Hijo de Jamenei toma las riendas de Irán, bajo la penumbra
La República Islámica de Irán entró en una nueva etapa política en medio de la guerra que sacude Medio Oriente. Nueve días después del inicio de los ataques lanzados por Estados Unidos y el Estado de Israel, el sistema político iraní designó a su nuevo líder supremo mientras la capital, Teherán, permanecía cubierta por una espesa nube de humo proveniente de depósitos petroleros incendiados.
La Asamblea de Expertos (un órgano clerical compuesto por 88 religiosos encargados de supervisar y nombrar al máximo dirigente del país) anunció la elección del clérigo Mojtaba Jamenei, de 56 años, como tercer líder supremo desde la creación de la República Islámica en 1979. El religioso sucede a su padre, el ayatolá Alí Jamenei, muerto el primer día del conflicto.
También te puede interesar: Vuelo MH370 de Malaysia Airlines sigue perdido tras 12 años de búsqueda
Irán, un sistema político-religioso
En Irán, el líder supremo no es solo una figura espiritual. Bajo el sistema político instaurado tras la revolución islámica, un clérigo de alto rango ejerce la máxima autoridad del Estado: controla las fuerzas armadas, orienta la política exterior y tiene influencia decisiva sobre el gobierno civil. Ese principio se conoce como velayat-e faqih, o tutela del jurista islámico.
El título de ayatolá, una de las jerarquías más altas del clero chiita, designa a eruditos capaces de interpretar la ley islámica y emitir dictámenes religiosos. En un país donde cerca del 90% de la población pertenece al islam chiita, esa autoridad religiosa se encuentra estrechamente ligada al poder político.
Teherán en penumbras
La elección de Mojtaba Jamenei se produjo mientras Teherán vivía escenas inusuales. Bombardeos israelíes contra depósitos de crudo y centros logísticos petroleros provocaron incendios que cubrieron el cielo de la ciudad con una neblina negra. Autoridades iraníes informaron que al menos cuatro personas murieron y varias instalaciones energéticas resultaron dañadas.
Durante horas, la capital (una metrópoli de más de diez millones de habitantes) quedó sumida en una oscuridad artificial provocada por la mezcla de humo, nubes y partículas tóxicas.
De acuerdo con medios internacionales que están en el lugar, el olor a combustible quemado se extendió por varios barrios y las autoridades pidieron a la población permanecer en sus casas debido al riesgo para la salud.
Ataques de ‘obediencia total’
Poco después de su nombramiento, la televisión estatal iraní informó del lanzamiento de una salva de misiles contra Israel, presentada como la primera operación militar ordenada bajo el nuevo liderazgo. En ciudades israelíes como Tel Aviv y Haifa se activaron sirenas de alerta aérea.
El Cuerpo de Guardianes de la Revolución, la poderosa fuerza militar ideológica del régimen, declaró su “obediencia total” al nuevo dirigente y aseguró que dispone de reservas suficientes para sostener al menos seis meses de guerra con drones y misiles en la región.
El conflicto ha comenzado a extenderse más allá de las fronteras iraníes. Kuwait reportó la interceptación de drones y misiles, Arabia Saudita derribó aparatos dirigidos contra instalaciones petroleras y explosiones fueron escuchadas en Catar, sede de una importante base aérea estadounidense.
También te puede interesar: Trump: aumento del petróleo es un 'pequeño precio a pagar'
Reacciones de los mercados y de Washington por escalda en Irán
La escalada también sacudió los mercados internacionales. El barril de petróleo de referencia estadounidense West Texas Intermediate superó los 100 dólares por primera vez desde 2022, mientras las bolsas de Corea del Sur, Japón y Taiwán registraron fuertes caídas ante la incertidumbre geopolítica.
En el frente diplomático, el presidente estadounidense Donald Trump desestimó al nuevo líder iraní, calificándolo como un “peso ligero”, y sugirió que cualquier dirigente en Teherán necesitará la aprobación de Washington para mantenerse en el poder. Desde Irán, el canciller Abás Araqchi respondió que la elección del líder supremo es un asunto interno del pueblo iraní.
Mientras tanto, los combates continúan en otros escenarios del conflicto. En el este del Líbano se registraron enfrentamientos entre el ejército israelí y combatientes del movimiento chiita Hezbolá, aliado de Teherán.