De la tradición al sustento
Martha Herrerla, como es conocida por sus clientes fuera de México, nunca tuvo una madre, tía o abuela que le inculcara el negocio de los bordados artesanales, sin embargo, desde que era niña tuvo el gusto por hacerle ropa a sus muñecas, pues desde que tiene memoria le encanta estar cerca de las telas y experimentar con colores y texturas “no sabiendo a que al final de cuentas de esto yo iba a vivir”, dijo la diseñadora de textiles.
Martha Isabel Jiménez Jiménez, su nombre real, comenzó a bordar como negocio desde el 2018, y fue hace cinco años cuando logró comprar máquinas de coser profesionales, las cuales colocó en un espacio adaptado como taller a un lado de su hogar; también pudo invertir en telas de mayor calidad, con lo que logró atraer a clientes no solo de Chiapas, sino de Tabasco, Michoacán, Oaxaca y Morelos principalmente, hasta que la originaria de San Cristóbal logró exportar sus prendas a otros países.

“Me gusta mucho lo que hago, pues ya se convirtió también en mi negocio y una forma de traer ganancias a la casa, pues soy la primera de la familia que se dedica a los bordados, pero como ya toda la familia aprendió de los textiles, ahora yo creo habrá más. Mi esposo también está en el negocio”, contó Martha, quien es madre de tres hijos quienes la apoyan, al igual que su esposo, quien decidió unirse a su emprendimiento.
Por otra parte, la microempresaria agradeció las facilidades que le otorgaron las plataformas digitales, pues la zona en la que vive es muy turística, y por ende, hay mucha competencia en productos bordados, textiles de zonas originarias y demás artesanías que gente de otros estados y visitantes extranjeros lleva de mercados y tianguis locales, por lo que Martha busca combinar y contrastar mucho en sus telas, para tener prototipos muy variados y con un diferenciador a lo que se suele encontrar en la mayoría de los lugares: “los vestidos largos son mi producto estrella, es la prenda que se suelen llevar la mayoría y lo que más enviamos a España y Estados Unidos”, admitió.

“De la manera en que yo me puedo sentir satisfecha con la manera en que este taller ha crecido es que ahora puedo correr con los gastos de este hogar, con esa satisfacción de que ahora ya no es una necesidad, ahora es un gusto poder hacer esto, acompañada y con una clientela fiel que también cada vez me pide cosas diferentes y me ha ayudado a explotar mi creatividad en los diseños, es por eso que ahora, después de crear tanto desde cero, desde la imaginación, nos estamos tomando un descanso”, señaló Martha, quien dijo que esperará a vender la mayoría de las prendas que tiene almacenadas en su taller antes de sacar diseños inéditos, pues hay desde vestidos en tonos pastel, largos, cortos, faldas, blusas y chalecos con doble diseño, hasta morrales, aretes y carteras de todos los tamaños. Además, en caso de requerir un pedido personalizado, solo es necesario decirle cuáles son los detalles, colores y ajustes requeridos para que ella pueda trabajar la prenda.
Lo que comenzó como una necesidad de salir adelante junto con su esposo e hijos en la sala de su casa en una pequeña comunidad alrededor de San Cristóbal de las Casas en Chiapas, ahora es un negocio local completamente establecido bajo las demandas de la interconexión actual, con créditos que ella ha pedido y puede pagar anualmente para profesionalizar su pasión por los textiles, en un espacio propio en el que surgen ideas y sueños cada vez más grandes: “Me llena como mujer el poder salir adelante, la ayuda recibida a través del microcrédito y la confianza para que el apoyo logre que nuestros ideales y metas sean cada vez más grandes”.
DE SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS PARA EL MUNDO
- Martha comercializa sus textiles a través de su página de Facebook
- Tiene envíos a todo el territorio de la república
- Cuenta con clientes en Estados Unidos y España
- Encuentra su tienda en línea en Facebook como: Martha Herrera Diseño Artesanal
“No hay que tener miedo, para que los sueños de poquito en poquito se vayan haciendo más grandes”
PAL