Silvia Spera, experta en perfumes: "Aplicar una fragancia sobre la piel en verano puede causar manchas con el sol"
Cleopatra se lo aplicaba en los pies para que, desde ahí, el perfume ascendiera hasta el olfato de quienes buscaba seducir. Dos mil años después, Diana de Gales cambiaba su fragancia habitual por el aceite esencial en las grandes citas. Decía que le aportaba confianza. Y estos son solo dos ejemplos que demuestran la obsesión atemporal por lograr que nuestro aroma perdure horas y horas. Un reto todavía más complicado en verano, cuando evitamos las notas intensas porque pueden resultar agobiantes al subir las temperaturas.
Afortunadamente, la innovación y las tendencias han hecho que, hoy, existan nuevos formatos que aseguran la durabilidad incluso de los acordes más sutiles, los recomendados por los expertos en esta estación.
Qué tipo de perfumes se recomiendan en verano
"En los días de mucho calor, nuestro cuerpo nos pide notas frescas y ligeras que no resulten pesadas. Es el momento de dar vía libre a ingredientes como el eucalipto (con su frescor verde y regenerante), el geranio (que evoca a una rosa con un matiz mentolado) o el jengibre, que añade un toque picante y cítrico muy vibrante".
Quien nos da este consejo es Silvia Spera, experta en perfumería y brand manager de Abanuc (tienda especializada en belleza de autor). Entre sus favoritos, también menciona el cardamomo ("frío, limpio, efervescente"), los almizcles blancos ("aportan sensación de limpieza"), cítricos chispeantes como la bergamota o la lima, y las notas marinas u ozónicas, "que recrean la brisa del océano y aportan una oxigenación instantánea a la piel".
Cómo conseguir que una fragancia ligera dure más
Al contrario, la experta opina que esencias como el ámbar, la vainilla o el oud "sientan muy bien en invierno, pero pueden embriagar demasiado con el calor". Para no saturar el olfato, Spera cambia los perfumes por eaux de toilette, más refrescantes aunque, es cierto, menos duraderos. Sea cual sea la concentración elegida, nos recuerda que "no es aconsejable aplicarlo directamente sobre la piel si vamos a exponernos al sol, ya que el alcohol y ciertos componentes pueden causar manchas por fotosensibilidad". Sus trucos de experta son vaporizar la fragancia sobre la ropa y llevar un packaging de viaje en el bolso para reaplicarla de vez en cuando.
Brumas, el superventas del verano 2026
En el terreno de las fragancias ligeras, hay una clara ganadora este verano: las brumas perfumadas, las favoritas de la generación Z y la última apuesta de las casas de lujo. "Los mists son un gestual de perfumado que nos ayuda a seguir aumentado la experiencia de usar un determinado aroma", nos cuenta Ángel Fernández, education manager en perfumes de Armani Beauty.
Según revela, en estas últimas semanas de calor se han disparado las ventas de este formato, un éxito que explica en base a tres factores. En primer lugar, afirma que "las brumas son grandes aliadas contra el calor, ya que tienen ese punto refrescante gracias a una base más acuosa". También dice que resultan "fáciles de transportar porque tienen envases ligeros e ideales para llevar encima".
Y, por último pero no menos importante, tienen un precio más asequible que los perfumes tradicionales. "Es una puerta de entrada para conocer una marca o para ampliar nuestro armario de aromas con un gesto económico, que arrasa en redes y que podemos combinar con otras fragancias", detalla el especialista.
Cómo usar un 'body mist' según los expertos
Como beneficio añadido, la mayoría de brumas están formuladas para utilizarse también en el cabello, al contrario que los perfumes habituales, que incluso pueden resecarlo si incluyen alcohol en su composición. Gracias a ese toque en la melena, maximizas la permanencia del aroma. Para usar tu hair & body mist como una auténtica experta, Ángel Fernández aconseja "hacer una pequeña nube a nuestro alrededor, perfumando en forma de círculo. De esta manera dejamos que la bruma se pose sobre nuestra piel, pelo y ropa". Luis Cuesta, senior product manager de fragancias en Lancôme, afirma que es un gesto que "complementa el ritual olfativo".
Es decir, no sustituye a tu perfume original, sino que lo acompaña y refuerza. "Con una pulverización más atomizada, hace que la aplicación sea mucho más cómoda en cualquier lugar", opina. Y ambos expertos coinciden en cuál es la clave definitiva que debes seguir para que la fragancia de tu mist no pase inadvertida a los demás: aplícala en las llamadas zonas de calor, como son el interior de las muñecas, el cuello y el escote. "El calor del cuerpo actúa como un difusor natural del perfume", explican sobre este truco digno de la mismísima Cleopatra.



