Obesidad en niños, riesgo en la vida adulta
En México, la obesidad infantil representa un problema de salud pública, sobre todo, si se toma en cuenta que siete de cada 10 infantes que actualmente viven con obesidad podrían mantener esta condición en la vida adulta, de acuerdo con el National Library of Medicine.
Lo anterior, explicó, puede representar un riesgo elevado de desarrollar diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedades cardiovasculares.
En este sentido, Simón Barquera, presidente de la World Obesity Federation (WOF), en entrevista con El Heraldo de México, compartió que “es muy alta la probabilidad de que una persona que tuvo obesidad en la infancia la mantenga en la edad adulta, debido a que se genera una hiperproducción de células grasas”.
Esto significa que el cuerpo desarrolla más células encargadas de almacenar grasa, las cuales pueden aumentar hasta cien veces su tamaño”, detalló.
De acuerdo con Barquera, esta condición provoca que el organismo quede biológicamente predispuesto a enfrentar entornos de alto consumo calórico.
Sin embargo, con hábitos saludables y una intervención oportuna es posible prevenir, controlar y tratar la obesidad y evitar las complicaciones en la salud.
De acuerdo con datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), la obesidad y el sobrepeso en el país afectan a 36.5 por ciento de los escolares en niveles básicos y 40.4 por ciento de los adolescentes presentan alguna de estas condiciones.
De no revertirse esta tendencia, el costo acumulado de la obesidad infantil podría alcanzar 42 mil millones de pesos, lo que equivaldría al 1.1 por ciento del Producto
Interno Bruto (PIB) nacional.
Barquera advierte que los entornos donde se desarrollan los niños y niñas, desde el hogar hasta la escuela, juegan un papel clave en los elevados índices de obesidad.
Reveló que “este fenómeno, conocido como ambiente alimentario obesogénico, se caracteriza por la abundante comida chatarra y alimentos ultraprocesados y publicidad que incentiva a las personas a consumir más calorías de las necesarias”.
Por ello, el especialista enfatiza la importancia de implementar políticas públicas que regulen la publicidad dirigida a los niños, promuevan dietas saludables basadas en alimentos frescos y naturales, y fomenten la actividad física desde edades tempranas.
“Intervenir en estos entornos es fundamental para asegurar un desarrollo saludable de las nuevas generaciones y reducir la obesidad desde la infancia”, comentó.
Un ejemplo de ello es la implementación de impuestos saludables a refrescos y la regulación de la venta de comida chatarra en las escuelas.
Aunque algunos cuestionan su efectividad, el presidente de la World Obesity Federation (WOF) señala que estas políticas han demostrado ser herramientas de prevención.
“Al aplicar estos impuestos, los resultados fueron tan relevantes que inspiraron a otros 90 países a implementar medidas similares. Organismos como la Unicef, la Organización Panamericana de la Salud y el Banco Mundial lo respaldan, ya que contribuyen no sólo a la salud de la población, sino también al desarrollo económico al reducir la carga de enfermedades relacionadas con la obesidad”, dijo.
En este sentido, el National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases advirtió que el sobrepeso está asociado con una amplia variedad de enfermedades crónicas y complicaciones médicas.
Entre los problemas más comunes de esa condición se encuentran la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y el síndrome metabólico.
Además, el sobrepeso y obesidad aumentan la probabilidad de desarrollar enfermedades del hígado graso, ciertos tipos de cáncer, problemas respiratorios y trastornos articulares (osteoartritis).
De igual manera, el exceso de peso también puede afectar órganos clave y funciones vitales, incluyendo la vesícula biliar, el páncreas y los riñones, así como impactar la fertilidad, la función sexual y la salud durante el embarazo.
A nivel psicológico, el instituto asegura que las personas que padecen esa condición pueden enfrentar problemas de salud mental, como depresión y ansiedad, debido tanto a factores biológicos como sociales.
La obesidad no sólo es un problema de salud, sino que también representa un impacto económico considerable para el sistema de salud mexicano, con un costo anual que supera los 200 millones de dólares, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Por Shamady Omaña
Iliana.molina@elheraldodemexico.com
Ilustración: Alejandro Oyervides
EEZ