Los bombardeos dejan Teherán sin luz mientras Trump prolonga su ultimátum contra el régimen
Actualizado
Los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán han dejado distritos de la capital y otras ciudades del país sin luz durante más de un día, en medio de la incertidumbre por la amenaza del presidente estadounidense, Donald Trump, de golpear toda la red eléctrica del país.
El miedo a un apagón nacional que deje a 90 millones de ciudadanos sin acceso a electricidad y paralice por completo la industria y servicios básicos como la sanidad o instituciones públicas, ha desatado el pánico entre la población, que ha hecho acopio de generadores ante la amenaza de ataque. En los últimos días, ha aumentado la venta de este tipo de productos, especialmente en la capital, según la agencia EFE.
La empresa eléctrica estatal Tavanir no ha precisado cuándo se podrá restablecer la red eléctrica en las ciudades afectadas, aunque se apresuró a negar que los cortes estén causados por los bombardeos. "No ha habido ningún ataque ni incidente en la red eléctrica de la capital. La interrupción se debe a fallas normales de la red", declaró la entidad.
La red eléctrica de Irán, y especialmente la de Teherán, lleva años bajo presión por problemas de infraestructura, por lo que los cortes de luz son habituales. Sin embargo, el fallo actual es más prolongado de lo normal y abarca varios distritos de la capital. A la tensión sobre la red eléctrica se han sumado las restricciones de gas, después de que un ataque israelí contra South Pars, el mayor campo de gas del mundo, redujera parte de la producción de la planta, de uso nacional.
El escritor reformista Ahmad Zeidabadi describió la amenaza de Trump de destruir la red eléctrica como "la mayor amenaza que se haya planteado contra Irán o cualquier otro país del mundo en la historia" y lo comparó con la novela distópica Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago. El país, además, sigue con la conexión a internet bloqueada por las autoridades desde hace 24 días, una de las restricciones "más severas registradas en cualquier país", según el grupo que monitorea las redes internacionales NetBlocks. "La conectividad internacional sigue sin estar disponible para el público en general, mientras que las autoridades mantienen una lista blanca selectiva para el acceso global", aseguró la organización.
La gobernación de Teherán instó a los residentes a ahorrar lo máximo posible gasolina y gas, pidiendo a la población que reduzca los desplazamientos innecesarios. Pese a las advertencias, muchos civiles han continuado huyendo de los ataques en la capital y otras grandes ciudades, buscando refugio en zonas rurales más protegidas de los ataques aéreos.
Según Naciones Unidas, la guerra ha provocado más de tres millones de desplazados internos en el país. Durante la jornada del lunes, los aviones de combate continuaron ensañandose con la capital, con ataques aéreos que dejaron más de una decena de edificios de viviendas inhabilitados. En la ciudad de Khorramabad, al oeste del país, un bombardeo causó la muerte de un niño y dejó varios heridos. La oleada de ataques escaló en las zonas occidentales del país, con al menos seis muertos en un bombardeo en una vivienda en la ciudad de Tabriz, cerca de la frontera turca.
El anuncio de Trump de prolongar su ultimátum para atacar la red eléctrica iraní, en un mensaje en redes sociales en el que aseguró que está en contacto con las autoridades del Gobierno, no ha calmado la incertidumbre en Teherán, especialmente después de que el régimen negara que exista ningún tipo de negociación o diálogo con Washington.
"No se han celebrado negociaciones con Estados Unidos, y se utilizan noticias falsas para manipular los mercados financieros y petroleros y escapar del atolladero en el que se encuentran atrapados Estados Unidos e Israel", declaró en un mensaje Mohammad Bagher Qalibaf, presidente del Parlamento y uno de los hombres fuertes del país, que ha asumido más relevancia tras el asesinato del ayatolá Ali Jamenei y otros altos cargos.
"El pueblo iraní exige un castigo total y ejemplar para los agresores. Todos los funcionarios iraníes respaldan firmemente a su líder supremo y a su pueblo hasta que se logre este objetivo", aseguró. Sin embargo, el portavoz de Exteriores, Esmail Baqaei, sí admitió haber recibido "mensajes de Estados Unidos" que fueron "enviados a través de países amigos para entablar conversaciones y poner fin a la guerra". Teherán habría "respondido de acuerdo con los principios de Irán". El régimen no informó de quienes son los "países amigos" o mediadores. No obstante, durante la tarde del lunes, el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, habló con su homólogo ruso y turco.
Pakistán, Egipto y Turquía han estado intercambiando mensajes entre Washington y Teherán durante el fin de semana pasado, en un esfuerzo para reducir las tensiones regionales, según señalaron fuentes a Axios y Financial Times. De confirmarse, sería la primera vez que Islamabad se posiciona como actor mediador en el conflicto, pese a la breve confrontación militar que tuvo con Teherán en 2024. Una tregua es vital para Pakistán por su dependencia del gas licuado de países del Golfo, pero también porque -al igual que Turquía- comparte frontera terrestre con Irán y teme tanto verse sacudido por el conflicto como sufrir una oleada migratoria hacia su territorio.
Según medios turcos, Ankara ha estado en contacto con líderes europeos y árabes para lograr un breve alto el fuego que pueda crear un espacio para negociar un fin de la guerra. "Mientras continúen los combates, la posibilidad de negociaciones parece improbable", declaró Fidan este fin de semana. "El problema es que Israel no quiere la paz y está presionando a Estados Unidos para que continúe la guerra", sentenció.