Los tres escenarios que maneja Irán ante el fin de la tregua con Estados Unidos
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Irán y Estados Unidos agotan este miércoles el acuerdo de alto el fuego pactado a principios de abril, dejando la región en un limbo donde no hay ni una guerra declarada ni una paz efectiva. Teherán ha optado por alargar el silencio sobre su participación en un encuentro directo con la parte estadounidense en Islamabad, postergando la confirmación de su asistencia hasta el límite de lo posible. Por su parte, el vicepresidente de EEUU, JD Vance, que tiene previsto liderar la negociación, retrasaba su viaje, anunció la Casa Blanca. Medios estadounidenses han especulado que el presidente del Parlamento iraní, Mohammed Bagher Qalibaf, quien lideró el equipo negociador de su país en el primer encuentro en la capital paquistaní, se negó a confirmar su viaje a Islamabad hasta que la parte estadounidense aterrizara en el país asiático. "Hasta el momento, ninguna delegación de Irán ha viajado a Islamabad, ni primaria ni secundaria, ni inicial ni de seguimiento", remarcó la emisora estatal Tasnim, cuatro horas antes de que se agotara la tregua.
Las demandas de Teherán y Washington apenas han cambiado desde la primera ronda de conversaciones en Islamabad. Irán exige garantías de que Estados Unidos e Israel no reanudarán los ataques contra el país, acepta limitar su programa nuclear, pide el levantamiento de todas las sanciones y mantener el control sobre Ormuz. Washington en cambio, demanda la reapertura total del Estrecho, que Irán suspenda su programa nuclear y entregue los 400 kilos de uranio enriquecido que posee. La comunicación entre ambos países siguió estos últimos días a través de países mediadores como Pakistán, a pesar del bloqueo impuesto por Donald Trump contra los puertos iraníes. Sin embargo, el curso de la tregua dio un vuelco el paso lunes, cuando Estados Unidos atacó y capturó un buque de bandera iraní, un acto que Irán calificó de "piratería". El régimen acusó a Trump de "poca seriedad" e insinuó que las negociaciones se tratan de una nueva tapadera para un ataque contra el país. Qalibad aseguró este martes que la República Islámica está preparando "nuevas cartas en el campo de batalla" si la guerra con Estados Unidos se reanuda tras el fin del alto el fuego, aunque el régimen baraja otras posibilidades:
Encuentro de última hora en Islamabad
Un encuentro de última hora en Islamabad, con un improbable avance en las negociaciones. Irán ha condenado las amenazas de Trump de bombardear el país si no acata sus exigencias y ha tildado a los funcionarios estadounidenses de falta de seriedad diplomática. Sin embargo, Teherán nunca ha cerrado del todo la puerta al diálogo, en un intento de lograr garantías de que Estados Unidos e Israel no reanuden los ataques en el futuro. "Estamos dispuestos a hablar si las conversaciones se llevan a cabo en las condiciones adecuadas", declaró la portavoz del Gobierno, Fatemeh Mohajerani, que exigió "respeto mutuo y reconocimiento de la posición de cada parte" para poder avanzar. La República Islámica se ha agarrado a su plan de 10 puntos presentado a principios de mes, en el que exige entre otras cuestiones el fin de la ofensiva israelí en Líbano, así como descongelar los activos iraníes y una compensación por los daños causados por la guerra. Las señales de Washington por su parte, son menos claras, después de que Trump aseguró que se podría lograr un acuerdo con Irán pronto, al tiempo que afirmó que espera "que haya bombardeos" contra Irán porque "los militares están ansioso por entrar en acción".
Se extiende el alto el fuego
Se extiende el alto el fuego, manteniendo las tensiones entre ambos. Irán no ha dado señales de querer prolongar la tregua y Trump también ha rechazado por el momento esta posibilidad. "No quiero hacer eso. No tenemos tanto tiempo", señaló en una publicación en sus redes. "Van a negociar. Y si no lo hacen, se enfrentarán a problemas como nunca antes", declaró el líder republicano. En la situación actual, una prolongación de la tregua podría beneficiar a Irán, que tendría más margen para negociar sus condiciones, al tiempo que mantiene el control sobre el Estrecho de Ormuz, su principal arma para ejercer presión contra Washington. Desde el inicio del conflicto hace casi dos meses, Trump no ha logrado apoyo internacional para sus acciones contra Irán en este paso marítimo y su bloqueo en la zona genera un creciente rechazo.
La guerra se reanuda
La tregua expira e Irán pone a prueba a EEUU. Cuando el negociador iraní Qalibaf dijo que están desplegando "nuevas estrategias en el campo de batalla", medios nacionales interpretaron que el régimen se prepara para nuevos bombardeos estadounidenses e incluso una operación terrestre. Teherán cree que el envío de refuerzos estadounidenses a la región, con más de 10.000 soldados adicionales desde el inicio de la tregua, podrían ser los preparatorios para una invasión terrestre. "Los estamos esperando, confiamos en que podemos enfrentarlos. Sería un gran desastre para ellos", declaró Qalibaf en una entrevista reciente con NBC. Trump admitió este martes que ha aprovechado el alto el fuego para reabastecer sus reservas militares y aseguró que están ahora "bien equipados", al tiempo que señaló que Teherán seguramente ha hecho lo mismo durante estas dos semanas. "Irán tiene ventaja militar, incluso en el Estrecho de Ormuz", zanjó en un comunicado el ejército iraní.