Irán llega a Islamabad huérfana de negociadores clave tras la oleada de asesinatos selectivos de EEUU-Israel

Irán llega a Islamabad huérfana de negociadores clave tras la oleada de asesinatos selectivos de EEUU-Israel

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El frágil alto al fuego de catorce días pactado por Washington y Teherán, ha creado una ventana diplomática para negociar la salida de una guerra que se ha extendido por todo Oriente Próximo y que ha causado más de 5.000 muertos y millones de desplazados. Toda la atención está puesta en Islamabad, que acogerá el sábado la primera ronda de negociaciones entre Estados Unidos y Teherán, en un encuentro cuyos detalles y formato aún se desconocen.

El embajador de Teherán en Pakistán, Reza Amiri Moghadam, confirmó este jueves la llegada de una delegación de su país a Islamabad para mantener unas "conversaciones serias" pese al "escepticismo de la opinión pública" iraní. Sin embargo, su mensaje fue eliminado poco después, al igual que otra publicación parecida de la embajada iraní en India, despertando dudas sobre si el régimen mantiene la voluntad de seguir negociando o pretende posponer el encuentro.

Estados Unidos ha puesto primero las cartas sobre la mesa, con el anuncio de que el vicepresidente JD Vance liderará el equipo negociador del país. Vance podría tener más margen de actuación que el resto de enviados de la Casa Blanca, ya que Teherán guarda una gran desconfianza ante el negociador Steve Witkoff y el empresario y asesor presidencial Jared Kushner.

Teherán espera que las conversaciones giren en torno a su propuesta de diez puntos para poner fin a la guerra, que exige garantías de que Estados Unidos e Israel no reanudarán sus ataques dentro de unos meses, mientras que se compromete a la no proliferación nuclear y la reapertura total del estrecho de Ormuz, a cambio de un levantamiento total de las sanciones.

La República Islámica contaba con funcionarios de alto nivel con experiencia en negociaciones con Estados Unidos desde hace décadas, que habían tratado desde el programa nuclear nacional las sanciones o las relaciones entre Teherán y milicias de la región. Sin embargo, estos perfiles clave forman parte del grueso de la cúpula del régimen que ha muerto en las últimas semanas debido a los ataques aéreos israelí-estadounidenses. Uno de ellos es Ali Shamkhani, exministro de Defensa y asesor del fallecido Líder Supremo, el ayatolá Ali Jamenei. Shamkhani influyó en las políticas nucleares del país y lideró las negociaciones nucleares con Washington en 2025, interrumpidas por una ofensiva israelí que derivó en una guerra de doce días.

Otro alto cargo abatido durante la actual guerra es Ali Larijani, jefe de seguridad del país y también asesor del anterior Líder Supremo. Larijani llevó a cabo una gran labor diplomática para reunir apoyos y forjar el acuerdo nuclear de 2015, pactado entre Irán, tres naciones europeas, Estados Unidos, China y Rusia, en el que Teherán se comprometió a limitar el enriquecimiento de uranio a cambio de un alivio de las sanciones internacionales. Por su parte, el conocido negociador y exministro de Exteriores, Kamal Kharazi, resultó gravemente herido en un ataque selectivo de EEUU e Israel.

Ahora, los expertos barajan que el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, podría liderar las negociaciones con Estados Unidos. Cercano a la Guardia Revolucionaria, Qalibaf es una de las figuras claves del régimen tras la muerte del ayatolá Jamenei y uno de los últimos perfiles pragmáticos que queda en el gobierno. Es uno de los funcionarios que más ha denunciado las "violaciones del alto el fuego", advirtiendo a Estados Unidos que cualquier desacato "conlleva consecuencias explícitas y respuestas contundentes".

Qalibaf advirtió además que la propuesta de diez puntos formulada por Irán exige el fin de las hostilidades contra "todos los grupos de resistencia en la región", en alusión a la ofensiva israelí en Líbano y alertó que las negociaciones no podrán avanzar si ésta condición no se cumple. "Líbano y todo el Eje de la Resistencia, aliados de Irán, forman parte inseparable del alto el fuego", advirtió.

Otro funcionario que podría liderar el pulso diplomático con Washington es el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, que capitaneó las últimas conversaciones del pasado febrero, frustradas por la guerra actual. Desde el inicio de los combates, Araghchi ha intentado rebajar las tensiones con gobiernos de la región, especialmente de países del Golfo, víctimas de la oleada de represalias del régimen.