El heroico gesto del protagonista de 'Off Campus': perdió un riñón salvando la vida de siete personas
Acaba de aterrizar y Off Campus ya se ha convertido en el nuevo fenómeno juvenil de Prime Video, siguiendo la estela de títulos como El verano en que me enamoré o de romances deportivos como Más que rivales. La serie, basada en las novelas de Elle Kennedy, se adentra en el universo del hockey universitario, donde el carismático Garrett Graham, estrella del equipo, se ve obligado a llegar a un acuerdo con Hannah Wells (Ella Bright): fingirá ser su novio para llamar la atención de otro chico mientras ella le ayuda con sus notas para asegurar su carrera.
Si en la ficción es un auténtico ídolo sobre la pista, en la vida real su protagonista, Belmont Cameli, de 28 años, esconde una historia que poco tiene que ver con el brillo de los estadios y las historias de ficción, pero que lo convierte en un auténtico héroe.
Mucho antes de convertirse en uno de los nuevos rostros de Prime Video, Cameli protagonizó un gesto que terminó cambiando la vida de varias personas. Todo comenzó cuando su amigo de la infancia, Brendan Flaherty, sufrió un fallo renal que le obligaba a pasar conectado 10 horas diarias a una máquina de diálisis mientras esperaba recibir un trasplante. Al conocer su situación, el actor, que entonces estaba a punto de cumplir 20 años, no dudó en ofrecerse como donante.
Sin embargo, las pruebas médicas revelaron que no eran compatibles. Una noticia que no les desanimó y que, aunque podría haber puesto fin al proceso, se acabó convirtiendo en el inicio de algo mucho mayor. Los médicos del Northwestern Memorial Hospital de Chicago decidieron incluirlos en un complejo programa de donaciones cruzadas, un sistema que conecta a distintos donantes y receptores para encontrar compatibilidades entre personas desconocidas.
Fue entonces cuando el riñón de Belmont encontró a su receptora ideal: Clotilde Ruiz, una mujer de 59 años cuya hija, Daisy, también había intentado donarle el suyo sin éxito, aunque sí acabó ayudando a otro paciente dentro del proceso. “He tomado muchas decisiones egoístas en mi vida”, dijo entonces el actor de Déjate llevar, “pensé que esta sería una gran oportunidad para enmendar esas decisiones”.
A partir de ahí, la cadena de donaciones permitió iniciar una enorme operación solidaria en la que cada donante ayudaba a un nuevo paciente y abría la puerta al siguiente trasplante. Así, lo que comenzó como el intento desesperado por ayudar a un amigo terminó involucrando a 14 personas y logró salvar la vida de siete pacientes, incluido Flaherty, que finalmente recibió un riñón compatible. “Afortunadamente, después de seis años de angustiosa espera, Brendan ha recibido el órgano que tanto anhelaba, y mi nueva amiga Clotilde finalmente tendrá un nuevo comienzo en la vida”, explicó el actor.
Lejos de buscar reconocimiento, Cameli siempre habló de aquella experiencia desde la emoción y la gratitud. “Tuve la bendición de tener la oportunidad y el privilegio de salvar una vida”, señaló el actor, que también quiso aprovechar su historia para concienciar sobre la importancia de la donación de órganos. “La realidad es que la mayoría de nosotros tenemos dos riñones sanos, pero miles de personas luchan por sobrevivir día a día con uno solo que falla. Cada día, 20 personas mueren esperando un trasplante”, recordó en sus redes sociales.
El protagonista de Salvados por la campana, que documentó en sus redes todo el proceso en 2018, se tomó con calma los efectos secundarios de su cirugía ya que, más allá de una operación médica, para él fue algo mucho más profundo y personal: "Pronto mi dolor desaparecerá y mis cicatrices se desvanecerán, pero el amor que siento por esta experiencia permanecerá para siempre en mi corazón", compartió desde la cama del hospital mientras se recuperaba de la intervención. Sin duda, un gesto altruista que nos descubre que, detrás del arrogante Garrett de Off Campus, se esconde un actor cuyo talento y generosidad parecen no tener límites.




