María izquierdo en escena

María izquierdo en escena

La infancia, la vida adulta, la carrera artística, las relaciones personales, las crisis de salud y el legado de la pintora María Izquierdo están presentes en “La alacena: documental miniatura de María Izquierdo”, una obra que reconstruye su historia a partir de la investigación de la directora y dramaturga Tanya Huntington.

La puesta en escena, que se presenta en la Sala Novo del Teatro La Capilla los sábados hasta el 13 de junio, “no sigue una narrativa lineal, sino que organiza la biografía de la artista como apariciones y retornos de recuerdos que se reordenan constantemente en escena”.

Se trata de un estreno y un monólogo en el que la propia María Izquierdo reconstruye su vida y obra “desde el limbo y en una narración en primera persona que funciona también como testimonio de su tiempo”. 

“Es un testamento a la resiliencia creativa durante una época de transición postrevolucionaria en la que, según Izquierdo, era ‘un delito ser mujer y tener talento’”, cuenta.

Asimismo, el montaje es homenaje a la artista, una mujer que enfrentó la prohibición, la intolerancia y la falta de reconocimiento, tras haber sido casada a los quince años, expulsada de la academia y durante años relegada por la historia del arte, sin que ello apagara su impulso creativo.

El resultado es un “documental en miniatura que reactiva la escena como un testimonio de resiliencia creativa y una inquebrantable voluntad de persistir“.

“La Alacena es un ejemplo de una naturaleza muerta que es así como una gran vertiente dentro de las artes plásticas”, explica Huntington, quien detalla cómo la escenografía parte del universo pictórico de la artista, donde cada objeto funciona como detonador biográfico.

“Todos estos son elementos que tomamos directamente de las obras plásticas de María Izquierdo”, añade, al referirse a una utilería que convierte la escena en extensión de su pintura.

Mientras que el montaje recurre a cambios de iluminación y diseño sonoro para marcar transiciones entre etapas de su vida y construir diálogos emocionales entre sus distintos momentos. 

“Las pistas de audio y los cambios de iluminación construyen diálogos internos y transiciones entre etapas clave de su vida”, se explica.

Y reveló que uno de los elementos centrales de la obra es el rebozo, que se transforma para encarnar distintas facetas de la artista.

“Aunque se trata de un monólogo, la obra se expande mediante un entramado sonoro de voces en off que habitan el mismo y conforman un elenco sonoro diverso”, señala.

Entre esas presencias que aparecen en voz en off se encuentra Diego Rivera, Antonin Artaud y Rufino Tamayo, cuyas intervenciones, dice, “dialogan con ella desde el limbo, enriqueciendo la narrativa escénica”.

“María Izquierdo fue una de las primeras mujeres en obtener reconocimiento en el ámbito artístico en México y, aunque enfrentó limitaciones y exclusión dentro de un medio dominado por hombres, con el tiempo su trabajo se revalora como fundamental para la pintura moderna mexicana”, concluye.

ELEMENTOS 

  • La obra de María Izquierdo se caracteriza por su estilo propio y su visión de lo femenino y lo cotidiano.
  • El uso de colores intensos, simbolismo y escenas mexicanas.
  • Destacan sus naturalezas muertas, retratos y composiciones con elementos populares y rituales
  • Su pintura se vinculó con una sensibilidad cercana al surrealismo, aunque no perteneció formalmente a ese movimiento.
  • Su trabajo se exhibió en países como México, Europa y Estados Unidos durante su carrera.

Por Azaneth Cruz

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