Viaje al pasado, Revillagigedo no es sólo un nombre
La calle Revillagigedo forma parte del tejido histórico del Centro de la Ciudad de México y conserva en su nombre la memoria de uno de los personajes más influyentes del virreinato novohispano: Juan Vicente de Güemes Pacheco y Padilla, segundo conde de Revillagigedo, quien gobernó entre 1789 y 1794. Su administración es ampliamente documentada por cronistas y estudios históricos como un periodo de reformas urbanas, ordenamiento administrativo y modernización de la capital.
La vía se localiza en la antigua traza española, dentro del perímetro que se consolidó tras la caída de México-Tenochtitlan en 1521. El damero colonial estableció un sistema de calles rectilíneas que sustituyó, aunque no borró por completo, la organización indígena previa. En ese contexto se definieron los ejes que estructuraron la ciudad virreinal y que permanecen, con ajustes, hasta hoy.
El nombre Revillagigedo no alude a un hecho menor. Durante su mandato, el virrey impulsó medidas de saneamiento, control del comercio, reorganización de mercados y regulación del espacio público. Diversos estudios sobre la administración borbónica señalan que promovió censos, mejoras en el alumbrado y acciones contra la insalubridad, lo que le otorgó reputación de reformador. La designación de calles con nombres de virreyes fue práctica común en el periodo colonial y continuó en distintas etapas posteriores como forma de fijar memoria política en el espacio urbano.
A lo largo del siglo XIX, con la Independencia y la transformación del régimen, varias calles del Centro cambiaron de denominación; sin embargo, Revillagigedo conservó el nombre vinculado al conde. La persistencia sugiere una valoración histórica que trascendió el contexto colonial. En planos y documentos municipales del siglo XIX y principios del XX aparece ya consolidada como una vía que conectaba zonas comerciales y administrativas del centro capitalino.
Durante el siglo XX, el entorno de Revillagigedo se integró al proceso de modernización del Centro, en diálogo con avenidas como Juárez y con espacios de intensa actividad comercial y cultural. El sector experimentó transformaciones arquitectónicas que coexistieron con inmuebles históricos catalogados por autoridades patrimoniales. De acuerdo con registros del INAH y del INBAL, el perímetro conserva edificaciones con valor histórico y artístico. Por ejemplo, el Museo de Arte Popular que entre 1928 y 1957 fue cuartel del Heroico Cuerpo de Bomberos.
Otro inmueble con gran historia es la Sexta Inspección de Policía que fue dañada severamente por cañonazos, siendo escenario de intensos combates entre maderistas y felicistas durante la Decena Trágica y actualmente es el Museo de la Policía Preventiva.
Hoy, Revillagigedo se ubica dentro del polígono del Centro Histórico declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1987. Mantiene presencia de comercios, servicios y oficinas, integrados al flujo cotidiano de la zona.
EEZ