El futbol y la palabra
La historia del deporte es, a veces, tan interesante como compleja cuando uno decide verla más allá de lo superficial. De ahí que sea un área de interés para las Humanidades y las Ciencias Sociales. Uno de los ejemplos por excelencia es el futbol, un deporte que goza de un seguimiento universal y traspasa sin problema las fronteras. Pero, al igual que todo, tiene una historia; una que, por supuesto, ha sido trazada por investigadores.
El sociólogo Norbert Elias se dio a la tarea de recuperar algunas de las primeras fuentes que mencionan la palabra “futbol” en la Inglaterra medieval. Estas aparecen citadas en su obra Deporte y ocio (1986), escrita junto con su colega Eric Dunning. Dichos documentos hacían referencia a una práctica que se buscaba prohibir, como lo muestra una proclama hecha por el rey Eduardo II de Inglaterra en 1314:
“que el rey nuestro señor parte a tierras de Escocia, a la guerra contra sus enemigos, y nos ha ordenado de manera especial mantener estrictamente su paz (...) y dado que se producen grandes alborotos en la ciudad debido a ciertos tumultos ocasionados por los numerosos partidos de futbol en los campos públicos, de los cuales muchos [males] pueden surgir —Dios no lo permita—, ordenamos y prohibimos en nombre del rey, bajo la pena de encarcelamiento, que tal juego sea practicado de aquí en adelante dentro de la ciudad.”
Resulta bastante interesante, y no menos irónico, que este documento nos hable (gracias a los investigadores) con un tono antagónico hacia el deporte de masas. Es una prohibición, a fin de cuentas, producto de la tensión entre el poder, el control urbano y un futbol que entonces estaba lejos de ser el bello deporte que conocemos hoy.
Sabemos que, eventualmente, el futbol alcanzó una fama que ningún otro deporte ha visto ni verá, al menos en el futuro cercano. Este es un interesante ejemplo de cómo las sociedades, sus formas de verse y ver, y sus normas cambian con el tiempo.
La historia del futbol, pues, no es simplemente un relato de goles y gloria, aunque ambos nos gusten mucho. Es también el cambio de significado y entendimiento de una palabra conforme pasan los años, las décadas y los siglos. Esta mirada histórica, extraída de documentos, demuestra que incluso las prácticas más populares y amadas pueden tener inicios diferentes, conflictivos y complicados. Sin embargo, esa misma historia las hace tan dignas de ser estudiadas.
Ahora la palabra futbol sigue despertando varias reacciones, sentimientos, pasiones y otras cosas más. Es la emoción por el mundial y la tensión por toda la política que lo rodea. Mucho hay alrededor de una palabra.
POR IGNACIO ANAYA
COLABORADOR
@IGNACIOMINJ
MAAZ