Estados Unidos, en la Luna; y México, en la lona
Tan cerca de Estados Unidos, pero a años luz de distancia de su desarrollo tecnológico ha quedado México, con todo y los dos gobiernos cuatri transformadores que nos prometieron llevarnos al infinito y más allá.
La recién culminada misión del Artemis II alrededor de la Luna, no sólo nos volvió a mostrar el rezago en el que se encuentra el país, sino que incluso evidenció que, en lugar de avanzar, hemos retrocedido en innovación tecnológica.
Asumiendo que sería descabellado equipararse con la nación más poderosa del mundo, y mucho menos acercarnos un poco en los siete años y cuatro meses que lleva en el poder la cuatroté, lo cierto es que tampoco se ha visto un mínimo avance ni en la ciencia ni en la técnica respecto al México anterior a 2018.
Al contrario, vamos de reversa en los hechos, aunque en el discurso nos siguen recetando proyectos onerosos que nunca se concretan.
Caso específico: la vacuna Patria contra el COVID-19, encargada hace cinco años por el entonces presidente Andrés López al Conacyt, que dirigía María Elena Álvarez-Buylla. Se gastaron 973 millones de pesos y es fecha que no aparece el dichoso biológico mexicano.
Igual pasó con los ventiladores Ehécatl 4T y Gätsi, también a cargo de Elenita, con los que se atendería a víctimas del virus. Gastaron 519 millones 782 mil pesos y sirvieron para un carajo.
Lo mismo con otros proyectos y obras que sí se inauguraron, como la refinería Olmeca que en el último mes se ha incendiado dos veces; o el Tren Interoceánico que se descarriló provocando la muerte de 14 personas, el 28 de diciembre pasado.
Eso sí, por proyectos no para la cuatroté. La presidentA Sheinbaum, de formación científica, creó la Secretaría de Ciencias, Humanidades, Tecnología e Innovación, justo para impulsar el desarrollo de las ciencias y la tecnología. A cargo puso a Rosaura Ruiz. Le encomendó fabricar el auto Olinia, satélites, baterías de litio, semiconductores y drones.
Y para detonar el boom tecnológico instauró la Agencia de Transformación Digital, que con José Merino al frente tiene la gran misión de desarrollar, a más tardar en 2028, la supercomputadora Coatlicue, la más poderosa de América Latina, con una inversión inicial de 6 mil millones de pesos.
Eso no es todo. Merino también tiene a su cargo la Agencia Espacial Mexicana, cuyos objetivos para el sexenio son lanzar un satélite 100% mexicano y liderar una misión latinoamericana al espacio, en 2027, que encabezaría Katya Echazarreta, la primera mujer mexicana en viajar más allá de la Tierra, como parte de la misión Blue Origin NS-21, en 2022.
Mientras se hace realidad alguno de esos proyectos del México cuatroteísta, los astronautas del Artemis II, Victor J. Glover, Christina Koch, Jeremy Hansen y Reid Wiseman, ya hicieron historia, de la mano de la NASA.
En el visor: Muy adelantado va el proyecto de autos Olinia. Prevén presentar los primeros modelos en la primera semana de junio próximo, e iniciar su comercialización en 2027. En tanto, en Estados Unidos comenzó la competencia entre aplicaciones de taxis sin chofer. El taxi robot Zoox, desarrollado por Amazon le disputa ese naciente mercado a Waymo, con presencia en San Francisco, Los Ángeles, Phoenix y próximamente en Austin.
POR RAYMUNDO SÁNCHEZ PATLÁN
COLABORADOR
RAYMUNDO@HERALDODEMEXICO.COM
@R_SANCHEZP
MAAZ