Charlene y Carolina de Mónaco reaparecen en un jardín 'suculento': un cinturón de elefante y un bolso cactus que lo cambian todo
Después de mostrar su imagen más glamurosa en el Baile de la Rosa, la que es una de las citas más señaladas del calendario en Mónaco, los príncipes Alberto, Charlene y Carolina reaparecieron ayer con motivo de la reapertura de una de las joyas culturales, naturales y turísticas del país. Después de seis años cerrado, el Jardín Exótico reabre este fin de semana, y los Grimaldi han sido los primeros en poder disfrutar de su nueva imagen. Este enclave es uno de los lugares más sorprendentes de Mónaco, puesto que se trata de un jardín suspendido sobre acantilados, con vistas espectaculares al Mediterráneo y una colección de plantas suculentas de todo el mundo. Se inauguró en 1933, comenzó un importante proceso de renovación y seguridad en 2020 y, por fin, vuelve a abrir.
Para esta ocasión, ambas princesas escogieron trajes de chaqueta, pero cada una adaptó la estética sartorial a su estilo propio. En los últimos años, los conjuntos de este tipo se han convertido en una apuesta infalible para royals y primeras damas, desde Kate Middleton hasta la reina Letizia y sus hijas. Es una especie de "uniforme" de trabajo con el que consiguen apostar sobre seguro, ir elegantes, atemporales y cómodas sin complicaciones excesivas. Eso no significa, en absoluto, que pequen de sencillas o aburridas, puesto que cada una sabe aportarle su sello personal. En este caso, la diferencia principal reside en el corte de las prendas.
La princesa Charlene y su traje para potenciar la figura
Charlene hizo gala una vez más de su estilo minimalista pero moderno y siempre con aires de tendencia. Estrenó un favorecedor nuevo conjunto de Elie Saab en tono verde muy oscuro que se mimetizaba con la vegetación del impresionante enclave. Se trata de un set compuesto por unos pantalones acampanados, silueta que alarga las piernas y estiliza al máximo, y una chaqueta con cuello camisero, con cremallera frontal y cinturón incorporado. Este accesorio no solo realza la figura, sino que, además, aporta un toque divertido y original, puesto que está decorado con dos elefantes metalizados. Completó con salones negros de piel de Louis Vuitton y bolso a juego de la misma marca, además de con unas gafas de sol en clave XL firmadas por Fendi.
Por su parte, Carolina se decantó también por un conjunto sartorial, en su caso en un tono camel muy acorde al la temática del acto. Frente al estilo más entallado de Charlene, su cuñada prefirió un set de corte más clásico, con chaqueta tipo blazer y pantalón recto. Además, le sumó una camisa clásica blanca, símbolo eterno de elegancia atemporal. El toque divertido lo aportó su bolso, un modelo en forma de cactus rematado por una flor de crochet en combinación de colores rojos y rosas.



