Malú explica cómo la terapia ha mejorado su autoestima: "Era tímida y tenía un personaje, como una máscara"

Malú explica cómo la terapia ha mejorado su autoestima: "Era tímida y tenía un personaje, como una máscara"

"He tenido problemas de autoestima, sí. Lo he pasado muy mal en ese sentido conmigo misma". Con estas palabras, Malú sorprendió esta semana durante su visita a El Hormiguero a sus fans. La cantante, que acaba de presentar Quince, el disco más personal de su carrera, habló con una sinceridad poco habitual sobre la inseguridad que la ha acompañado durante años, incluso en los momentos de mayor éxito profesional.

La artista confesó que durante mucho tiempo estuvo convencida de que no cantaba tan bien como la gente creía, incluso, que no sabía cantar, que sentía que estaba "mintiendo" y que vivía atrapada en una ansiedad constante por estar a la altura de las expectativas. También explicó que la terapia le ayudó a comprender qué había detrás de esos pensamientos y a construir una relación más sana consigo misma.

Sus palabras han sido aplaudidas por los psicólogos, porque reflejan una realidad que afecta a muchas personas: la dificultad para reconocer el propio valor, incluso cuando las evidencias parecen incontestables.

Malú en concierto© Redferns

La razón por la que algunas personas exitosas siguen sintiéndose insuficientes

A menudo creemos que el éxito profesional trae consigo seguridad y confianza. Sin embargo, la experiencia de Malú demuestra que ambas cosas no siempre van de la mano.

La cantante ha llenado recintos durante décadas, ha vendido millones de discos y es una de las voces más reconocidas de nuestro país. Aun así, durante años convivió con la sensación de que no estaba a la altura.

Según la psicóloga Paula Orell, autora del libro Quiérete Bonito, la forma en la que nos valoramos suele construirse mucho antes de alcanzar cualquier logro. "El cómo nos miramos depende de cómo nos miraron. Si quienes me miraron lo hicieron con una mirada amable, compasiva y dando más importancia a mis cosas buenas que a las malas, esta mirada será la que más practique yo conmigo misma. Si me miraron desde la exigencia y resaltando más lo que faltaba que lo que había, entonces así será como tenderé a mirarme".

La consecuencia es que algunas personas desarrollan una sensación permanente de insuficiencia. Aunque consigan objetivos importantes, siempre encuentran algo que podría haberse hecho mejor. Como explica la psicóloga, la insatisfacción acaba convirtiéndose en una compañera habitual de viaje.

Además, Orell recuerda que uno de los factores que más deteriora la autoestima es vivir desconectados de nuestras propias necesidades, sin escucharnos ni tenernos en cuenta.

Malú en una fotografía de archivo © @_maluoficial_

El síndrome del impostor: cuando el éxito no convence a tu cerebro

Uno de los momentos más llamativos de la entrevista llegó cuando Malú recordó lo que sintió tras el éxito de Aprendiz. La cantante explicó que cuando le propusieron hacer una gira se puso a llorar y le dijo a su madre que había mentido, que en realidad no sabía cantar.

Para Paula Orell, estas palabras encajan perfectamente con lo que los psicólogos conocen como síndrome del impostor. "Es sentir que no se está a la altura, que no es suficiente para ello e incluso creer que está engañando a la gente porque no es quien creen que es".

La experta explica que detrás de este fenómeno suelen esconderse inseguridades muy profundas que poco tienen que ver con la realidad. "No es que la persona no sea capaz o no valga para eso, sino que cree que no es capaz y que no vale para ello a pesar de tener las cualidades necesarias".

Según la psicóloga, detrás de este tipo de pensamientos suelen aparecer miedos muy concretos: miedo al error, al fracaso, a decepcionar o a no cumplir las expectativas. "Prefiero creer que no soy cantante porque si reconozco que lo soy tendré que estar a la altura de lo que exige ser cantante y tengo miedo a no estarlo", resume.

Malú en 'El Hormiguero'© GTRES

Lo que esconden muchas personas que parecen seguras de sí mismas

Otro de los aspectos que más llamó la atención fue cuando Malú confesó que había construido una especie de personaje para sobrevivir a la exposición pública. "Yo era tímida, insegura, vergonzosa y con mil millones de historias. Creé ese personaje, esa máscara", contaba a Pablo Motos. 

Lejos de ser algo excepcional, Paula Orell asegura que muchas personas desarrollan mecanismos parecidos. "Podemos parecer muy seguras por fuera y que eso solo sea una careta que hemos construido con la intención de ocultar lo que hay dentro".

La psicóloga indica que algunas personas proyectan una imagen de fortaleza permanente mientras viven pendientes de la aprobación de los demás o luchan contra una profunda inseguridad interna.

En el caso de los artistas, además, existe un factor añadido. Están sometidos continuamente a la mirada de los demás. "Los artistas se exponen a situaciones donde hay muchas miradas, miradas críticas, y temen ser juzgados a la vez que desean hacerlo bien. Y, a veces, la mirada más crítica es la suya propia".

Quizá por eso Malú explicó que cuando terminaba un concierto se quitaba los tacones y volvía a sentirse pequeña e insegura.

Malú mirando al infinito© Europa Press

La señal que puede indicar que llevas años ignorando tus necesidades emocionales

Malú también explicó que una lesión en el tobillo en 2018 la obligó a cancelar una gira y parar por primera vez en mucho tiempo. Aquel parón se convirtió en un punto de inflexión. Sin el ritmo frenético de siempre, comenzó a darse cuenta de cosas que llevaba años ignorando.

Aunque no todo el mundo puede detenerse de forma tan radical, Paula Orell recuerda que el organismo suele avisar mucho antes. "Si paro puedo salirme del ajetreo en el que estoy metida y verlo con más claridad. Pero incluso sin parar vamos a recibir señales de que necesitamos algo".

Esas señales pueden aparecer en forma de ansiedad, irritabilidad, cansancio, tristeza o enfado. También a través de síntomas físicos o dificultades para concentrarse. "Lo importante es poder escucharlas y utilizar la información que nos traen".

Malú mirando a cámara© GTRES

Lo que la terapia puede cambiar cuando vives dudando de ti mismo

Malú no dudó en recomendar la terapia durante su entrevista. "Te dan herramientas", aseguró. Pero ¿qué se trabaja exactamente cuando una persona tiene problemas de autoestima?

Según Paula Orell, el primer paso consiste en comprender por qué uno se siente así. "La terapia ayuda a que la persona pueda entender de dónde viene lo que le ocurre y cómo sanar aquello que le está dañando".

También permite distinguir qué parte de la imagen negativa que tenemos de nosotros mismos responde a hechos reales y qué parte está distorsionada por años de exigencia o inseguridad.

"La terapia ayuda a apreciar lo bueno en la medida que merece ser apreciado. Nos enseña a celebrar los logros, a abrazarnos y a acompañarnos, sobre todo en el error, de una forma más compasiva". Además, ayuda a cambiar el diálogo interno, a confiar más en uno mismo y a aceptar las propias limitaciones sin convertirlas en una condena.

Como resume la psicóloga, se trata de aprender a sentirse más satisfecho con lo que ya se es y a "domar" la autoexigencia.

Malu© _maluoficial_

La respuesta de Paula Orell es contundente: "Se puede mejorar al cien por cien". Eso no significa que desaparezcan para siempre las dudas o los momentos de inseguridad. Todos los seres humanos los experimentan en algún momento. La diferencia es que aprendemos a relacionarnos con ellos de otra manera.

De hecho, una autoestima sana no consiste en sentirse completamente libre de inseguridades, sino en reconocer tanto las fortalezas como las limitaciones sin convertir estas últimas en una prueba de falta de valor.

Por eso la psicóloga insiste en que, cuando el sufrimiento es persistente, merece la pena pedir ayuda profesional. "En este tipo de problemas suele haber mucha profundidad aunque desde fuera solo veamos la superficie".

Quizá esa sea la gran lección que deja la confesión de Malú. Que sentirse inseguro no significa ser débil. Que el éxito no siempre cura las heridas emocionales. Y que aprender a quererse, aunque a veces lleve tiempo, es una de las decisiones más importantes que una persona puede tomar.