Plátanos "casi negros" para desayunar: la costumbre de la princesa Ana bajo la lupa de esta nutricionista
Las costumbres de la realeza en materia culinaria siempre llaman la atención. Como cuando nos enteramos de que la reina Isabel II no renunciaba a diario a un pedacito de tarta con el té de media tarde. Su hija, la princesa Ana, también tiene hábitos peculiares. Para empezar, como su hermano, el rey Carlos III, prefiere renunciar a las comidas copiosas y sustituirlas por varios tentempiés saludables a lo largo del día. Para desayunar, por ejemplo, según confirmó el ex chef real Darren McGrady a la revista Today, la princesa Ana suele decantar por una pieza de fruta. Concretamente, lo que le gustan son los plátanos maduros. "Casi negros porque son más fáciles de digerir", explicó McGrady.
Hemos querido profundizar en esto último y nos hemos puesto en contacto con la nutricionista Fátima Japón. Nos ha contado qué ocurre con los azúcares del plátano cuando madura y cómo la fibra juega un papel esencial para que no se produzcan picos de glucosa. También otras curiosidades gracias a las que hemos conseguido entender también por qué el actor Mario Casas se toma un plátano a mitad de entreno (hace ejercicio dos horas al día) para seguir con energía y por qué Cindy Crawford solo incluye medio en sus smoothies mañaneros para preservar el equilibrio.
¿Plátano verde o maduro?
"Cuando el plátano está verde, gran parte de sus hidratos de carbono están en forma de almidón resistente. Este tipo de almidón se digiere más lentamente y parte llega al colon sin absorberse, actuando casi como fibra. Por eso produce una liberación de energía más progresiva", nos cuenta Fátima.
"A medida que el plátano madura, ese almidón se transforma en azúcares simples (glucosa, fructosa y sacarosa). Por eso los plátanos muy maduros saben más dulces y proporcionan energía de forma más rápida", agrega.
Esto explica que actores como Mario Casas lo utilicen durante el entrenamiento: "en ese contexto interesa una fuente de carbohidratos fácil de digerir y disponible rápidamente", nos cuenta Fátima.
Además, la nutricionista nos dice algo importante: "El plátano contiene azúcar, pero no se comporta igual que el azúcar añadido". "La fruta entera tiene fibra y agua y conserva su matriz vegetal intacta. Todo eso hace que la absorción sea más gradual", nos cuenta la experta. Le hemos preguntado si esto es lo que provoca que los picos de glucosa con la fruta no sean tan bruscos como los que experimentamos si nos tomamos, por ejemplo una magdalena industrial. "El impacto en la glucosa dependerá también de cuándo se consuma y con qué se combine", puntualiza al respecto. "Por ejemplo, si se toma junto con proteínas o grasas, la absorción suele ser aún más lenta", nos dice. Y confirma: "asimismo la fibra del plátano, lo que ralentiza el vaciado gástrico, reduce la velocidad de absorción de los azúcares y ayuda a que la respuesta glucémica sea más estable".
El miedo ¿infundado? al azúcar del plátano
En relación al hábito de Cindy Crawford de tomar solo medio plátano por miedo al azúcar, la experta apaga fuegos: "Desde el punto de vista nutricional un plátano entero no aporta una cantidad excesiva de azúcares".
"Por eso, en la mayoría de personas sanas no hay motivo para limitarlo a medio plátano únicamente por el azúcar", sostiene. Entonces, ¿por qué a veces se recomienda medio? "Suele depender más del contexto dietético o energético que del azúcar en sí. Por ejemplo, en un smoothie con más frutas, donde el total de carbohidratos ya es elevado", nos cuenta.
El tentempié rico en fibra de la princesa Ana
Además de elegir plátanos maduros para desayunar, la princesa Ana, como ha revelado su hija Zara Tindall, suele llevar un kiwi en el bolso como tentempié. Tiene sentido en relación a lo que decía antes Fátima porque la fibra ralentiza el vaciado gástrico, reduce la velocidad de absorción de los azúcares y ayuda a que la respuesta glucémica sea más estable. Si muchos de lo snacks de la princesa Ana son piezas de fruta, es lógico que escoja las que tienen más fibra.
El kiwi, según Fátima, tiene aproximadamente 2-3 gramos de fibra. Además, hablamos de fibra soluble, que forma un gel y ayuda a suavizar las heces; y de fibra a insoluble, que aumenta el volumen del bolo fecal y estimula el movimiento intestinal. El kiwi contiene actinidina, una enzima que ayuda a descomponer proteínas y puede facilitar la digestión. Por si fuera poco, el kiwi tiene cerca de un 80–85 % de agua, lo que ayuda a hidratar el contenido intestinal y facilita el paso de las heces. Todo esto hace que sea una de las frutas más recomendadas para mejorar el tránsito. Otras son las ciruelas, las peras, las manzanas con piel y los higos.
Y, por si te lo estabas preguntando: no, no es necesario tomarlas en ayunas. "No hay evidencia sólida de que el kiwi solo funcione en ayunas. Lo que ocurre es que muchas personas tienen el reflejo gastrocólico más activo por la mañana: cuando se come algo, el colon aumenta su motilidad. Si alguien toma kiwi al levantarse, puede notar más efecto simplemente porque el intestino está más reactivo en ese momento del día, no porque el kiwi funcione exclusivamente en ayunas", aclara Fátima.
En el caso de la princesa Ana, sus elecciones parecen responder más a la lógica nutricional que a una simple preferencia personal. Apostar por un plátano bien maduro por la mañana le proporciona energía rápida y fácil de digerir, mientras que llevar un kiwi como tentempié añade fibra y favorece una digestión más equilibrada a lo largo del día. En definitiva, pequeños gestos cotidianos que demuestran que, incluso en la realeza, los hábitos sencillos pueden marcar la diferencia.




