Ni 67 ni 65 años: el BOE abre la puerta a jubilarse antes desde los 52 en determinados sectores
En España, la jubilación anticipada acaba de sufrir un cambio significativo. Una modificación publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) ha establecido un nuevo sistema que permitirá a algunos empleados retirarse sin sufrir recortes en su pensión antes de la edad normal de jubilación, que ahora se aproxima a los 67 años.
El Real Decreto 402/2025 establece un procedimiento que permite jubilarse antes en ocupaciones que son particularmente insalubres, tóxicas, peligrosas, siempre que se demuestren ciertas condiciones de salud y laborales.
Jubilarse antes sin perder dinero
Hasta ahora, la mayoría de las personas que decidían retirarse antes de cumplir la edad legal se veían obligadas a aceptar una disminución continua en su pensión, también llamada coeficientes reductores económicos.
No obstante, el nuevo modelo plantea un cambio importante: esos coeficientes disminuirán la edad de jubilación en vez de la cantidad de la pensión. En otros términos, ciertos grupos podrán jubilarse anticipadamente y seguir recibiendo el 100 % de la pensión que les corresponde.
Este sistema se ha utilizado durante años en algunas áreas, pero recientemente se ha creado un proceso para expandirlo a nuevas profesiones que anteriormente no tenían este derecho.
Una edad mínima: 52 años
La normativa establece un límite específico, la edad de jubilación resultante después de aplicar estos coeficientes no puede ser menor a 52 años.
Esto implica que, en función del tiempo trabajado en ciertas condiciones y del coeficiente aplicado, algunos empleados podrían jubilarse mucho antes de la edad media, que en el sistema de pensiones español se aproxima gradualmente a los 67 años.
El propósito es ajustar la edad de jubilación a las condiciones reales de ciertos trabajos que tienen altos niveles de deterioro físico, accidentes o peligro para la salud.
Cómo se decidirá qué profesiones podrán jubilarse antes
El nuevo sistema no otorga este derecho de forma automática a sectores enteros. En cambio, establece un método a través del cual las administraciones públicas, los sindicatos o las patronales tienen la facultad de pedir que se reconozca un coeficiente reductor para ciertas ocupaciones.
Para este propósito, se estudiarán indicadores objetivos como los siguientes:
- Índices de bajas laborales.
- Discapacidades de carácter permanente.
- Accidentes de trabajo.
- Mortalidad vinculada con la actividad.
La Seguridad Social tiene la capacidad de permitir que la edad de jubilación se reduzca para esos empleos si los datos indican que una ocupación presenta un riesgo o dureza particular.
Sectores que ya se benefician
Debido a la dureza de su trabajo, algunos grupos ya tienen sistemas de jubilación anticipada desde hace años. Dentro de ellos están:
- Personas que trabajan en la minería.
- Expertos del mar.
- Agentes de policía locales.
- Los bomberos.
- Ciertos expertos del sector ferroviario o aéreo.
La nueva regulación busca que otros sectores con condiciones de trabajo parecidas tengan la oportunidad de acceder a este sistema. En realidad, ya se ha solicitado que se investigue su uso en ocupaciones como las de los trabajadores de la construcción, los conductores de transporte o las camareras de piso.
Una reforma vinculada al desgaste laboral
Esta medida busca reconocer que el impacto en la salud de las personas que realizan un trabajo con riesgo no es igual para todos los empleos. En algunas actividades laborales, el desgaste físico acumulado puede dificultar mucho que se siga trabajando hasta una edad avanzada.
Por este motivo, la normativa establece un sistema que posibilita modificar la edad de jubilación de acuerdo a la dificultad real del trabajo, siempre sustentado en datos objetivos y análisis técnicos.
El proceso de reconocimiento de nuevas profesiones tomará tiempo, pero la transformación ya ha comenzado y tiene el potencial de beneficiar en el futuro a miles de trabajadores españoles que trabajan bajo condiciones particularmente exigentes.


