Conspiraciones se imponen al tiroteo en cena con Trump

Conspiraciones se imponen al tiroteo en cena con Trump

Una publicación en X firmada por Henry Martínez, fechada en diciembre de 2023 y compuesta únicamente por el nombre “Cole Allen” —identificado el sábado como presunto agresor— reapareció el domingo y superó 33 millones de visualizaciones.

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La cuenta, ilustrada con la rana Pepe —símbolo apropiado por sectores de la ultraderecha— terminó presentada como prueba de un supuesto “viaje en el tiempo”, debido a que su portada enlazaba al sitio Time Machine, en realidad un proyecto europeo de digitalización cultural.

En paralelo, una cuenta vinculada a Irán difundió un video animado estilo Lego, generado con inteligencia artificial, que acusa a Donald Trump de fabricar crisis cuando caen sus encuestas.

Ambos contenidos circularon antes de que las autoridades consolidaran información verificada sobre el tiroteo en la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, en Washington, donde el sospechoso resultó detenido tras irrumpir armado en el evento.

La desinformación avanzó más rápido que los hechos, pese a que cientos de periodistas presenciaron el incidente.

La hebra de Martínez escaló en capas: usuarios lo identificaron sin pruebas como científico de la NASA y vincularon a Allen con el Laboratorio de Propulsión a Reacción a partir de un perfil no verificado en LinkedIn.

La narrativa del “viaje en el tiempo” persistió incluso después de que se aclarara la naturaleza académica de Time Machine. El término “escenificado” superó las 300 mil publicaciones en X al mediodía del domingo, según TweetBinder.

La hipótesis dominante —sin evidencia— sostuvo que el ataque fue montado, ya como distracción de la guerra con Irán, ya como argumento para impulsar un salón de baile de 400 millones de dólares en la Casa Blanca.

Sin evidencia de montaje

Otras versiones atribuyeron el hecho a Israel, a la administración Trump o lo equipararon con el atentado de Butler, en 2024. Una frase previa de la portavoz Karoline Leavitt —“esta noche se dispararán algunos tiros”— fue recortada y difundida como supuesto conocimiento previo.

Cole Tomas Allen, de 31 años, resultó detenido en el lugar tras ingresar armado al Washington Hilton; enfrenta cargos que incluyen intento de asesinato contra el presidente. No hay evidencia que respalde un montaje.

El video estilo Lego se inserta en una estrategia más amplia de propaganda con inteligencia artificial dirigida a audiencias occidentales.

A inicios de abril, YouTube eliminó contenidos del grupo Explosive Media, vinculado por analistas con redes pro-Teherán.

La cadena rusa RT amplificó en X parte de estas versiones. El propio Trump reconoció la velocidad del fenómeno: “Normalmente tarda un poco más”, dijo a CBS. Esta vez, las teorías surgieron en minutos.

Especialistas atribuyen la aceleración a la erosión de la confianza institucional, la polarización y los incentivos de plataformas donde actores con grandes audiencias monetizan especulaciones, aun sin creer en ellas.

El episodio encaja en un patrón reciente: tras ataques o intentos contra figuras políticas, las redes operan como amplificadores de narrativas falsas que persisten incluso frente a hechos verificados.