Comunicado urgente de Carlos Baute tras sus polémicos comentarios en la concentración de Madrid: "Me dejé llevar por la emoción, fue un error"
El cantante venezolano Carlos Baute ha emitido este lunes un comunicado pidiendo perdón tras las polémicas declaraciones que emitió el pasado sábado, cuando actuó en el evento que se organizó en la céntrica Plaza del Sol en torno a la opositora venezolana María Corina Machado, que recibió la Medalla de Oro del Gobierno de la Comunidad de Madrid. En aquel punto, y frente a miles de personas, el artista alentó a los allí presentes con el siguiente cántico: "¡Fuera la mona!", en referencia a Delcy Rodríguez, actual presidenta de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro.
Los comentarios se produjeron minutos antes de que la opositora saludase a sus seguidores desde el balcón de la Real Casa de Correos. Dos días después del acto, Baute ha emitido una disculpa a la que ha tenido acceso ¡HOLA!, y en la que admite que sus palabras fueron "un error", pues se "dejó llevar por la emoción". Como todos, explica, "puedo equivocarme", y deja claro que, ante todo, "me he caracterizado siempre por ser una persona de amor, familiar, respetuosa y comprometida con la justicia". A continuación, emitimos en su totalidad el comunicado.
"El pasado 18 de abril de 2026 participé en la concentración celebrada en la Puerta del Sol de Madrid, en un encuentro muy significativo para miles de venezolanos que nos reunimos para acompañar, respaldar y expresar nuestro apoyo a María Corina Machado, en una jornada marcada por el sentimiento, la esperanza y la defensa de la libertad y la democracia para Venezuela. Fue un acto de reencuentro entre venezolanos, de celebración de nuestra identidad, pero también de recuerdo de todo lo que nuestro país ha sufrido durante tantos años. Venezuela lleva mucho tiempo viviendo momentos muy duros, y eso genera mucha emoción, mucha rabia y también mucha frustración.
Quienes estábamos allí sabemos que se vivió una jornada de una intensidad enorme, cargada de sentimiento nacional y de un deseo genuino de cambio para nuestro país. En medio de ese contexto, mientras estaba en la tarima, me sumé a una consigna del público sin medir adecuadamente el alcance de ese momento ni la interpretación que podía generar. Me dejé llevar por la emoción, y hoy lo digo con claridad: fue un error. No debí hacerlo. También quiero ser muy claro en algo: yo no creo en el insulto como camino. No soy una persona racista. No lo he sido nunca y no lo soy hoy. Esa idea no me representa en absoluto, ni define mis valores, ni mi historia, ni la forma en la que he vivido y me he conducido siempre, dentro y fuera de Venezuela.
Vengo de una familia venezolana, crecí profundamente conectado con nuestras raíces, con nuestro folclore, con nuestra cultura y con la riqueza inmensa de lo que somos como país. Me he caracterizado siempre por ser una persona de amor, familiar, respetuosa y comprometida con la justicia. Y como todos, también puedo equivocarme. Por eso, si alguien se sintió ofendido por lo ocurrido, lo lamento sinceramente. Lo digo con humildad, con responsabilidad y con total honestidad. Pero también creo que si queremos un país distinto, tenemos que empezar por hacer las cosas de manera distinta.
Yo creo en una Venezuela de unión, de respeto, de cambio, de democracia y de futuro. No quiero que un error cometido en medio de una emoción colectiva desvíe la atención de lo verdaderamente importante. Lo esencial sigue siendo Venezuela, acompañar la lucha de millones de venezolanos que quieren volver a vivir en libertad, con instituciones democráticas y con la posibilidad real de reconstruir su futuro. Ese es el mensaje que quiero defender: con firmeza, pero también con responsabilidad".


