Ciencia ficción de manufactura mexicana
La anécdota podría ser cierta: un paleontólogo mexicano explora el desierto de Coahuila en busca de huesos de dinosaurio y entre los restos se topa con una misteriosa pieza de metal que rápidamente se presta para la especulación. En redes sociales comienza a circular la idea de que se trata de un artefacto extraterrestre y la aventura se desata.
Jenaro Martínez (Monterrey, 1973), quien ha trabajado durante tres décadas en la industria de la tecnología y las telecomunicaciones, demuestra la vitalidad que tiene la ciencia ficción de manufactura mexicana. Si en la primera parte de Invasión silenciosa (2023) ya se había adentrado en la historia del paleontólogo David Fernández, en la segunda parte de su saga Invasión silenciosa. La verdad oculta (Hachette, 2026), la imaginación no encuentra límite.
Ahora, su héroe mexicano debe adentrarse en otras regiones de la galaxia para evitar la extinción de la humanidad, pero el terror está al acecho: no sólo encuentra aliados sino que también se enfrenta a enemigos que pueden destruir una civilización. La historia espacial camina de la mano con lo que sucede en la Tierra, con Victoria Collins y las ambiciones de poder y expansión militar de las grandes potencias planetarias. En el aire solo queda una duda: ¿Puede el hombre realmente controlar su destino?
“Muchas personas piensan en la ciencia ficción con superhéroes, naves espaciales y explosiones, para mí es cómo si te pusieras unos lentes y pudieras ver el mundo con otra perspectiva, un poco más relajado, sin tomártelo tan en serio, te permite ver el entorno, la condición humana. En el fondo de esta historia, más allá de la acción y el suspenso y las naves espaciales, están las preguntas”, cuenta el autor en entrevista.

En la cabeza de Jiménez rondan cuestionamientos como ¿qué significa ser humano en este momento?, ¿por qué, precisamente ahora, resurge la inteligencia artificial, una tecnología tan poderosa que avanza día con día y que aún de no ser humana toma decisiones por nosotros, decisiones financieras, de todo lo que vemos en las redes sociales?, o ¿qué pasará con los niños que hoy están creciendo con la IA?
Jenaro fue de esa generación que creció viendo las películas de George Lucas y Steven Spielberg, pero fue hasta que llegó a los 40 cuando sintió ansiedad de sacar las historias que había cargado desde niño: “Me propuse contarlas y empecé a buscar, encontré talleres de literatura para desarrollar mi habilidad, soltarme y sobre todo convencerme de que yo viviendo donde vivo y trabajando donde trabajo, podía ser un escritor que hiciera algo digno de leerse por miles de personas”.
Pero hubo otro elemento que el escritor quiso incluir en su historia. Al principio, cuando comenzó a idear Invasión silenciosa pensaba en Hollywood como escenario, pero poco a poco se fue revelando el desierto mexicano: “Nací en Monterrey, pero crecí en Coahuila, mi abuelo tenía un rancho en donde había fósiles de conchas y caracoles, ya en los 2000 Coahuila resultó ser una tierra riquísima en fósiles de dinosaurios; eso o le dio una identidad al personaje”.
Invasión silenciosa, además, fue pensada como una trilogía. Jenaro Martínez ya trabaja en la tercera entrega: “Tengo bien diseñada la conclusión, estoy trabajando en esa última entrega, espero que en un par de años se publique. La primera parte tuvo que ver con descubrir que nuestra realidad es más compleja de lo que nos habían dicho; en la segunda nos dimos cuenta que no estamos solos y que somos parte de un contexto más amplio, la tercera parte creo que será sobre encontrar cuál es nuestro papel como humanidad para salvarnos y continuar hacia adelante”.
Por: Luis Carlos Sánchez
EEZ