Merengues superfáciles: el postre favorito de Roscón, el hijo de Samantha Vallejo-Nágera
"El postre favorito de Roscón ahora mismo son los merengues; no puedo parar de hacer merengues (...) En casa somos muy de merengue", explica Samantha al comienzo de su vídeo. Son facilísimos de preparar, y lo único que necesitan es paciencia, primero para montar las claras con el azúcar, y después, una vez que le hemos dado forma, para esperar a que se horneen, pues tardan ¡3 horas!
Roscón (cuyo nombre real es Patrick y al que su madre llama así por haber nacido el día de Reyes) aparece habitualmente en las publicaciones de Samantha en redes, muchas veces ayudándola a cocinar. Y de él sabemos lo mucho que le gusta también bailar, cantar y comer. Y estos pequeños merenguitos son uno de sus postres favoritos.
Samantha es una enamorada de la repostería y con este merengue, comenta: "También hago otro de mis postres favoritos, que es la tarta de limón, con su base crujiente de pasta brisa, su lemon curd y ese merengue tostado".
El merengue es un dulce sorprendentemente simple a base de claras de huevo y azúcar, y a veces un toque de ácido como limón o cremor tártaro. Sin embargo, el orden, la temperatura y la velocidad de batido cambian totalmente la textura final. Hay tres tipos de merengue: francés, que es el que Samantha nos enseña a preparar; suizo, en el que se calientan claras de huevo y azúcar juntas al baño maría y se mezclan hasta que el azúcar se disuelva y la mezcla alcance unos 50–60 °C, para después montarlas; e italiano, en el que se hace primero un almíbar para después añadirlo poco a poco a las claras mientras se van montando.
El resultado del postre que prepara la exjuez de MasterChef son unos bocados dulces y crujientes que se deshacen en la boca y ella se los sirve a su hijo Roscón con frambuesas y leche fría. Con las cantidades que nos propone, nos van a salir montones de ellos. Los merengues se pueden comer solos o usarlos como decoración para pasteles, tartas, helados, etc. Se conservan bien en un recipiente hermético hasta 1–2 semanas si se mantienen secos.
Ella usa azúcar blanquilla, pero el azúcar en polvo se disuelve antes en las claras y evita que quede una textura arenosa (aunque si bates bien, no tiene por qué), y si no lo tienes, siempre puedes triturar el normal y pulverizarlo con la trituradora o un molinillo.
Usa huevos frescos y a temperatura ambiente y no te olvides de que el bol esté extremadamente limpio y sin una gota de grasa. No batas demasiado rápido al inicio, sino a velocidad media para crear burbujas más estables durante un par de minutos. Añade el azúcar poco a poco y, para obtener un merengue firme y brillante, hay que batir entre 5 y 10 minutos a velocidad media-alta.
Cómo hacer merenguitos, el postre favorito de Roscón
Tan solo necesitas dos ingredientes: 8 huevos y 400 gramos de azúcar. Samantha los acompaña con leche fría y frutos rojos al servirlos. Y la forma de elaboración es muy sencilla.
1. Rompe los huevos en un bol, separa con las manos muy limpias las claras de las yemas y reserva estas últimas para otras elaboraciones.
2. Vuelca las claras en una máquina para montarlas poco a poco (esto se puede hacer con robot de cocina, batidora con varillas, etc.).
3. Añade un pellizco de sal fina porque ayuda a que las claras se monten más firmes y estables.
4. Incorpora el azúcar poco a poco sin dejar de montar las claras.
5. Continúa batiendo hasta que las claras estén brillantes, firmes y formen picos. Samantha nos enseña un truco para saber cuándo están listas: se pone el bol sobre la cabeza con la mezcla hacia abajo y no se cae ni una gota.
6. Introduce la mezcla en una manga pastelera.
7. Precalienta el horno a 90 ºC.
8. Escudilla el merengue en pequeños montoncitos separados sobre una bandeja forrada con papel resistente al calor.
9. Hornea durante 3 horas a 90 ºC.
10. Saca con cuidado, deja enfriar y despega los 'merenguitos' del papel ¡para disfrutarlos!





