La casa rústica de Fernando Tejero en El Escorial, desde dentro: piedra vista, techos de madera y un salón de diseño ecléctico
Fernando Tejero ha priorizado la calma y la tranquilidad de vivir en El Escorial, en plena sierra de Madrid, a estar en el centro de la capital, donde vivió los primeros años de su carrera. Esta ubicación le ha permitido crear un hogar mucho más reposado, donde la naturaleza impregna cada rincón y en el que la vegetación y la luz natural son claves para la armonía y la serenidad que necesita en su día a día. Su vivienda se divide en tres ejes clave: los materiales nobles, la integración paisajística y el eclecticismo personal. La piedra granítica y los materiales locales, como la madera de las vigas que se asoman en los altos techos de las estancias, están muy presentes, no solo en el exterior, sino también como idea de interiorismo. El salón y la cocina son la esencia de su casa. Por un lado, en el primero, el sofá de terciopelo azul petróleo contrasta con la sobriedad de los colores neutros de la piedra, aportando un color vibrante que lo llena de energía. Una librería infinita, con una chimenea debajo, actúa como transición entre la rutina y el relax, dejando claro que el arte no solo está en las paredes. La cocina es sencilla y estrecha; se integra perfectamente con el carácter rural, pero lo más llamativo es el comedor, donde una gran mesa se concentra en el centro de todos los encuentros, donde la vivienda coge forma. A pesar de la decoración ecléptica y tan personal que le ha dado a todos los rincones, Tejero ha apostado por la tradición, por muebles con historia y vintage que toman las riendas. Cada elemento, cada mueble tiene relevancia y se funde en un perfecto equilibrio entre el pasado, presente y futuro. ¡Dale al play y no te pierdas cómo es por dentro la acogedora casa de Fernando Tejero!