Una tarde en casa de Vega Royo-Villanova: artesanía y risas en torno a una mesa de ensueño
Esta tarde de verano no es una excepción. "Me encanta recibir en casa y procuro buscar excusas para hacerlo siempre que puedo". En esta ocasión, celebrar la artesanía española de la mano de la firma vasca Los Encajeros, de la que Vega Royo-Villanova es directora de comunicación desde hace seis años, y hacerlo de la mano de otras dos firmas con las que comparte la pasión por el trabajo bien hecho y la elegancia atemporal; Musula Jewels y Micuir.
Mónica Mendoza, cuarta generación al frente de Los Encajeros, se ha venido desde Bilbao para la ocasión; ¡y eso que se casa en dos días! Vega y ella se conocieron de jóvenes, cuando nuestra anfitriona vivió en la capital vasca, y luego se reencontraron años después en Nueva York, en una venta de la firma bilbaína. "Las neoyorquinas mueren por Los Encajeros; allí arrasan. Así que fui como clienta y compré sábanas, toallas y faldones de bebé porque estaba embarazada de mi primer hijo". Fue entonces cuando comenzó la amistad que acabaría convirtiéndose en este gran equipo.
La mesa que han ideado entre las dos es un sueño, un mantel de las maravillas con el jardín tatuado sobre su piel textil. "Mónica tiene una mente supercreativa; siempre se le ocurren ideas para todo. Esta vez quería una mesa veraniega, con los manteles de la colección “The Rose Garden”, que están formados por rosas de gran tamaño que nos recuerdan a los jardines románticos ingleses, donde las flores crecen de forma exuberante y casi salvaje. Tienen un punto pictórico; algo de ilustración botánica antigua, como las láminas que aparecían en los libros de jardinería y exploración. Las hojas y las rosas están dibujadas con mucho detalle y parecen acuarelas", describe Vega.
La cristalería corre a cargo de Vista Alegre, y las flores tienen la firma de Brumalis. El menú, me cuenta, siempre se lo encarga a Echagüe. Le encanta el estilo casero de sus platos. "Y todo está siempre riquísimo". Como se trata de una merienda, ha optado por un menú sencillo: mini tortillas de patata, mini brioche de pastrami, rúcula y su salsa, tabla de quesos. "Y gildas" -añade- que, como buena vasca, nunca faltan en casa y son siempre un éxito". De postre, siempre las trufas de Arrese, porque envían a toda España desde Bilbao.
Aprovechando la ocasión, Vega ha invitado a un pequeño grupo de amigas a su casa.
La mayoría nos conocemos de siempre y, como me encanta conectar, tengo la suerte de que muchas se han hecho amigas entre ellas. Nada me hace más feliz que el hecho de que amigas mías se acaben haciendo íntimas. Siento que todo está conectado y que, como decía la madre Teresa en un sentido más amplio y profundo, “somos solo un lápiz en las manos de Dios.
Ahí está Pati Alexander, que es una gran amiga desde los 15 años "y siempre ha sido la más animada e inteligente". Marta Ordovás, cuya familia siempre ha estado muy unida a la de Vega; "nos encanta pensar que somos la cuarta generación de amistad leal y sincera. Quiero a Marta como la hermana pequeña que nunca tuve", o Andrea Pascual, a la que conoció hace 20 años por motivos de trabajo, pero que ahora forma parte de su día a día, "Y siempre tiene una sonrisa para regalar. Andrea, además, es una tumba. Nunca contaría un secreto. Y eso, en la amistad, da mucha paz".
Con Mónica Ugalde coincidió en un viaje en el barco de unos amigos de St Tropez a Ibiza y tantas horas navegando juntas dieron para mucho. "Luego la vida hizo que ella fuera mi gran baluarte en un momento muy difícil y eso me unió a ella de por vida". Y a la diseñadora Laura Pons la conoció durante una Semana Santa en Sevilla, "y lo que une Sevilla, que no lo separe el hombre. Además, creo que es la persona que más me hace reír". María Vega Penichet, fundadora de la tienda multimarca Kalitea junto con Andrea Pascual, Ana María Chico de Guzmán, dueña de Mimoki, Carola Baleztena y la experta inmobiliaria Leticia Alfaro Bau.
Blanca Barrera-Cuadra, al frente de Casa Chamberí y conocida en Instagram por Aguacatte, y la paisajista Nena Malo también forman parte de esa tarde de risas y encuentros; algunas llegadas de Bilbao, como Ana Osaba y Mus Cruza, al frente de Musula Jewels, o de Sevilla y Jerez, como María Beca y Mercedes Bohorquez.
El último en hacer acto de presencia en el jardín es el célebre interiorista y decorador venezolano Carlos Mota impartiendo lecciones de carisma y abrazos a partes iguales. Vega conoció a Carlos en la boda de Lauren Santo Domingo, en Colombia, y el flechazo fue mutuo. "Cuando yo vivía en Nueva York estábamos todo el día juntos y ahora, cuando viene a Madrid, se queda en casa". La sobremesa todavía se alarga un rato mientras el sol se esconde detrás de esa bonita mesa de las maravillas concebida por Vega y Mónica.












