Nicola Peltz se levanta a las 5:45 y Brooklyn le prepara el café: los beneficios de madrugar ‘en equipo’

Nicola Peltz se levanta a las 5:45 y Brooklyn le prepara el café: los beneficios de madrugar ‘en equipo’

Parece que fue ayer cuando se prometieron amor eterno y, sin embargo, Nicola Peltz y Brooklyn Beckham acaban de celebrar su cuarto aniversario. "Hemos pasado por tantas cosas juntos y hoy somos más fuertes que nunca", le escribía él en redes la semana pasada. Y añadía: "eres mi mejor amiga y una mujer maravillosa. Estoy impaciente por envejecer contigo". Dos días después de aquellas palabras, el primogénito de David y Victoria sigue dedicándole a su mujer gestos de afecto. De hecho, la actriz estadounidense ha compartido esta mañana una imagen a partir de la que no solo nos hacía saber que se levanta a las 5:24 de la mañana sino que, además, presumía de que su marido le hubiera preparado el café antes de trabajar

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Nicola Peltz Beckham© nicolaannepeltzbeckham

Esto nos ha llevado a preguntarnos si, desde el punto de vista psicológico puede tener beneficios el hecho de compartir horarios con tu pareja. Por eso nos hemos puesto en contacto con María José Ortolà Sastre,  psicóloga clínica integradora experta en ansiedad y fundadora de Libélula Psicología. 

En primer lugar, la experta nos ha confirmado que "aunque desde su punto de vista el hecho en sí de compartir rutinas no hace a una pareja automáticamente más feliz, sí facilita la conexión sostenida en el tiempo". "En consulta veo que muchas relaciones no se deterioran por grandes conflictos, sino por una desconexión progresiva que deriva en indiferencia", explica. 

Nicola Peltz Beckham© nicolaannepeltzbeckham

Para la psicóloga, "momentos simples como desayunar o cenar juntos generan espacios naturales de encuentro donde la pareja puede verse, escucharse y acompañarse. No es tanto el acto en sí, sino lo que permite: parar, coincidir y reconectar". 

Ahora bien, "no basta con coincidir físicamente", advierte. "Es importante que haya presencia, comunicación y, sobre todo, escucha. La comunicación es fundamental, pero la escucha profunda, es decir, el entender cómo está el otro y qué necesita es lo que realmente genera vínculo", concreta María José. "Las parejas que cuidan estos espacios, aunque sean breves, suelen sostener mejor la relación porque mantienen activa esa conexión emocional en el día a día", asegura. 

Nicola Peltz Beckham© nicolaannepeltzbeckham

Mantener espacios individuales es igual de importante

Para la terapeuta, la clave en pareja es "encontrar un equilibrio saludable entre vínculo y autonomía". Aunque asegura que "hacer cosas juntos fortalece la complicidad, el apego y la sensación de equipo", también recuerda que "mantener espacios individuales es igual de importante porque protege la identidad personal, la regulación emocional y también el deseo dentro de la relación". 

  • Cuando todo se hace juntos, puede aparecer cierto desgaste.
  • Cuando todo se hace por separado, es más fácil que surja distancia emocional

Una relación sólida no se construye desde la dependencia, sino desde la elección: dos personas completas que deciden encontrarse y seguir construyendo juntas.

María José Ortolà Sastre, psicóloga
Nicola Peltz Beckham y Brooklyn© nicolaannepeltzbeckham

Gestos cotidianos marcan grandes diferencias

"Más que los grandes planes, lo que realmente sostiene una relación son los pequeños gestos cotidianos", nos dice la experta. Destaca por ejemplo: el hecho de validar cómo se siente el otro y ofrecer contacto físico cotidiano como un abrazo o un gesto de cariño. Además, nos dice que "el cuidado intencional del vínculo se pierde con el tiempo". 

"Al inicio de la relación solemos tener muy presentes los detalles como un mensaje a media mañana, una canción, un gesto bonito… y eso mantiene viva la conexión", recuerda. "Con el paso del tiempo, es importante no dar por hecho la relación y seguir cultivándola de forma consciente". agrega. "La pareja no se mantiene sola: necesita atención, adaptación y evolución conjunta. Porque el vínculo no se pierde de golpe, se va apagando cuando dejamos de cuidarlo en lo cotidiano", concluye la experta.