Trump y Sánchez encabezan dos cumbres con visiones opuestas

Trump y Sánchez encabezan dos cumbres con visiones opuestas

El 7 de marzo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reunió en Doral, Florida, a dirigentes latinoamericanos afines para firmar una proclamación de cooperación militar. El 18 de abril, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, y el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, congregaron en Barcelona a líderes progresistas para impulsar la reforma del sistema multilateral. Las listas de asistentes a cada encuentro no se superponen.

Reunión de Trump en Doral: proclamación militar y 17 adherentes

El 7 de marzo, Trump firmó una proclamación que estableció la Coalición Anticártel de las Américas, con el compromiso de que las naciones participantes coordinaran esfuerzos militares y policiales para desmantelar organizaciones criminales transnacionales. Ese mismo día, Trump declaró que representantes de 17 países se habían unido a la alianza inicial.

El Departamento de Estado describió el encuentro como una reunión con "los aliados más fuertes y afines del hemisferio" con el objetivo de "impulsar estrategias que pongan fin a la injerencia extranjera, a los cárteles criminales y narcoterroristas y a la inmigración ilegal y masiva".

También te puede interesar: Ronald Johnson confirma muerte de instructores de embajada de EU

Kristi Noem, designada enviada especial para la iniciativa, precisó el mandato operativo: "Nuestros objetivos serán destruir los cárteles, perseguir a estos narcoterroristas… También vamos a mantener a raya a nuestros adversarios". Entre los asistentes figuraron Javier Milei (Argentina), Nayib Bukele (El Salvador), Daniel Noboa (Ecuador), Rodrigo Chaves (Costa Rica), Luis Abinader (República Dominicana) y José Raúl Mulino (Panamá). México, Brasil y Colombia no participaron.

Barcelona: reforma de la ONU y declaración política

La IV Reunión en Defensa de la Democracia, impulsada desde 2024 por España y Brasil, reunió el sábado a los mandatarios que estuvieron ausentes en Doral. Sánchez afirmó ante los asistentes que "la democracia no puede darse por sentada" y llamó a que la ONU "sea renovada, reformada y dirigida por una mujer". Lula, por su parte, sostuvo que es necesario "restituir la credibilidad de la ONU, que fue corroída por la irresponsabilidad de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad".

La cumbre barcelonesa incluyó también al presidente sudafricano Cyril Ramaphosa, miembro del bloque BRICS junto a Brasil, lo que amplió el foro más allá del eje europeo-latinoamericano. El encuentro se celebró en paralelo con el Global Progressive Mobilisation, una reunión de movimientos de izquierda en la que participó el gobernador de Minnesota, Tim Walz, y en la que se proyectaron mensajes del alcalde electo de Nueva York, Zohran Mamdani.

Instrumentos distintos, mismo fin de semana en Europa

La diferencia entre ambas cumbres se refleja en sus productos concretos: Doral generó una proclamación con compromisos militares vinculantes y una figura ejecutiva designada; Barcelona produjo propuestas de reforma institucional y un borrador de declaración política, sin mecanismo de implementación anunciado.

También te puede interesar: Ocho niños muertos en tiroteo por violencia doméstica en EU

La simultaneidad con una convención de fuerzas de ultraderecha europeas en Milán completó el panorama: tres foros con agendas distintas en el mismo fin de semana, cada uno buscando articular una respuesta al actual desorden del sistema internacional.

Trump, quien la semana pasada criticó nuevamente a España por su negativa a incrementar el gasto en defensa, y Sánchez, quien calificó de "peligrosa" la normalización del uso de la fuerza, representan en estas dos cumbres posiciones que sus respectivos países no han logrado conciliar en ningún foro compartido.