Virginia Albuja, experta en Feng Shui: "Elegir el color del dormitorio no es solo una decisión estética, es una herramienta energética, ya que unos activan y otros relajan"

Virginia Albuja, experta en Feng Shui: "Elegir el color del dormitorio no es solo una decisión estética, es una herramienta energética, ya que unos activan y otros relajan"

Actualmente, el dormitorio es refugio personal y estancia clave en tu día a día. "No es solo la habitación donde dormimos, es el espacio más importante de la casa a nivel energético porque representa tu energía vital y el vínculo. Simboliza la regeneración, la intimidad, la estabilidad emocional y la calidad de la relación contigo mismo y, si la hay, con tu pareja”, afirma la interiorista y experta en Feng Shui Virginia Albuja. 

El color tiene la capacidad de transmitir emociones, acompañarnos y establecer una relación con el espacio, logrando que nos sintamos a gusto. En el dormitorio esa relación es aún más estrecha y debe ser más consciente. Hablamos con la experta sobre los tonos más indicados según el Feng Shui y de aquellos aspectos que, según esta disciplina milenaria, nos ayudarán a crear nuestro santuario en casa.  

Dormitorio con salida balcón, paredes azul claro, ropa de cama beige, suelo de madera © Lo de Manuela

El dormitorio: tu santuario

“En Feng Shui, el dormitorio es tu santuario, tu lugar de reinicio. Es donde vuelves a ti, donde tu energía se restaura y tu sistema nervioso se equilibra. Es una de las estancias donde más tiempo pasamos, aproximadamente un tercio de nuestra vida, y en Feng Shui la permanencia es clave. Por eso, la posición de la cama, el cabecero, lo que vemos al despertar y el color que utilizamos impactan directamente en nosotros”, señala Virginia Albuja. . 

“Si el subconsciente se siente protegido, continúa la experta, bajan los niveles de alerta. Y cuando el cuerpo deja de estar en alerta, la vida fluye con más facilidad. Un dormitorio equilibrado se siente como un abrazo: la energía es suave, envolvente y estable. Nos aporta mayor claridad mental y capacidad de toma de decisiones, mejora nuestro estado de ánimo y nos brinda estabilidad emocional”. Este con ropa de cama de Lo de Manuela tiene todo para ser nuestro refugio personal. 

Dormitorio con viga de madera, moqueta de fibras vegetales, ropa de cama beige, mesita de noche de madera, lámpara de sobremesa © Marks & Spencer

La importancia del descanso

Dormir bien se nota en nuestra piel, nuestra actitud y nuestro trabajo. “Mientras dormimos, el cuerpo entra en un proceso profundo de reparación física y emocional. Durante esas horas estamos en un estado energético muy receptivo. Por eso, todo lo que nos rodea, como colores, formas, distribución y orden, influye directamente en cómo amanecemos”, explica la experta. 

Además, juega un papel fundamental en el día a día. “Porque cuando el cuerpo se relaja, la energía se equilibra. Dormir bien no es solo descanso: es estrategia de vida. Si el dormitorio está bien, la casa se sostiene. Y si la casa se sostiene, tú también”, finaliza. Esta propuesta de Marks & Spencer resulta tan equilibrada como estilosa. 

Dormitorio con molduras decorativas blancas en la pared del cabecero, ropa de cama blanca, mesita de noche blanca, jarrón de cerámica © Stephan Offermann

Elegir el color idóneo

Elegir el color no es solo una decisión estética, es una herramienta energética. Es vibración y toda vibración genera una respuesta emocional, mental y física. Puede ayudarte a bajar pulsaciones o mantenerte en alerta sin que lo notes. Influyen directamente en nuestra biología, algunos activan y otros relajan”, asegura la interiorista. 

Aunque sigas las modas y seas fan de ciertos tonos atrevidos, recuerda, apunta Albuja, que "el mejor color no es el que esté en tendencia, si no el que te hace respirar más lento. El verdadero lujo en un dormitorio es dormir profundamente y despertarte en paz. En Feng Shui, cada color pertenece a un elemento: Madera, Fuego, Tierra, Metal y Agua y cada uno tiene una cualidad energética distinta”. 

En esta habitación, el blanco cálido viste la ropa de cama y los paneles y las molduras de la pared del cabecero (de Noël & Marquet). 

Dormitorio con cabecero de fibras de pared a pared, mesitas de noche, lámparas de sobremesa, puerta de madera, cojines sobre la cama © Lupe Clemente Fotografia

Tonos tierra: seguridad y estabilidad

La experta ve en los tonos tierra uno de los grandes aliados cromáticos para el dormitorio.“Tiene una amplia gama de tonalidades, intensidades y matices. Los terrosos suaves, como arena, beige cálido, topo claro, cashmere o caramelo, son perfectos porque aportan seguridad, estabilidad, relajación y arraigo”. Esta propuesta del estudio Punto M es la prueba de la calidez y del espíritu envolvente de esta gama.

Dormitorio con paredes en beige suave, cama de madera, pared de madera, alfombra, estantería de madera, ropa de cama beige y blanca© Tikamoon

Neutros cálidos: orden y ligereza

Otra opción que el Feng Shui recomienda para el dormitorio son los neutros cálidos, como los de esta propuesta de Tikamoon. "Evito el blanco nieve y prefiero la gama cálida: blanco roto, marfil, lino, algodón, champagne o blanco perlado. Encajan en cualquier estilo y aportan claridad sin frialdad, ligereza y sensación de orden mental. Son colores que permiten que el espacio respire”, cuenta Virginia.

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Dormitorio con paredes en verde azulado, ropa de cama marrón claro, lámpara de techo de fibras vegetales, banqueta a los pies de la cama, cuadro en la pared del cabecero © Dunelm

Tonalidades dulces: emoción y descanso mental

Si estás cansada del blanco y prefieres un toque de color, el Feng Shui encuentra en los tonos dulces la alternativa ideal. “Si queremos aportar personalidad con una intención más emocional, mi apuesta segura son los tonos empolvados como rosa palo, rosa maquillaje, verde salvia, verde oliva o azul en toda su gama. Funcionan siempre bien incluso entre ellos y potencian la dulzura, equilibran el sistema nervioso e invitan al descanso mental”, afirma la interiorista. 

En esta propuesta de Dunelm, las paredes crean una atmósfera envolvente y con personalidad. La combinación con la ropa de cama y las fibras vegetales de la lámpara de techo resulta perfecta. 

Dormitorio con paredes en azul brillante, cabecero tapizado a juego, ropa de cama amarilla y naranja, suelo de madera, cojines© Jon Day

Con precaución 

Aunque no hay nada prohibido y la decoración de interiores debe reflejar tu personalidad, la experta en Feng Shui pone ciertos tonos en cuarentena: "En cuanto a colores evita siempre las tonalidades que activan demasiado, generando tensión al sistema nervioso, como el rojo en toda su gama (fucsia, burdeos, violetas) representa el fuego y es la energía más potente, activa y acelera. Por eso, en dormitorios es conveniente prescindir de el o usarlo en pequeños detalles".

Ten en cuenta, continúa, que "los colores con mucha saturación y brillo de cualquier tonalidad sobreestimulan, como el amarillo, el naranja, colores eléctricos o flúor, al igual que los excesivamente oscuros, como el negro, azul noche, marrón chocolate, transmiten pesadez y generan densidad energética, por lo que no son recomendables en zonas de descanso".  Aunque esta propuesta de Furniture Village es una tentación para romper la regla, dado su especial carácter. 

Dormitorio Xl con cama tapizada, alfombra blanca mullida, zona de escritorio, cuadros en la pared del cabecero © La Redoute Interieurs

La ubicación de la cama importa

A la hora de convertir el dormitorio, este de La Redoute Interieurs, en tu refugio, el Feng Shui se fija en otros aspectos que también son importantes. Evidentemente, en la cama: “Observa qué ves desde ella: tienes que tener contacto visual directo con la puerta de acceso a tu dormitorio, sin que estés alineada con ella. Es decir, que la energía que entra por la puerta no la recibas directamente en la parte de tus pies. Esto nos aporta seguridad y confianza", señala la experta. 

También es clave la pared sobre la que se sitúa: "Debe ser de sólida, procura que no haya ventanas en la zona de tu cabeza y revisa que no haya instalaciones de agua e inodoros. El cabecero que transmita serenidad, tanto en forma como en material, apuesta siempre por tejidos o maderas y evita los materiales excesivamente fríos, agresivos o con formas puntiagudas, angulosas o abruptas". Además, continúa, "debajo de la cama no debería haber nada, para que la energía circule correctamente y evitar bloqueos energéticos. Si tienes canapé, no guardes zapatos y utilízalo para ropa de hogar en general”. 

Dormitorio en colores beiges, cabecero tapizado, lámpara de sobremesa con pantalla de fibras, cuadro en la pared del cabecero © Lefties

No te olvides de la luz

No solo porque la luz transforma los espacios, sino también porque cambia la percepción de los colores y ayuda a crear una atmósfera propicia para el descanso, como ocurre en esta propuesta de Lefties. 

"La iluminación que uses siempre indirecta y cálida, máximo 2700K. Recuerda que nos regimos por el sistema circadiano y cuando descansamos debe ser muy sutil. Evita la contaminación electromagnética, como cargadores, despertadores, teléfonos móviles y pantallas en general, ya que interfiere en nuestro sistema energético, generando desequilibrio, tensión e inquietud", señala Albuja. 

Dormitorio con papel pintado en mostaza y blanco, ropa de cama blanco, cojines de color mostaza, aplique de pared, mesita de noche de madera, cesta, cuadro blanco © Ka International

Rutinas para equilibrar la energía 

Para un dormitorio en armonía, como este con telas y papel pintado de la colección de KA International por Natalia Zubizarreta, es importante incorporar en nuestro día a día ciertas rutinas: "Si buscamos crear un espacio equilibrado que nos aporte sosiego, tenemos que elegir todo lo que forma parte del dormitorio en base a este objetivo. Estas tres claves harán que la energía esté equilibrada y el Chi circule correctamente en tu dormitorio", asevera la experta en Feng Shui. 

  1. Ventila, al menos 15 minuto al día. Esto nos permite crear un ambiente sano, reequilibrando la energía de la estancia a diario. 
  2. Mantén el espacio limpio, tanto a nivel físico como energético. Tienes varias opciones sencillas para realizar la limpieza energética, una de mis preferidas es con sal gorda. Disponla en vasos desechables en todas las esquinas de tu hogar en el sentido de las agujas del reloj y, después de tres días, recógelos y tíralos a la basura. Importante realizar la limpieza energética antes de que se ponga el sol.
  3. Evita el exceso de estímulos. Desde espejos frente a la cama hasta desorden y acumulación de ropa, zapatos, cajas... Tu energía se resiente y te sentirás con mayor irritabilidad, cansancio crónico, falta de enfoque o surgirán conflictos innecesarios.