Elena Rojo, ginecóloga: "Cuando hay menos de 18-24 meses entre dos embarazos hay más riesgo de parto prematuro"

Elena Rojo, ginecóloga: "Cuando hay menos de 18-24 meses entre dos embarazos hay más riesgo de parto prematuro"

La recuperación posparto es dura, aunque diferente para cada mujer. La sintomatología que se deriva de acabar de ser mamá puede ser variable y el estado físico y anímico también. En algunos casos, vuelve a haber un embarazo en la cuarentena, muy cerca del parto anterior.

Le hemos pedido a la Dra. Elena Rojo, obstetra de Bmum (www.bmum.es), que nos aclare los riesgos que puede conllevar esta situación y cuáles son los cuidados necesarios para esta gestación tan próxima a la anterior.

Cuando hay menos de 18-24 meses entre dos embarazos hay más riesgo de parto prematuro, bajo peso al nacer, más ingresos neonatales y algunas complicaciones obstétricas

Dra. Elena Rojo, obstetra

Una fertilidad que puede llegar antes de lo que se espera

Desde el punto de vista de la fertilidad, es posible quedarse embarazada en la cuarentena, aunque no muy frecuente. "Muchas mujeres piensan que no, porque la primera regla suele tardar unos meses, sobre todo con la lactancia materna exclusiva, pero la ovulación puede reanudarse incluso antes de que aparezca la primera regla, y eso significa que puede haber fertilidad sin que la mujer sea consciente y por tanto posibilidad de embarazo", destaca la experta.

Pero ¿cómo vive el cuerpo de la mujer otro embarazo en un periodo tan corto de tiempo? "Habitualmente, si hay un embarazo durante la cuarentena, el cuerpo todavía no está recuperado del todo, ya que el embarazo y el posparto conllevan un gran desgaste físico: reservas de hierro, calcio, ácido fólico… además de cambios hormonales y del suelo pélvico, lo cual puede influir de distintas formas en el siguiente embarazo, desde mayor cansancio, más síntomas de primer trimestre, contracciones antes de tiempo...", revela.

Aunque no tiene por qué ocurrir, desde el punto de vista de la salud mental ese nuevo embarazo también podría suponer un situación de riesgo añadido para la nueva madre. "El posparto suele ser un momento de gran vulnerabilidad (privación del sueño, cansancio físico, adaptación a la maternidad...) y enfrentarse a un nuevo embarazo durante el mismo puede conllevar un mayor riesgo para la salud mental, por eso siempre es importante, pero en estos casos aún más, el tener una buena red de apoyo y un acompañamiento cercano", apunta la Dra. Rojo.

Madre con recién nacido en brazos© Getty Images

¿Hay algún riesgo para el bebé porque la gestación sea tan seguida?

No siempre sucede, pero la realidad es que los estudios muestran que cuando hay intervalos cercanos entre embarazos (menos de 18-24 meses entre ambos), hay más riego de parto prematuro, bajo peso al nacer, más ingresos neonatales y algunas complicaciones obstétricas, como detalla la experta de Bmum.

Su recomendación, cuando hay embarazos tan seguidos es:

  • Tomar de forma adecuada los suplementos básicos necesarios para el embarazo: ácido fólico, hierro (especialmente si hay anemia), yodo y vitamina D (si lo indica el médico).
  • Llevar a cabo una dieta sana.
  • Realizar ejercicio físico adecuado y adaptado al embarazo.
  • Hacer un buen seguimiento médico desde que la gestación es incipiente.
  • Reconocer los signos de alarma tanto físicos como psicológicos y solicitar ayuda en el caso de que sea necesario.
  • Cuidar el descanso.
  • Apoyarse en el entorno.
Madre embarazada con un bebé en brazos© Getty Images

¿Tiene alguna influencia en el tipo de parto?

"Las principales sociedades científicas y organismos internacionales recomiendan: esperar al menos 18–24 meses antes de un nuevo embarazo. Este margen permite que el cuerpo se recupere completamente y mejora el pronóstico tanto para la madre como para el bebé, ya que se suele establecer un tiempo aproximado de 2 años para volver a sentirse tanto física como emocionalmente como previamente al embarazo", apunta la obstetra.

¿Qué sucede entonces si el anterior parto ha sido una cesárea y la mujer se queda embarazada en la cuarentena? "En este contexto, hay que valorar en primer lugar el motivo de la cesárea e individualizar cada caso, pero en líneas generales el punto clave depende de la cicatriz uterina. Cuando el intervalo es corto, existe un mayor riesgo de complicaciones como la rotura uterina", advierte la Dra. Rojo. No obstante tranquiliza, ya que "en la mayoría de los casos informando bien a la mujer y con un seguimiento estrecho, tanto durante el embarazo como en el parto, se puede intentar un parto vaginal".

En algunas situaciones tener dos partos tan seguidos podría aumentar la probabilidad de que el segundo fuera por cesárea, aunque no es un riesgo directo. "En estos casos lo habitual suele ser tener otro parto vaginal, aunque como pueden aparecer algunas complicaciones, como prematuridad o alteraciones en la implantación de la placenta, en algunos casos las causas de las cesáreas sí se deben indirectamente a un periodo intergenésico corto", concluye la Dra. Elena Rojo.