¿Cómo evitar la intervención?

¿Cómo evitar la intervención?

Una intervención extranjera en México se asoma como una posibilidad. Las razones son diversas y complejas. Sheinbaum acusa a la oposición de ser responsable de esa situación. Siendo objetivos, las razones-o sinrazones-de una posible intervención residen en las políticas del sexenio de López Obrador y en lo que va del sexenio de Sheinbaum, aunados al factor Trump.

La presidenta, en particular, ha llevado la radicalización del pensamiento político de Morena un paso más allá de López Obrador. Él se dedicaba a denunciar a la oposición como conservadora, fifí, retardataria. López desarrolló ideas moralinas sobre cómo los opositores se interesan exclusivamente por el dinero, como pecado, y no les interesa la gente, que es doblemente pecaminosa. Hablaba de la degradación moral de la oposición.

Pero ella ha ido un paso más en el esfuerzo por justificar la reforma electoral que impulsará desde el Estado, diseñada para perpetuarse en el poder. No se queda en la supuesta indignación moral de López Obrador ante la desfachatez y miseria moral de la oposición.

Ella tilda a la oposición, toda y sin distingos, de traidora a la patria. Según Sheinbaum, la oposición está en franca rebeldía contra la República y busca, conscientemente, su destrucción. Ella postula que la oposición lleva en su malévola sangre el instinto de destruir todo lo bello en México, y se alía con extranjeros para derrocar a la bella esencia mexicana.

Estas son sus palabras. “¿Y qué pretenden ellos (la oposición)? ¿Qué les gustaría a ellos? La intervención de Estados Unidos en México. Esa es la verdad.”

¿Es la verdad, según Sheinbaum? La oposición, tan diversa ideológicamente como lo es el país, nunca ha llamado a una intervención de Estados Unidos en México. Desde la oposición de izquierda al morenismo, hasta la oposición de derechas, lo que se le ha demandado al gobierno de Sheinbaum es que corrija su deriva imparable al autoritarismo, que frene su alianza con el narcotráfico y que asuma que sí ganó con el 55% de los votos, entonces tiene el 45% en contra.

Eso hace necesario y obligado un proceso de negociación política seria y responsable entre la oposición y las fuerzas oficialistas. Siguió con su diatriba desde el púlpito de la mañanera: “La oposición en México lo que ha estado buscando, y lo ha manifestado durante todos estos meses, es una mala imagen del gobierno de México en Estados Unidos.”

¿Qué imagen cree Sheinbaum y su gobierno que proyecta al mundo entero, cuando se niegan a dialogar con la oposición interna? ¿O también cuando se niega a asistir a foros internacionales porque no quiere enfrentar las críticas que le tiene reservada la comunidad internacional por sus fallidas políticas económicas y sus alianzas con dictaduras de todos los colores y sabores?

Es incapaz de explicar al mundo por qué no denuncia la invasión rusa a Ucrania, cuando es un acto de violación de la soberanía de una nación independiente. Al mismo tiempo, México grita a los cuatro vientos que nadie debe violar la soberanía territorial de México. Ejerce una política de doble cara. Eso no crea confiabilidad, sino desconfianza.

Una vez acelerada y afiebrada con sus denuncias, la presidenta remató su agravio contra la oposición con una denuncia mañanera: “Como no tienen apoyo popular en nuestro país- porque ya no tienen apoyo popular-ellos creen que tienen que ir a buscar desde fuera para afectarnos…no hay ninguna diferencia con el conservadurismo del siglo XIX. Buscan que de afuera vengan a gobernarnos. Esa es su posición.”

Sheinbaum repite la fantasía, que es su deseo mas no es la realidad, de que no existe la oposición en México. Lo dice la presidenta cuyos números de aceptación popular caen en la medida que el desaseo y corrupción de su gobierno se hacen evidentes. Todos observan cómo es la protectora número uno de la masiva y descarada corrupción del sexenio pasado.

El Grupo Tabasco arruinó al país con su corrupción y su estrategia de vinculación con el narcotráfico como eje de la política “de paz” para México. La defensa oficialista de los corruptos del pasado y del presente es la estocada de muerte para este gobierno.

Esas “denuncias” de Sheinbaum contra la oposición le sirven, ella piensa, para justificar una reforma electoral que pretende asegurar la perpetuación de Morena en el poder y así evitar que “traidores a la patria” lleguen a dirigir los destinos de la nación.

A Sheinbaum se le olvida que ganó con el 55% de los votos y con 45% en contra. Fueron maniobras ilegales lo que le permitió tener la mayoría calificada en el Senado y la Cámara de Diputados. Pero comete el mismo error de todo político fantasioso al pensar que esa mayoría calificada es real. No lo es. Más bien es producto de un uso faccioso del poder de Estado para chantajear y amenazar a legisladores de oposición a que entreguen su lealtad al poder estatal.

El punto es que la oposición tiene mayor presencia, autoridad moral y política en México de lo que reconoce Morena. Algunos están preocupados por las elecciones de 2027. Por eso ponen en juego la revocación del mandato de Sheinbaum a votación. ¿Será para quitarla?

No se debe confundir autoridad moral con el poder de imposición por la fuerza del Estado. Son dos categorías completamente diferentes. Morena puede imponer, pero con una autoridad moral reducida.

Vistas así las cosas, el debate sobre una posible intervención de Estados Unidos en México cambia completamente de carril. El responsable de una posible acción así no es la oposición, sino el gobierno morenista y sus políticas fallidas, que llevan a México hacia un colapso peligroso.

Su alianza perversa con el narcotráfico y la corrupción de las Fuerzas Armadas, junto con la destrucción de las estructuras de gobierno que eran sostén de una República democrática, (como son un Poder Judicial independiente, el Estado de derecho respetado y la autonomía de órganos electorales y jurisdiccionales, de rendición de cuentas y acceso a la información), son las condiciones que hacen de México un país bajo sospecha de no ser confiable. Es más, de ser un país que puede considerarse un peligro de seguridad nacional.

Todos esos elementos son el caldo de cultivo que genera condiciones para múltiples reclamos internacionales hacia México, no sólo de Estados Unidos. Al calificar a México como un riesgo de seguridad nacional, están evaluando todas las acciones del gobierno de Morena durante los últimos siete años. Eso no es obra de la oposición, que Sheinbaum dice que “no existe”. Son las consecuencias de las políticas fallidas compartidas entre López Obrador y Sheinbaum que han llevado a México a encontrarse en una situación tan comprometida.

Se equivoca Sheinbaum. La oposición no es traidora. Es más leal a México de lo que es Morena. La oposición plantea la urgente necesidad de corregir el rumbo del país para evitar cualquier asomo de intervención militar de Estados Unidos en México. Implica tomar decisiones muy duras, que Sheinbaum evade o teme tomar.

La oposición propone romper el cordón umbilical que une el narcotráfico al gobierno de Morena. Es preciso sacar a las Fuerzas Armadas de todas las obras, negocios e instituciones de administración pública del gobierno y que se ciñan estrictamente a su función de garante de la seguridad nacional del país, alejándose de la corrupción. Exige el restablecimiento de los órganos de contrapesos dentro de la función del Estado y defender la autonomía e independencia de los Poderes Judicial y Legislativo del Ejecutivo.

La rendición de cuentas y la transparencia son el garante del buen gobierno. Finalmente, el diálogo entre las fuerzas políticas y las estrategias de colaboración y diálogo deben prevalecer en todos los niveles de gobierno, así como el respeto irrestricto al voto popular sin interferencia, coacción ni manipulación de fuerzas o gobiernos.

Este programa es la mejor defensa para evitar la intervención militar de cualquier fuerza externa a México. Pero seguir por el camino que está proyectando Morena es colocarse, objetivamente, en el camino de las intervenciones extranjeras indeseadas.

POR RICARDO PASCOE

COLABORADOR
ricardopascoe@hotmail.com
@rpascoep

MAAZ