María Teresa de Luxemburgo vuelve a sus orígenes en Cuba: el emocionante recuerdo y la foto inédita de cuando era bebé con su familia
María Teresa de Luxemburgo se ha puesto nostálgica este domingo y echaba la vista atrás a una época imborrable para ella y sus antepasados, esa que explica su raíces en Cuba hace ya siete décadas. Procedente de una de las familias más acaudaladas del país caribeño, estos hicieron fortuna en el negocio del azúcar y se convirtieron en los dueños de dos bancos y de otros bienes. Siendo niña, emigró con los suyos a los EE.UU. como consecuencia de la revolución castrista. A partir de 1965, se trasladarían a Europa y se instalaron en Suiza, donde ella conocería al que es su marido, el ahora Gran Duque saliente.
"La Habana, 1956. Con mis padres, José Antonio Mestre y Álvarez Tabio y María Teresa Batista Falla, y mi hermano José Antonio", ha reseñado la 'royal' en su perfil público oficial de redes sociales. Describía así la entrañable foto inédita en blanco y negro que ha compartido, donde ella aparece siendo todavía bebé y era inmortalizada en brazos de su madre. Entonces eran cuatro, ya que después nacería el benjamín de la casa, al que llamaron Luis. Desgraciadamente, ninguno de sus hermanos vive hoy en día, puesto que el mayor murió en 2015 en Miami y el pequeño lo hacía en 2022 en Ginebra, ambos por enfermedad.
Un año muy especial para María Teresa
Este 2026 está siendo muy especial para la mujer de Enrique de Luxemburgo, ya que el pasado 22 de marzo cumplía la cifra redonda de 70 años. Como no podía ser de otra forma, lo celebró por todo lo alto mientras sigue disfrutando de una jubilación dorada. Así está siendo después de que el 3 de octubre de 2025 su esposo abdicara en favor de su primogénito, convertido desde entonces en el actual monarca de la pequeña nación centroeuropea.
Rodeada de su familia, el festejo tuvo lugar en el Castillo de Berg y no faltó nadie. Además de su marido, estuvieron sus cinco hijos, sus nueras y su yerno, así como la mayoría de sus nietos. Estos eran el gran duque Guillermo y su esposa, la gran duquesa Stephánie; los príncipes Félix y Claire; además de Luis y Alexandra, esta última con su pareja Nicolas Bagory. Ese día vimos a los pequeños Charles, de 4 años, el heredero más joven de Europa y su hermano François, de 2; Amalia (10), Liam (8) y Balthazar (2); así como ha Gabriel (19) y Noah (17).
Con ellos se fotografiaba María Teresa en los jardines de dicha fortaleza, la cual que pertenece a la familia gran ducal pero que no es un palacio oficial. Se trata de la residencia privada y principal del matrimonio y es su refugio lejos del foco institucional. Se ubica en una pequeña localidad al norte del país y está rodeada de naturaleza, bosques y colinas. Para ella, no cabe duda, es su gran punto de encuentro familiar y el descanso fuera de la agenda oficial. Construida originalmente en el siglo XIX, ha tenido importantes remodelaciones a lo largo del tiempo y no está abierta al público.
El retiro de María Teresa comenzó al poco de la abdicación de su marido, cuando se fueron a una ciudad balneario en la costa francesa, en Biarritz, donde tienen otra casa. Entre sus planes también está previsto viajar por Europa en coche y recorrer en moto el Himalaya, contó el propio Gran Duque en una entrevista a Paris Match. Mujer inquieta donde las haya, la 'royal' luxemburguesa ha seguido trabajando y se ha convertido en editora de prensa al tener más tiempo libre. El pasado noviembre, coincidiendo con el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia de género, lanzó una revista en el dedicada a los abusos sexuales en el contexto de conflictos bélicos.


