La reina Sonia de Noruega, sobre el trasplante de pulmón de la princesa Mette-Marit: "Es fantástico que haya salido tan bien"
La princesa Mette-Marit ha recibido hace tan solo unos días un trasplante de pulmón en una larga y delicada operación que afortunadamente fue un éxito. Una intervención que era necesaria para salvar la vida de la mujer del príncipe Haakon, cuya salud se ha visto seriamente dañada en los últimos tiempos debido al avance de su fibrosis pulmonar, que la ha hecho tener que llevar oxígeno y restringir notablemente sus compromisos oficiales.
"Sencillamente fantástico"
La reina Sonia ha acudido a Kristiansand, la sexta ciudad más grande del país, situada al sur y con una gran actividad cultural, para inaugurar una exposición de arte en la galería Bi-Z, donde exhibe 77 obras . A la salida, el periódico Faedrelandsvennnen, el medio regional de referencia en el sur de Noruega, le preguntó que comentara cómo había ido el trasplante de pulmón de la princesa heredera, a lo que ella comentó: "Es sencillamente fantástico. Es fantástico que haya salido tan bien".
El trasplante coincidió con la condena de Marius Borg
La importante operación de la princesa Mette-Marit ha coincidido casi en el tiempo con la sentencia del hijo que tuvo de soltera, Marius Borg, quien ha sido condenado a cuatro años de prisión por dos delitos de violación, malos tratos en relaciones de pareja, agresiones físicas, acoso y conductas abusivas, grabaciones sin consentimiento, delitos relacionados con drogas y otras infracciones como quebrantamiento de órdenes de alejamiento y amenazas, dentro de un conjunto de 34 cargos por los que resultó condenado de los 40 que se le imputaban.
Un año 2026 para olvidar
El trasplante y el juicio de Marius han sido el cénit de un año 2026 marcado por las polémicas y las incertidumbres. A la grave enfermedad respiratoria de la princesa se le unía el juicio de su hijo y su relación con el magnate Jeffrey Epstein, con el que tuvo una amistad muy estrecha que la llevó a dar una entrevista para explicarse ante la opinión pública. Todo ello hizo poner en jaque a la monarquía noruega, mientras aumentaba la preocupación por la salud de Mette-Marit al aparecer visiblemente más cansada en sus actos oficiales.
Todos con Mette-Marit
A pesar de las dificultades de todo tipo por las que ha pasado la princesa Mette-Marit, la Familia Real noruega la ha apoyado incondicionalmente. Su marido ha dejado aparcada temporalmente parte de su agenda institucional para poder cuidarla y su hija, la princesa Alexandra, ha pedido un traslado de expediente académico de la Universidad de Sídney a la Universidad de Oslo para poder estar más cerca de su madre. También su hijo menor, el príncipe Sverre, la ha visitado, la reina Sonia, e incluso Marius Borg, en una visita secreta que se hizo con la máxima discreción, entrando por la puerta trasera del hospital para que nadie pudiera fotografiarle.



