De la carpintería a medida a los muebles “camaleón”: 10 soluciones reales para ganar orden, luz y amplitud en pisos de menos de 50 m²
Un piso pequeño tiene que ser preciso. En menos de 50 m², el orden no es una obsesión, sino una forma de respirar y el estilo no se mide en metros, sino en decisiones inteligentes. La buena noticia es que no hace falta una reforma titánica para notar un cambio radical: a veces basta con reorganizar la luz, elegir piezas con doble función o ajustar la distribución con soluciones discretas y bien pensadas.
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© Amador TorilPuertas correderas (o de hoja vista) para liberar espacio
Si hay un elemento especialmente útil en pisos o apartamentos pequeños por el espacio que libera, es la puerta corredera. Con ellas se recupera el área de giro de una hoja convencional y se gana libertad para colocar un mueble, un perchero o incluso una lámpara de pie. En pisos pequeños, ese espacio invisible marca la diferencia. Las de hoja vista (tipo granero, con guía exterior) funcionan cuando no quieres (o no puedes) empotrar; y las empotradas son más limpias visualmente si hay posibilidad de obra. En la imagen, un proyecto de la interiorista Raquel González.
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© Amador TorilTextiles y color: continuidad para agrandar, acentos para dar personalidad
La amplitud visual se construye con continuidad. Puedes grabarte a fuego esta máxima, ideal a la hora de decorar casas pequeñas. Una paleta cromática coherente, cortinas largas que caen desde cerca del techo y alfombras proporcionadas (ni demasiado pequeñas ni excesivamente dominantes) funcionan en pisos mini. Funcionan especialmente los tonos claros y medios con textura, como blancos rotos, arena, gris cálido, piedra…
Para que no quede plano, introduce acentos de color controlados y marcados. Hazlo con una pared de color profundo, una obra de arte grande o cojines en un tono distintivo. La clave es que el contraste sea intencional, no acumulativo. En la imagen, salón proyectado por la interiorista María Acha con estilismo de Cristina Rodríguez Goitia.
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© Wifre MelendrezEspejos estratégicos: multiplica la claridad sin recargar
El espejo bien colocado no es un truco antiguo, sino una herramienta de interiorismo. Frente a una ventana (o ligeramente de lado) rebota la luz y amplía la percepción. En un recibidor estrecho, un espejo de cuerpo entero aligera; en el salón, uno grande apoyado o colgado puede actuar casi como segunda ventana. Un recurso perfecto en pisos pequeños es revestir una pared con espejo. Un efecto muy limpio al apostar por lo grande. Proyecto de 15000 Studio.
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© Jal LuxBaño pequeño: ducha a ras, hornacinas y muebles suspendidos
Si hay una estancia donde la reforma se traduce en comodidad, es el baño. Una ducha amplia (siempre que la distribución lo permita) con mampara transparente aligera el conjunto, y las hornacinas en pared evitan estanterías que restan espacio. Los muebles suspendidos despejan el suelo, facilitan la limpieza y dan sensación de ligereza. En busca de esa continuidad que comentábamos, en un baño pequeño apuesta por suelos continuos, con duchas con suelo de obra o platos enrasados. Proyecto de Punto y Seguido.
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© FRAN FERRERAMuebles a medida para aprovechar centímetros
Cuando una estancia es pequeña, el truco no está en añadir volumen, sino en diseñar piezas que se adapten al espacio y dejen respirar. Mantener una altura contenida en los muebles, adaptarlos al espacio y usar los mismos materiales, hace que el conjunto cobre sentido. No hay muebles extras; todo funciona con unidad.
En este sentido, apostar por soluciones a la medida del espacio es un acierto. Además, de esta manera, se pueden crear piezas con doble uso, lo que es perfecto a la hora de lograr versatilidad en pisos pequeños. Escoge piezas que trabajen en distintos momentos del día. En un dormitorio como el de la imagen –diseño de Altelier Studio–, un módulo cajonera o con estantes puede actuar como mesita de noche o apoyo en el escritorio.
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© ARÁNZAZU CATALÁNLa iluminación que cambia un piso pequeño
En pocos metros, la luz define el bienestar. La fórmula que mejor funciona es la iluminación por capas: una luz general suave, puntos de tarea (encimera, lectura, escritorio) y una luz ambiental que aporte profundidad (apliques, tiras LED ocultas, lámparas de mesa). Esto no solo embellece, también amplía los metros porque crea volúmenes y evita sombras duras. Un extra muy eficaz es colocar luz indirecta en estanterías o en la parte superior de un mueble alto. En la imagen, proyecto de Carol Darós Interiorismo.
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© Carla CapdevilaDe paredes a tabiques "a medias"
No se trata de derribar tabiques para ganar sensación de amplitud. Se puede seguir compartimentando. Una solución intermedia que funciona bien en pisos pequeños es crear muretes a media altura completados con una celosía, listones o cerramiento de cristal. De esta manera se compartimenta con una solución ligera, se deja pasar la luz, se delimitan usos, pero sin desperdiciar la parte baja de apoyo que concede un murete ciego. Esta solución aporta carácter arquitectónico al proyecto, como en este de Arquesta y Mas by Arquesta, con una solución ligera entre dormitorio y baño.
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© Irene DíazAlmacenaje a medida hasta el techo
En menos de 50 m², el desorden visual pesa el doble. La carpintería a medida permite crear armarios y otras soluciones de almacenaje de pared a pared y de suelo a techo. Así todos los centímetros están aprovechados. Se crean diseños muy prácticos que pueden resolverse todos con puertas o abrir algún espacio central que aligere. Aquí, el dormitorio lo diseña Sincro con mobiliario a medida de Tegar.
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© Javier Calleja RoviraAlmacenaje integrado que desaparece
En relación al punto anterior, hay que insistir en que para pisos y apartamentos de menos de 50 m² la idea de convertir una pared en un frente continuo de armarios es perfecta y enlaza con la tendencia de lograr espacios limpios pero prácticos. Con soluciones a medida, esa falsa pared puede esconder mucho almacenaje. De mayor o menor fondo en función de las dimensiones del espacio. Se gana mucho, sin optar por muebles sueltos.
La idea es plantear un panelado a medida con puertas enrasadas (sin marcos ni tiradores visibles, con apertura push o uñero) para integrar armarios laterales y altillos hasta el techo. Aquí, en este dormitorio proyectado por el estudio de arquitectura Pilsferrer, el armario de la derecha se integra gracias al revestimiento usado en la pared principal.
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© Amador TorilCocina abierta para poner límites sutiles
Abrir la cocina al salón es otra de esas ideas que encajan en pisos minis. La decisión suele mejorar el tratamiento de la luz y la sensación de amplitud, pero el secreto está en cómo se abre. Hay que analizar que no se pierda espacio para almacenar. Por eso es interesante crear un elemento organizador en medio, que puede ser un elemento tipo isla o península, el sofá o el comedor. No siempre es la mejor opción; hay que estudiar las opciones. Proyecto de Silvia Trigueros con estilismo de Cristina Rodríguez Goitia.