Diálogo entre generaciones

Diálogo entre generaciones

Madre e hijo se reúnen por primera vez en una exposición que refleja 30 años de trabajo en paralelo. Emiliano Gironella y Carmen Parra es un encuentro generacional que combina memoria, historia y creatividad, ahora visible por primera vez ante el público en el Instituto Mexicano de la Justicia (IMJUS), donde permanece durante dos semanas.

En sala, la experiencia se despliega como un recorrido íntimo por la memoria donde los muros se pueblan de seres alados suspendidos entre lo terrenal y lo espiritual y de referencias a la Virgen de Guadalupe en formas escultóricas y simbólicas, características de la obra de Carmen Parra. A su lado irrumpen los contrastes propios de Emiliano con la fuerza de la tauromaquia, la presencia histórica de Emiliano Zapata y los caballos que atraviesan la obra, configurando un paisaje visual donde lo personal y lo colectivo dialogan sin jerarquías.

“Llevamos 30 años con nuestro taller El Aire Centro de Arte y, como no tenemos galería, tenemos que estar presentes para no desaparecer. Por eso, más que una exposición, se trata de una conversación plástica, donde cada pieza parece responder a otra, tejiendo una narrativa que transita entre la fe, la identidad y la historia”, cuenta Carmen Parra sobre la muestra.

Aunque su carrera supera las seis décadas, el punto de encuentro con Gironella marca una etapa significativa para ella: “Es un homenaje a esos 30 años de trabajo de Emiliano y míos”.

La exposición reúne 30 obras inéditas, que incluyen óleos, tallado en madera y esculturas, un aspecto que ambos artistas destacan como central: “Nadie las ha visto”, señalan, explicando que se trata de piezas acumuladas a lo largo del tiempo, muchas de ellas nunca exhibidas.

Foto: Alfredo Pelcastre

“Trabajamos todo el tiempo y conservamos cuadros… esta es una oportunidad de mostrar un abanico de obras de los dos. Esto es la conjunción de nuestra imaginación, de lo que habita en nuestras cabezas porque el arte es el único mundo que conocemos”, agrega Parra.

Para Gabriel Dombek, director de vinculación del IMJUS, el título de la exposición es revelador: “Cuando les pregunté cómo se iba a llamar, me dijeron: con nuestros nombres, una decisión que condensa el sentido del proyecto, uno, que tiene que ver con la unión, el encuentro de dos generaciones: madre e hijo”, enfatiza Dombek.

Y añade: “No importa la técnica; lo importante es qué se cuenta y desde dónde se cuenta. En ese sentido, la exposición funciona como una revisión de la memoria, tanto personal como colectiva, que abarca desde Zapata y la conquista hasta su propia historia”. 

Sobre el carácter inédito de la muestra que se inauguró el pasado jueves, Dombek reafirma que “es la primera vez que se presentan estas obras”, aunque aclara que no todas las piezas son recientes, sino que forman parte de distintos momentos creativos que ahora los creadores reúnen por primera vez.

Por último, la destacada pintora Carmen Parra comparte que, en su caso, la creación en todas sus formas es constante y el tiempo, más que un límite, es materia de trabajo: “Cada día es una oportunidad para pintar, para imaginar nuevas formas y símbolos; el arte no espera, y mientras pueda, seguiré creando. Como siempre digo, un artista no se retira, no puede porque si no se muere”.

Por Azaneth Cruz

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