Conflicto geopolítico dominó en decisiones de política monetaria: Banxico

Conflicto geopolítico dominó en decisiones de política monetaria: Banxico

Los efectos del conflicto en Medio Oriente siguen marcando las decisiones de Política Monetaria en el país, de acuerdo con las minutas de la última Junta de Gobierno de Banco de México (Banxico).

Después de dos recortes de 25 puntos base en el año, realizados tras el estallido del conflicto bélico en Medio Oriente, la Junta de Gobierno ha reafirmado una postura de mayor cautela hacia adelante, ante el deterioro en el balance de riesgos para la inflación, consideró Janneth Quiroz Zamora, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Monex Grupo Financiero.

Refirió que los precios internacionales de los energéticos han repuntado de forma significativa ante las disrupciones derivadas del conflicto, particularmente por las afectaciones en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más relevantes para el comercio mundial de petróleo y gas natural. 

“Esto ya comenzó a reflejarse en mayores presiones inflacionarias a nivel global. En México, el impacto directo sobre la inflación ha sido contenido mediante subsidios a la gasolina implementados por el gobierno federal”, subrayó.

Para Paulina Anciola, subdirectora de Estudios Económicos de Banamex, la mayoría de los miembros de la Junta de Gobierno de Banxico está sobreestimando las condiciones de holgura al anticipar que se ampliarán a lo largo del horizonte de pronóstico, con el fin de justificar la postura monetaria implementada

Además, de estar desestimando un panorama inflacionario complejo, con inflación por arriba de la meta, expectativas al alza y una acumulación de choques de precios —incremento en aranceles, choque de energéticos a nivel global, incrementos significativos continuos a los salarios—, que si bien no son presiones por el lado de la demanda podrían tener efectos de segundo orden y obstaculizar la disminución de la inflación.

En tanto que, para Víctor Gómez Ayala, economista en jefe de Finamex, las minutas de mayo pasado confirman que el ciclo de recortes a las tasas ha concluido y que la coalición mayoritaria se mantuvo unida por las mismas razones que en marzo: los choques de oferta son transitorios, la demanda interna está ausente y la postura monetaria permanece restrictiva a 6.50 por ciento.

Así, “aunque nuestro escenario central implica una tasa de 6.50 por ciento en lo que queda de 2026 y 2027, dada la postura acomodaticia mostrada por la mayoría de la Junta consideramos que el sesgo está inclinado hacia que un siguiente movimiento sea un recorte, más que hacia un incremento, para lo cual vemos limitada la probabilidad, y a pesar de que el mercado lo esté descontando para finales de este año”, señaló.

Sin embargo, Janneth Quiroz advirtió que hacia adelante persisten riesgos sobre el componente subyacente —que es la que define el comportamiento de los pecios en el mediano y largo plazo—, derivados del encarecimiento de materias primas, mayores costos logísticos y disrupciones en las cadenas globales de suministro. 

Con respecto al mercado laboral, la mayoría de la Junta de Gobierno mencionó que continuó exhibiendo señales de enfriamiento.

PAL