Los vientos de guerra reimpulsan a México
En posición ventajosa empuja el conflicto bélico en Medio Oriente a México y al gobierno de la presidentA Claudia Sheinbaum, de cara a la revisión del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, que debe concluir en junio y del cual depende, en buena parte, el proyecto sexenal de la mandataria.
De entrada, porque la ubicación geográfica de nuestro país es estratégica para la meta del presidente Donald Trump de convertir al hemisferio en una región segura. Objetivo más que imperativo ahora, luego de que EU, junto con Israel, abatieron al líder supremo de Irán, Alí Jamenei, con una lluvia de bombas antibúnker GBU-57A/B MOP y misiles Tomahawk.
En ese sentido, México resulta indispensable como muro fronterizo para evitar eventuales ingresos de terroristas a Estados Unidos.
En el mismo concepto de región segura se incluye la necesidad de la Casa Blanca para garantizar su abasto energético. Aunque tiene una basta producción doméstica de petróleo y prácticamente se adueñó de la venezolana, lo cierto es que la economía de guerra lo orilla a necesitar también del crudo de México.
Más aún cuando Irán cerró el estrecho de Ormuz, vía de tránsito de 20% del petróleo mundial, elevando los precios de ese recurso, lo cual también benefició a la mezcla mexicana de exportación, al elevar su precio a 70.38 dólares por barril.
Asimismo, hoy por hoy, en Washington están plenamente conscientes de que la más confiable cadena de suministro con la que cuentan, si no la única, es ciertamente la del T-MEC, y justo en eso pone énfasis el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ante sus interlocutores de las barras y las estrellas.
De ahí que 70 asociaciones y organismos empresariales estadounidenses enviaron esta semana una carta al Representante Comercial, Jamieson Greer, respaldando la extensión del Tratado por 16 años más, destacando que las cadenas de producción y suministro generadas por este instrumento comercial son fundamentales para el desarrollo y crecimiento de la industria de su país.
La guerra en Medio Oriente, además, revivió el nearshoring para México, que se convierte en una opción inmejorable para la relocalización de industrias y empresas de Estados Unidos, Canadá y otras naciones que busquen salir de zonas de riesgo.
Elementos que sitúan a México en un momento y en una posición de ventaja para la revisión del T-MEC, pues difícilmente Trump podría volver a amagar con disolverlo; sería darse un tiro en el pie, incluso en un escenario de que su guerra con Irán no se prolongue.
Pero todo esto no se traduce en la anulación de presiones del presidente de EU hacia el gobierno de Sheinbaum, debido a que la misma narrativa de seguridad regional de Norteamérica exige a sus integrantes una alineación total, en intereses, acciones y discurso.
Porque en tiempos de guerra, las posturas ambiguas colocan a quien las usa como adversario.
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EN EL VISOR: David Colmenares busca ser el Rosario Piedra de la Auditoría Superior de la Federación. También con la ayuda de Ricardo Monreal.
POR RAYMUNDO SÁNCHEZ PATLÁN
COLABORADOR
RAYMUNDO@HERALDODEMEXICO.COM
@R_SANCHEZP
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