Muere la princesa Bajrakitiyabha de Tailandia, la hija mayor del rey Rama X que pudo convertirse en reina
La princesa Bajrakitiyabha Narendiradebyavati, hija mayor del rey Maha Vajiralongkorn, conocido como Rama X, ha fallecido a los 47 años tras una larga batalla por su vida que mantenía en vilo al país desde diciembre de 2022. Según ha informado la Oficina de la Casa Real, Su Alteza Real murió "en paz" el jueves 11 de junio de 2026, a las 15:55 horas, en el Hospital Chulalongkorn de la Cruz Roja Tailandesa, en Bangkok, donde permanecía ingresada desde que perdió el conocimiento a consecuencia de una afección cardíaca. En las últimas semanas, su estado se había agravado por una infección abdominal derivada de una inflamación intestinal, además de sufrir presión arterial baja, alteraciones del ritmo cardíaco y problemas de coagulación. "A pesar de que el equipo médico le proporcionó atención y tratamiento continuos con todos los medios disponibles, su estado fue empeorando progresivamente. Finalmente, el jueves 11 de junio de 2026, a las 15:55 horas, Su Alteza Real falleció en paz en el Hospital Chulalongkorn de la Cruz Roja Tailandesa, a la edad de 47 años", reza el comunicado en el que se informa de que "Su Majestad el Rey ha ordenado que la Oficina de la Casa Real organice los funerales reales y los honores fúnebres más altos conforme a la tradición real tailandesa. Los restos mortales serán instalados en el Salón del Trono Pimarn Rattaya, dentro del Gran Palacio de Bangkok".
Desde el 25 de mayo de 2026, la salud de la Princesa se había deteriorado sensiblemente, ya que sufrió una infección en el torrente sanguíneo causada por una inflamación del intestino grueso. Como consecuencia, su estado se deterioró progresivamente. La presión arterial descendió, aparecieron alteraciones en el ritmo cardíaco y trastornos en la coagulación. A pesar de los intentos de los médicos por revertir la situación, la infección continuó agravándose y afectó a distintos órganos vitales.
Profunda conmoción tanto dentro como fuera de Tailandia
Entre las primeras muestras de condolencia se encuentra la enviada por el Rey y la Reina de Bután, Jigme Khesar y Jetsum Pema, quienes destacaron el compromiso de la princesa con el servicio público y recordaron su dedicación al bienestar de los ciudadanos tailandeses.
Sus Majestades el Rey y la Reina de Bután han recibido con profunda tristeza la noticia del fallecimiento de Su Alteza Real la Princesa Bajrakitiyabha Narendiradebyavati de Tailandia. Su Alteza Real dedicó su vida al servicio de su país y de su pueblo. A través de su labor en la promoción de la justicia, el apoyo al bienestar de las mujeres y los niños, y su distinguido servicio en las Fuerzas Armadas Reales de Tailandia, ejemplificó un profundo sentido del deber y un compromiso inquebrantable con el bienestar de los demás. Su dedicación al servicio público le valió un amplio respeto y admiración.
En estos momentos de gran dolor, trasladamos nuestras más sinceras condolencias a Su Majestad el Rey Vajiralongkorn, a la Familia Real de Tailandia y al pueblo del Reino de Tailandia. Nos unimos a ellos en el duelo por la pérdida de una querida princesa cuya vida estuvo dedicada al servicio de su nación y al bienestar de su pueblo. Nuestros pensamientos y oraciones están especialmente con quienes conocieron y amaron más profundamente a Su Alteza Real y que ahora lloran su pérdida.
Los funerales seguirán el protocolo real tradicional durante al menos 100 días
En otro comunicado, la Oficina de la Casa Real ha informado de que el Rey ha concedido autorización real para que el público participe en las ceremonias de homenaje a la Princesa conforme al siguiente programa:
- Su Majestad el Rey ha concedido autorización para que el público en general participe en la ceremonia de ablución ritual de los restos mortales de Su Alteza Real ante su retrato oficial, instalado en el Salón Sahathai Samakhom, dentro del Gran Palacio de Bangkok. La ceremonia tendrá lugar el sábado 13 de junio, entre las 08:30 y las 12:00 horas
- También para que el público presente sus respetos ante el retrato oficial de Su Alteza Real en el Salón Sahathai Samakhom del Gran Palacio. Las visitas podrán realizarse diariamente entre las 08:30 y las 16:00 horas a partir del domingo 14 de junio. Asimismo, se habilitará un libro oficial de condolencias para que los ciudadanos puedan expresar su pésame
- Ha concedido autorización para que el público presente sus respetos ante los restos mortales de Su Alteza Real en el Salón del Trono Pimarn Rattaya, una vez concluyan los primeros 15 días de ceremonias religiosas reales. Las visitas podrán realizarse diariamente entre las 09:00 y las 21:00 horas a partir del sábado 27 de junio
- Su Majestad el Rey ha concedido autorización para que miembros de la familia real, familias nobles vinculadas a la Corona, el Consejo Privado, el Gobierno, organismos públicos, empresas estatales, entidades privadas y ciudadanos en general puedan participar como patrocinadores de las ceremonias religiosas de recitación funeraria budista (Abhidhamma) en honor de Su Alteza Real, una vez transcurridos los primeros cien días de ceremonias reales de mérito religioso.
- El gobierno ha decretado 15 días de luto oficial en el que los organismos públicos, las empresas, instituciones educativas y otros lugares públicos deberán ondear sus banderas a media asta.
- Los funcionarios y trabajadores públicos deberán vestir de luto desde este vienres y durante las siguientes dos semanas.
Adiós a la princesa Bajrakitiyabha Narendiradebyavati
Su muerte supone la pérdida de una de las figuras más respetadas de la monarquía tailandesa. Durante años fue considerada por muchos como la heredera mejor preparada de la familia real y una de las integrantes más populares de la Casa Real.
Nacida el 7 de diciembre de 1978, era la primera hija del rey Vajiralongkorn y de la princesa Soamsawali. Desde muy joven destacó por una sólida formación académica poco habitual incluso dentro de las familias reales. Se licenció en Relaciones Internacionales y obtuvo un doctorado en Derecho por la Universidad de Chicago, una de las instituciones más prestigiosas de Estados Unidos.
A lo largo de su carrera desarrolló una intensa actividad institucional. Ejerció como diplomática, fue embajadora de Tailandia en Austria y colaboró estrechamente con organismos de Naciones Unidas. Uno de sus principales ámbitos de actuación fue la defensa de los derechos de las mujeres, especialmente de aquellas que se encontraban privadas de libertad, una labor que le granjeó reconocimiento internacional. Su trayectoria pública estuvo marcada por una imagen de cercanía, profesionalidad y compromiso social que la convirtió en una figura especialmente querida por los tailandeses.
El drama que cambió su vida
La tragedia comenzó el 15 de diciembre de 2022. Mientras entrenaba a sus perros para una competición canina en la provincia de Nakhon Ratchasima, la princesa sufrió un colapso repentino debido a una afección cardíaca. Las primeras informaciones apuntaron a un grave problema cardíaco que desencadenó importantes complicaciones médicas y afectó a varios órganos vitales. Desde entonces permaneció ingresada en el Hospital Chulalongkorn de Bangkok bajo cuidados especializados.
Durante meses, el hermetismo de la Casa Real alimentó todo tipo de especulaciones sobre su verdadero estado de salud. Apenas se emitieron comunicados oficiales y las actualizaciones fueron extremadamente escasas. Con el paso del tiempo trascendió que la princesa dependía de soporte vital para mantener funciones básicas. Su situación se prolongó durante más de tres años, convirtiéndose en uno de los episodios más delicados vividos por la monarquía tailandesa en tiempos recientes.
El último parte médico difundido por la Casa Real ya reflejaba un importante deterioro. Los médicos informaron de una grave infección que había alcanzado el torrente sanguíneo y obligó a intensificar los tratamientos con antibióticos, medicamentos para estabilizar la presión arterial y sesiones de diálisis debido al deterioro de la función renal.
La princesa que pudo reinar
Más allá del dolor familiar, la muerte de Bajrakitiyabha tiene importantes implicaciones para el futuro de la Corona tailandesa. Durante años fue considerada la candidata más sólida para suceder algún día a su padre. Su preparación académica, su experiencia institucional y su popularidad entre la población la situaban como una figura de consenso dentro de la monarquía.
Su desaparición deja abierta una cuestión que lleva tiempo generando debate en Tailandia: la sucesión al trono. A pesar de llevar años reinando, el rey Rama X no ha designado oficialmente a un heredero. La familia real cuenta con varios posibles candidatos, aunque ninguno reúne el mismo perfil que Bajrakitiyabha. Entre los nombres que más suenan figura el príncipe Dipangkorn Rasmijoti, hijo del monarca y uno de los miembros más jóvenes de la dinastía. Por ahora, la decisión sigue estando exclusivamente en manos del rey.
Un duelo nacional
La enfermedad de la princesa fue seguida con enorme atención por la sociedad tailandesa. Durante estos años, miles de ciudadanos rezaron por su recuperación y multiplicaron las muestras de apoyo a la familia real. En un país donde la monarquía ocupa un lugar central en la vida pública, el fallecimiento de Bajrakitiyabha se vive como una pérdida colectiva.
Con su muerte desaparece una princesa que dedicó gran parte de su vida al servicio público y que, para muchos, representaba el futuro de la institución. Una mujer preparada, respetada y admirada cuyo destino parecía estar ligado a la historia de la Corona tailandesa.




