El glamping ha reinventado la forma de acampar en nuestro país. Lejos de la imagen clásica del camping de antaño, muchos de estos espacios se han transformado en auténticos refugios de estilo y bienestar, con piscinas espectaculares, propuestas gastronómicas, actividades al aire libre y alojamientos tan cuidados que cuesta marcharse de ellos. Porque aquí no solo importa el destino, sino también cómo lo vives. Ya sea por su ubicación privilegiada, por su arquitectura integrada en el entorno o por la experiencia que ofrecen, estos alojamientos demuestran que dormir en plena naturaleza puede ser tan inspirador como confortable.
En una finca de 27 hectáreas de monte mediterráneo junto a la localidad de Ademuz, en pleno corazón de la dehesa cordobesa, las exclusivas cabañas de La Dehesa Experiences recuerdan a los lodges de los safaris africanos. Sus techos alcanzan los 5 metros de altura y están dotadas con piscina privada y todas las comodidades que se puedan desear. Alrededor, el excepcional entorno natural y Reserva de la Biosfera de Sierra Morena, un mosaico de encinas, alcornoques, rebollos y quejigos para desconectar en la naturaleza haciendo rutas de senderismo o a caballo, en kayak, vuelos en globo y hasta jornadas de observación de estrellas, ya que esta zona es Reserva Starlight. Su precio, desde 220 € la noche (packsespeciales.ladehesaexperiences.com).
Despertarse con vistas a las Islas Cíes, rodeado de la naturaleza gallega, no tiene precio. En plena costa atlántica, muy cerca de Baiona, se encuentra el refugio perfecto para quienes sueñan con el mar como telón de fondo. Las tiendas de este glamping, están inspiradas en las antiguas viviendas celtas,por eso tienen forma helicoidal. Bautizadas con nombres vinculados a la tradición marinera y gastronómica del entorno —ourizo, centola, percebe, rodaballo o mexilón—, están equipados al detalle: camas king size, baños con ducha o bañera de hidromasaje y terraza privada para disfrutar del paisaje en intimidad. Todo ello se distribuye en una extensa finca en el pequeño pueblo de Baredo, entre pinos, robles y castaños, atravesada además por el Camino de Santiago en su ruta costera (glampingdomar.com).
En el corazón del Valle del Jerte, entre cerezos y con vistas a uno de los paisajes más icónicos de la primavera española, este glamping solo para adultos reinterpreta la tradición rural de las antiguas cabañas de pastores con siglos de historia para transformarlos en alojamientos del siglo XXI con paredes de cristal y todas las comodidades de un hotel boutique. Ubicados en una inmensa finca de frutales de la localidad cacereña de El Torno, a 20 kilómetros de Plasencia, los tres chozos ofrecen una experiencia íntima y conectada con la naturaleza. Disponen de jacuzzi exterior, amplios ventanales y terraza privada desde la que contemplar el paisaje sin interrupciones.
En el interior, su confort se traduce en camas king size, duchas XL con vistas y hasta telescopios para disfrutar del cielo estrellado, especialmente claro en esta zona libre de contaminación lumínica. A ello se suman experiencias personalizadas, como desayunos privados o rutas por el entorno, que convierten la estancia en algo más que una simple escapada (glampingelregajo.com).
Para parejas, burbujas con hidromasaje o piscina privada; para familias, tiendas safari de lujo que rinden homenaje a los grandes exploradores. Y el entorno, una dehesa de encinas y alcornoques milenarios en el municipio de Velada, muy cerca de la Sierra de Gredos de la que no hace falta salir porque a este lugar se va a disfrutar de la naturaleza, a ver caballos en libertad y animales autóctonos en su hábitat, mirar a las estrellas en un cielo sin contaminación lumínica, reflexionar junto a un lago privado, jugar a los bolos... Lo que podría ser desconectar para reconectar. A solo una hora y media de Madrid. Desde 270 € burbuja/noche (eltoril.com).
La belleza de las Montañas de Prades es la de sus deliciosas villas medievales y pueblos abandonados, sus paisajes agrestes y sus cimas y riscos, sus miradores y sus mil senderos para hacer excursiones. Un entorno excepcional para un conjunto de alojamientos 100% ecológicos. En él encontramos dos grandes casas con sus muros de piedra roja típica de Prades, con capacidad para alojar a 8-10 plazas cada una, otros refugios más íntimos para parejas, y repartidas por la finca, casas de madera, casas en los árboles e iglús con techo panorámico 360º. Y en plena naturaleza también hay una granja, gallinero, cuadra de caballos, spa, zona de juegos, de barbacoa, piscina, cafetería y restaurante. (xaletdeprades.com).