendido a un empresario libanés de nacionalidad francesa, tras varios meses de especulaciones en los que este misterioso perfil dejó claro su interés por adquirir la mansión ubicada entre Medina Sidonia y Vejer, en Cádiz. La herencia que la tonadillera recibió de su marido, y donde vivió tantos años rodeada de sus hijos, se habría deteriorado notablemente, dejando atrás todo su esplendor. La situación de la finca era crítica, pero ahora habría pasado a manos nuevas según contó este domingo la periodista Monika Vergara en Fiesta.
"Cantora ya no pertenece a Isabel Pantoja", aseguró tajante la colaboradora. Según la información, el comprador tendría entre sus planes la idea de "poner una yeguada" en dicho terreno."Vamos a ver si esto finalmente es así… En ese campo que le queda un año y medio o dos para finalizar ese contrato de arrendamiento", añadía Vergara. Dado que Cantora no se puede vender sin el consentimiento de Kiko, la periodista contó que Isabel ha tenido que ponerse en contacto con su hijo para recibir la confirmación definitiva. "Como necesitan la firma de Kiko para proceder a esa venta, lógicamente Isabel Pantoja tenía que llamar a Kiko… Todo esto ha llevado a suavizar la situación", admitió. Las últimas informaciones apuntan a que la tonadillera y él habrían acercado posiciones en las últimas semanas después de llevar años sin hablarse.
Según la revista Lecturas, Cantora acumulaba una deuda de 2,2 millones de euros, saliendo a subasta a finales del mes de enero. Por aquel entonces, ya había un comprador interesado en el cortijo. "Es un empresario del sector inmobiliario, de origen libanés, de nacionalidad francesa, que está afincado en Marbella", aseguró entonces el periodista Kike Calleja en el programa Vamos a ver, de Telecinco. "Llevan negociando desde el pasado mes de noviembre, en diciembre ya se hizo la oferta definitiva y, por lo que me dicen, en los próximos días se podría cerrar esta negociación en 1.200.000 euros", declaró entonces. Poco más se ha sabido desde aquellas insinuaciones hasta ahora.
"Esto estaba en negociaciones desde hace un mes, es 1.200.000 euros lo que ha pagado este señor, se ha tardado mucho en firmar porque, al ser una persona extranjera, ha tenido que pasar un registro anti blanqueo para acreditar la procedencia del dinero. Este señor le había hecho una oferta a Kiko Rivera por su parte que él había aceptado, pero en esa llamada que se ha producido entre madre e hijo, Isabel le pide a su hijo que no acepte ese dinero, que ella ya buscaría inversores", explicaba Calleja este domingo en Fiesta, ampliando así la información que ya dio en su momento.
Otro adiós
Esta venta llega apenas unas horas después de que se conociera que otro de los legados de 'Paquirri' también había pasado a nuevas manos. El hierro que el torero creó se despide definitivamente de Cádiz y de la finca de Cantora, ese enclave tan ligado a su memoria que, ahora, también tiene nuevo dueño. Se trata del histórico trébol de cuatro hojas, con una 'P' en el centro, con el que el diestro se inició como ganadero. Según cuentan Informalia y La Razón, la ganadería de reses bravas que el torero fundó en 1979 en Cantora, y que en 1988 pasó a manos de sus hijos Francisco y Cayetano, pertenece ahora a otro ganadero. A finales de 2025 fue adquirida en subasta por el empresario Daniel Ramos y ahora inicia una nueva etapa en Teruel. Su nuevo propietario es un castellonense que ha adquirido el hierro, la divisa y los derechos históricos, aunque no el ganado original, puesto que las últimas reses que pertenecieron a los Rivera fueron eliminadas o vendidas a terceros hace tiempo. El nuevo proyecto se anunciará en los programas oficiales como Hermanos Ramos Villalonga "El Trébol".
La pasión de Paquirri por la ganadería iba a la par que su oficio como diestro. El torero siempre tuvo claro que quería ser ganadero, así que cuando comenzó a ganar dinero vistiendo el traje de luces, cumplió su sueño y compró dicho hierro al ganadero Marcos Núñez, pero solo pudo disfrutar de ello durante cinco años, hasta su muerte en Pozoblanco en 1984. Ahora ya no queda nada de ese sueño que para Paquirri supuso tanto esfuerzo. Tampoco hay vestigios de su gran finca, Cantora, un espacio que marcó su vida y la de su familia, y que ahora deja atrás sus grandes años de esplendor.







