Eileen Gu y George Russell, los "nuevos dioses" del deporte, se rinden al reloj más poético
La presencia de Eileen Gu y George Russell en Watches and Wonders, en Ginebra, es la representación de una nueva generación que entiende el lujo desde la excelencia, la curiosidad y la ambición. La esquiadora olímpica más laureada del freestyle y uno de los pilotos más sólidos de la Fórmula 1 actual se reunieron con IWC Schaffhausen en un escenario que este año mira literalmente hacia el espacio. Y ahí está la clave: relojería, exploración y narrativa se dan la mano en una edición que celebra pasado y futuro al mismo tiempo.
Del cielo al espacio
La manufactura suiza celebra en 2026 un doble hito: el 90 aniversario de sus icónicos relojes de aviador y la expansión de ese legado más allá de la aviación, hacia el imaginario espacial. El stand de la firma en Ginebra, inspirado en una estación espacial, ofrece a los visitantes una vista de la Tierra desde la órbita, creando una experiencia inmersiva. En el centro de esta escenografía, una figura conecta todo: una escultura de El Principito. Este guiño no solo remite a la colección Le Petit Prince, sino que introduce una capa emocional que convierte la ingeniería en relato. La curiosidad, la exploración y la mirada casi infantil hacia lo desconocido se convierten en hilo conductor.
Eileen Gu: regresar con la curiosidad intacta
Para Eileen Gu, embajadora de la marca, la visita a Watches and Wonders supone un regreso. Y lo hace en uno de los momentos más brillantes de su carrera: tras sumar un nuevo oro olímpico en halfpipe y dos platas en slopestyle y big air, se consolida como la esquiadora de freestyle más laureada de la historia.
Durante su paso por el stand, fue recibida por el CEO de la firma, Chris Grainger-Herr, y la CMO, Franziska Gsell, quienes le presentaron las nuevas colecciones. En su muñeca, el reloj Portofino Automático Día y Noche 34 Le Petit Prince, una pieza clave por ser la primera edición Le Petit Prince fuera de la colección de aviador.
“Siempre me hace mucha ilusión visitar a la familia de IWC en Ginebra. Cada año crean una experiencia verdaderamente inmersiva… esta vez sientes que estás mirando hacia el espacio”, explicó. Y añadió un detalle revelador: “La historia de El Principito me ha fascinado desde niña… es un recordatorio de que nunca debemos perder la curiosidad”.
George Russell: debut, precisión y mentalidad de piloto
Para George Russell, piloto del equipo Mercedes-AMG PETRONAS de Fórmula 1™, esta ha sido su primera vez en la feria. Y llega en un momento clave: con seis Grandes Premios en su trayectoria y tras ganar la carrera inaugural de la temporada en Australia, se confirma como uno de los nombres fuertes de la parrilla.
Russell lució el reloj de aviador Cronógrafo 41 Le Petit Prince, una de las piezas centrales de la colección. Un reloj que, según él mismo explicó, combina “diseño funcional y altamente legible con el lado más emocional de la aviación”. Pero hay algo más interesante en su lectura: la conexión con la precisión. “Es una combinación inesperada, pero muy IWC”, afirmaba, dejando entrever ese equilibrio entre técnica y emoción que también define su disciplina.
El Principito como hilo conductor: relojería con relato
La colección Le Petit Prince es una narrativa integrada en la relojería. El Portofino que llevó Eileen incorpora una visualización de día y noche con el icónico personaje sobre una pequeña luna, mientras que el cronógrafo de Russell apuesta por la clásica esfera azul profunda.
Ambos relojes comparten algo más allá del diseño: una idea. La de que el tiempo no es solo medición, sino experiencia. Zafiro abombado, sistema de cambio rápido de correa o segundero con parada son detalles técnicos que conviven con una dimensión casi poética.
Ingeniería y ambición: el calendario perpetuo que mira en ambas direcciones
Entre las novedades que más llamó la atención de ambos embajadores destaca el reloj de aviador Calendario Perpetuo ProSet. Su particularidad es clara: es el primer calendario perpetuo que puede ajustarse tanto hacia adelante como hacia atrás desde una única posición de la corona.
Una innovación que conecta directamente con el perfil de ambos. “Es un nivel de precisión con el que me identifico como piloto”, explicó Russell. “Es como marcarse el objetivo más ambicioso y trabajar hasta conseguirlo”.






