Irán da rienda suelta a las conspiraciones sobre EEUU e Israel y les acusa de planear ataques de "falsa bandera"

Irán da rienda suelta a las conspiraciones sobre EEUU e Israel y les acusa de planear ataques de "falsa bandera"

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El estado de alarma por los ataques de Estados Unidos e Israel ha sumido a Irán en la sospecha de que sus enemigos están infiltrados en el país y planean expandir el caos a través de ataques de falsa bandera. Teherán ha lanzado una oleada de arrestos y acusaciones contra sus enemigos, mientras que otros ven estas detenciones como una excusa para silenciar a voces críticas en medio de la guerra.

El portavoz de Exteriores, Esmaeil Baqaei, negó que su país haya llevado a cabo algunos de los ataques contra países del Golfo que han paralizado a la región, y acusó a Washington y Tel Aviv de la autoría de algunas de estas agresiones. "Han copiado armas utilizadas por Irán. Algunos alegan que los drones iraníes podrían alcanzar la costa occidental de Estados Unidos. Les aseguro que los drones iraníes no pueden cubrir estas largas distancias", señaló en una intervención televisada. Baqaei advirtió que todas estas "falsas acusaciones" pretenden allanar el camino para "una operación de falsa bandera". Para demostrarlo, ofreció a los vecinos del Golfo llevar a cabo una investigación conjunta de los ataques -igual que hizo Teherán con los tres misiles interceptados por la OTAN en Turquía- pero países como Qatar ya han advertido que no aceptarán tal cosa y que "Irán debe cesar sus ataques".

El jefe de seguridad iraní, Ali Larijani, una de las figuras más influyentes del régimen, se sumó a las teorías de ataques de falsa bandera y declaró que Washington trama "una conspiración para crear un incidente similar al de 11 de septiembre y culpar a Irán". "Irán se opone rotundamente a tales planes terroristas y no está en guerra con el pueblo estadounidense", aseveró, al tiempo que reiteró que Teherán "se defiende de una agresión lanzada por Estados Unidos e Israel.

En medio de estas acusaciones de complot, el jefe de la policía, Ahmadreza Radan, anunció la detención de 500 personas sospechosas de haber compartido información con los "adversarios" durante el transcurso de esta guerra. 18 de los detenidos son trabajadores del canal de televisión británicosaudí Iran Internacional, que Teherán acusa de estar conectado con Israel y tilda a sus trabajadores de "espías". El gobierno ya designó la emisora como "organización terrorista" en el año 2022, acusándola de incitar a la ciudadanía a cometer actos de violencia durante las protestas desatadas por Mahsa Amini, la joven que murió en custodia policial tras ser detenida por no llevar el velo islámico.

Mientras la región se adentra en la tercera semana de guerra, las emisoras progobierno atizan la bandera, alentando a la población a mostrar su rechazo contra los ataques de Estados Unidos e Israel. El país se prepara para la festividad más importante del calendario persa, el Nevroz, el año nuevo en que se da la bienvenida a la primavera. Para celebrarlo, las autoridades instaron a los iraníes a quemar efigies del presidente estadounidense, Donald Trump y de su aliado, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

Los ataques aéreos contra Irán siguen golpeando las principales ciudades del país y se ensañan contra la capital, que vivió el lunes una nueva jornada de bombardeos que afectaron infraestructuras civiles, desde zonas residenciales a centros médicos, denunció la Media Luna Roja iraní. El conflicto ha causado casi 1.500 muertos y más de 7.000 heridos desde el pasado 28 de febrero.

Ante los rumores de conversaciones de tregua con Washington, el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, aseguró que Teherán no ha enviado "ningún mensaje" ni ha "solicitado un alto el fuego" porque creen que solo se puede negociar el fin de este conflicto. "La guerra debe terminar de tal manera que a los enemigos no se les ocurra volver a pensar en repetir estos ataques y agresiones", declaró. El jefe de la diplomacia iraní defendió el cierre estratégico del Estrecho de Ormuz, que ha paralizado parte del comercio mundial de petróleo y gas, creando alarma en los mercados internacionales. "Hasta ahora los enemigos han aprendido la lección y han comprendido con qué nación se enfrentan", aseguró. "Una nación que no duda en defenderse y que está dispuesta a continuar la guerra el tiempo que sea necesario.