FGR, romper la inercia
La presentación del Plan Estratégico de Procuración de Justicia 2026-2029 sí marca un punto de quiebre en la Fiscalía General de la República. No porque ofrezca una revolución retórica, sino porque parte de un diagnóstico incómodo y necesario. La propia institución admite saturación operativa, debilidad en investigación, rezago procesal y una confianza ciudadana todavía insuficiente. En 2025, de 136 mil 256 carpetas en trámite, sólo 7.14 por ciento llegó a sentencia. Además, 94.6 por ciento de las condenas se obtuvo por procedimiento abreviado. La cifra retrata una Fiscalía que resolvía más por salida rápida que por fortaleza investigativa.
“Reestructuración”. El primer acierto del plan es reconocer que sin orden interno no habrá eficacia externa. La propuesta plantea eliminar duplicidades, clarificar competencias, racionalizar áreas administrativas y redirigir recursos hacia investigación y persecución penal. También busca consolidar un verdadero Servicio Profesional de Carrera, una deuda histórica de la FGR. La señal es importante porque rompe, al menos en el papel, con una cultura burocrática que durante años confundió autonomía con inmovilidad.
“Coordinación”. El segundo giro es admitir que una Fiscalía aislada no puede enfrentar mercados criminales que operan en red. El plan apuesta por la articulación con fiscalías locales, Gabinete de Seguridad, Mesas de Paz y Conferencia Nacional de Procuración de Justicia. La crítica a la etapa de Alejandro Gertz Manero es sutil, pero visible. La autonomía se defendió con firmeza, pero no siempre se tradujo en mejores capacidades operativas ni en investigaciones transversales de mayor calado.
“Investigación e inteligencia”. Aquí está el corazón estratégico del documento. La FGR propone abandonar la lógica reactiva del caso por caso para pasar a ciencia, tecnología, análisis de contexto, interoperabilidad e investigación patrimonial. El expediente deja de ser el centro y la inteligencia busca convertirse en prueba judicial. Es un cambio de fondo porque acepta que la institución no puede seguir persiguiendo sólo consecuencias. Tiene que ir por estructuras, rutas financieras y mercados criminales.
“Fortalecimiento de la AIC”. La modernización de la Agencia de Investigación Criminal busca darle músculo operativo a esa nueva lógica. El fortalecimiento del Centro Federal de Inteligencia Criminal y la creación de Unidades de Fusión Operativa apuntan a integrar analistas, peritos, policías y ministerios públicos en células con capacidad de anticipación. Pasar del rezago a la anticipación, y de la dispersión al golpe coordinado.
El mérito del plan está en admitir que la FGR no necesitaba maquillaje administrativo, sino cambio de paradigma. Ahora falta lo decisivo, convertir ese reconocimiento en resultados. Porque en procuración de justicia la legitimidad no se anuncia. Se gana investigando mejor, coordinando más y reduciendo la impunidad.
AGENDA ESTRATÉGICA: Esta semana se reanudan los diálogos en Islamabad, Pakistán, entre EU e Irán para alcanzar un alto al fuego con consecuencias para la estabilidad económica y política global.
GERARDO RODRÍGUEZ SÁNCHEZ LARA
COLABORADOR
EEZ