Se diluye peso de México en migración indocumentada hacia EU
Durante décadas, hablar de migración indocumentada hacia Estados Unidos era hablar de mexicanos. Esa equivalencia se rompió en los últimos tiempos. México sigue siendo el mayor grupo de origen, pero dejó de ser mayoría. Su participación cayó de 62 por ciento en 2010 a 35 por ciento en 2024, de modo que centroamericanos y sudamericanos, sumados, ya lo superan, según dos análisis del Instituto de Política Migratoria (MPI), con sede en Washington.
El MPI estimó que a mediados de 2024 residían en el país 15.8 millones de inmigrantes no autorizados, la cifra más alta registrada, tras una década cerca de los 11 millones. El alza de casi 5 millones desde 2019 coincidió con cruces récord por la frontera sur y con la expansión de programas humanitarios de la administración del demócrata Joe Biden.
La caída de la influencia mexicana respondió a dos movimientos a la vez. Entre 2019 y 2024, la población irregular de Centroamérica creció en 2.3 millones, sobre todo por hondureños y guatemaltecos que huían de la violencia y la crisis económica. La de Sudamérica sumó 1.3 millones, encabezada por venezolanos tras el colapso abierto en 2015, seguidos de colombianos y ecuatorianos que dejaron la inseguridad. En contraste, el saldo mexicano avanzó apenas 266 mil personas.
México, con mayor migración indocumentada hacia EU
De acuerdo con los estudios, la población nacida en México llega a 11.1 millones y sigue siendo la mayor comunidad inmigrante, con 22 por ciento de 50.2 millones de residentes extranjeros. Pero dejó de crecer. Tocó su máximo de 11.7 millones en 2007 y 77 por ciento llegó antes de 2010.
La frontera lo confirma, pues las detenciones cayeron a 238 mil en el año fiscal 2025, mínimo en 55 años, con los mexicanos en el 47 por ciento de los cruces.
A mediados de 2024, hasta 6.3 millones de indocumentados, 40 por ciento del total, tenían alguna protección temporal frente a la deportación, como TPS, DACA o libertad condicional. Buena parte ya la perdió luego de que la administración de Donald Trump canceló esos programas y endureció el asilo.
Los autores de los análisis del MPI estiman que la población indocumentada pudo estancarse o bajar en 2025 y reducirse desde 2026 si las deportaciones crecen y los cruces siguen en mínimos.