Déficit de atención, dislexia o discalulia: así es como la IA ayuda a niños con necesidades especiales a aprobar todo con buenas notas: "No es hacer trampas, es estudiar"
Cuando un niño o un adolescente tiene dislexia, discalculia, déficit de atención… por muy inteligente que sea (muchos de estos niños tienen también altas capacidades), el estudio se puede complicar mucho. Leer textos cada vez más extensos y complejos a medida que suben de curso, hacer operaciones con números con cada vez más cifras, mantener la atención durante horas en clase o bien en casa para aprender lecciones extensas puede resultar una verdadera odisea. Sin embargo, estos alumnos pueden encontrar un nuevo aliado: la Inteligencia Artificial (IA).
Aunque muchas familias aún recelan de ella, la realidad es que algunos profesores ya la han implementado en sus clases. David Marugán Rivera, profesor de idiomas de Salesianos Atocha, es uno de ellos. Utiliza la IA para ayudar a todos sus alumnos y ha visto un cambio muy notable en todos ellos, incluidos aquellos que tienen alguna neurodivergencia. Le hemos preguntado cómo lo hace, de qué manera emplea esta tecnología para lograr esa mejora y su respuesta es tan sencilla como clarividente: "La inteligencia artificial nos facilita lo que no teníamos: más tiempo que los chicos".
La IA te ayuda a personalizar el aprendizaje y en eso confío. Estoy viendo resultados.
"Estos años de atrás me quedaba el resquemor de que se lo facilito, pero tendría que darles el mismo contenido que al resto", señala acerca de las adaptaciones escolares que estos alumnos necesitan en función de su perfil neurodivergente particular. "¿Qué me ayuda ahora? Pues, con diferentes IA, adaptar textos, adaptar preguntas… me ayuda a reconducir para llegar al mismo fin", nos dice.
No lo ha conseguido de un día para otro, sino que es el fruto de un trabajo concienzudo y constante. "Ha sido a base de equivocarme, de ensayar, preguntar y pedirles feedback, sobre todo, a ellos: ¿lo habéis entendido?, ¿sabes lo que te estoy pidiendo?, ¿sabes a dónde hay que llegar?", detalla. "Con eso soy muy pesado".
Es decir, David por un lado acude a la IA para hacer las adaptaciones que cada uno de sus alumnos precisa y, posteriormente, la mejor manera de averiguar si efectivamente esas adaptaciones son útiles es observando las respuestas de los chicos. Así, en este continuo ensayo-error, todos sus alumnos han logrado no solo aprobar, sino mejorar claramente sus notas, incluidos aquellos que tienen alguna neurodivergencia.
Cómo utilizar la IA siendo alumno
Lo que hemos visto hasta ahora son las adaptaciones que se pueden personalizar, para el profesor, en función de cada alumno y de sus necesidades particulares. Sin embargo, el alumno también puede acudir a la IA y la utilidad de esta, en este otro sentido, va mucho más allá de poder hacer un trabajo que se pide para casa de manera mucho más sencilla. Conchita Díaz, responsable de formación de IA y Big Data en Google para Europa, Oriente Medio y África, nos contaba hace unos días, al finalizar un evento de su compañía sobre IA en educación (Aprender en la era de la IA), que lo maravilloso de esta nueva tecnología es que cualquier alumno le puede pedir que le explique de otra manera aquello que no ha entendido en clase.
Le puede pedir que se lo explique de manera más sencilla o que se lo explique a través de un juego, por ejemplo. Si bien es cierto que siempre la primera opción ha de ser preguntar al profesor y plantearle a este cualquier duda que pueda surgir, en ocasiones ocurre que ni aún así se entiende la lección. "A mí me ha pasado", reconocía Díaz, ingeniera que ha cursado parte de sus estudios en la prestigiosa Universidad de Oxford, con naturalidad. "Yo no entendía algo en clase y lo preguntaba, me lo explicaba el profesor o la profesora y seguía sin entenderlo, pero me daba vergüenza el decir 'oye, que es que no lo entiendo, ¿me lo puedes volver a explicar?' porque iban a decir 'esta chica es tonta'".
Va a quitarles el miedo a estudiar porque van a tener un ayudante que justamente va a darles lo que ellos necesiten.
Esa situación es muy común, especialmente cuando los niños (o más bien, adolescentes) van llegando a cursos más altos, en la ESO y, sobre todo, en Bachillerato. Y, por miedo a que se genere una visión de ellos que no quieren transmitir al resto de sus compañeros, se quedan con la duda y estudian un tema sin entenderlo bien. "Ahora van a tener la total confianza de poderle decir a la IA que se lo explique 20, 30 ó 40 veces hasta que lo entienda", asegura la experta. "Va a quitarles el miedo a estudiar porque van a tener un ayudante que justamente va a darles lo que ellos necesiten".
"Yo se lo recomiendo", señala David Marugán, que también fue ponente en el evento Aprender en la era de la IA. "En las entrevistas que tengo con los padres, que generalmente son porque los chavales suspenden la asignatura, les digo mira, les pongo simulacros de examen, les pongo miles de ejercicios y tenemos la IA. Todos usamos la IA, de modo que ¿por qué no coges mi propuesta de examen o mi propuesta de ejercicios, lo metes en IA y le dices hazme diez similares?", les propone. "No es hacer trampas, es estudiar".
Los promps, no solo un recurso: una vía de aprendizaje en sí mismo
Quienes ya se han atrevido a dar sus primeros pasos en la IA saben que, para obtener la respuesta que buscas, es fundamental elaborar bien la pregunta. Es lo que se conoce como prompt, que es la base para que cualquier IA genere la tarea que se le pide de manera adecuada.
La inteligencia artificial nos facilita lo que no teníamos: más tiempo que los chicos
Pues bien, para Marugán, son una herramienta perfecta para que los niños y adolescentes aprendan a redactar bien. "Con tips pequeños de 'aprende a redactar bien un prompt', estás consiguiendo mucho más", señala el profesor. "Luego, eso lo trasladan ellos a una respuesta del examen y se dicen 'voy a ser más detallista', 'voy a ser más concreto', 'voy a ir al grano'... y van más al grano gracias al prompt".
David añade que hay que tener en cuenta que cada año el perfil de los chicos y las realidades son tan diferentes dentro del aula que hay que adaptarse. "La IA te ayuda a personalizar el aprendizaje y en eso confío. Estoy viendo resultados".
