Vuelve el plan del tardeo al aire libre: terrazas para ver atardecer en Madrid y Barcelona
Por fin ha llegado el mejor momento del año para los amantes del tardeo. Hace días que nos acompañan esas temperaturas primaverales tan agradables que nos gustaría que se quedaran con nosotros todo el año, pero sabemos que tienen fecha de caducidad. Así que aprovechemos el momento presente, porque nadie nos va a bibliotecar de ese exceso de calor, cada vez más habitual en ciudades como Madrid o Barcelona, que está a la vuelta de la esquina. Mientras tanto, te recomendamos aprovechar la vastísima oferta de terrazas que encontramos en estas dos concurridas urbes para citarte con esos amigos que cada vez vemos menos o con el compañero de trabajo de turno que siempre te pregunta si queremos tomar algo al finalizar la jornada. Ya va siendo hora de que le digas que sí, ¿no crees? ¿Y qué mejor que tener ya controladas algunas opciones en las que no solo vas a beber estupendamente, sino que también vas a picar de maravilla?
¡Solo una cosa más! No te olvides de ir con tiempo, o incluso reservar con antelación en aquellos que ofrezcan la opción, porque no eres la única persona a la que se le ha ocurrido la brillante idea de brindar con los suyos al aire libre. Luego no digas que no te habíamos avisado.
El Jardín de la Biblioteca del Santo Mauro
Es una gozada visitar en cualquier momento del año el Santo Mauro, pero pocos planes están al alcance del que proponen en El Jardín de La Biblioteca cuando llega esta temporada. Se trata de un espacio centenario, rodeado de castaños y vegetación, que ofrece un entorno tranquilo y cuidado en pleno centro de Madrid, lo que lo convierte en uno de los enclaves ideales para desconectar al final del día. Si a esto le sumas una cuidada propuesta gastronómica, firmada por el reconocido chef Rafa Peña (Gresca), lo raro es que no hayas organizado antes un tardeo con tus amigos en este codiciado emplazamiento donde el ritmo baja, la luz acompaña y la experiencia se alarga de forma natural. Si quieres vivir la experiencia completa, no dejes de deleitarte con su carta de cócteles, con opciones como el Green Spritz o el Jardín de Santo Mauro.
📍 Zurbano, 36 (Madrid)
Pabblo
Más que una terraza, lo del exitoso Pabblo es un tejado en toda regla. Pero no uno cualquiera, es el que eligen muchos de los profesionales del tardeo en la capital. Combinando vistas privilegiadas a la Castellana con un ambiente desenfadado y elegante de inspiración ochentera, este espacio del grupo GLH es la opción ideal para alargar las tardes entre cócteles y una propuesta gastronómica pensada para compartir, con bocados como los blinis de salmón ahumado con caviar, el bikini de foie con confitura de zanahorias o los bocaditos de patata crujiente con steak tartar y huevo de codorniz. También tienen muy buena acogida –el ticket medio de Pabblo es tan atractivo como sus instalaciones– las zamburiñas gratinadas en salsa holandesa, los buñuelos de carabinero o el hummus de berenjena a la leña con avellanas y queso fresco. La experiencia se completa con una coctelería de autor donde destacan opciones como el Negroni de parmesano o la Margarita picosa, perfectas para disfrutar de las tardes de primavera desde las alturas.
📍 Pablo Ruiz Picasso, 1 (Madrid)
Fiskebar
Cogemos el puente aéreo para plantarnos en pleno puerto de Barcelona, ya que justo enfrente nos espera una de las aperturas del Grupo Tragaluz más sonadas de los últimos años. En la ciudad ya es sabido que Fiskebar ofrece una de las terrazas más atractivas para el tardeo con vistas al mar. Este espacio exterior, conectado con una más que apetecible zona de bar, funciona como el punto de encuentro idóneo para tomar algo entre horas, empezar la noche o, simple y llanamente, para disfrutar de un excelente ambiente junto al Mediterráneo. Como era de esperar, la propuesta gastronómica se centra en mariscos y pescados. En general, opciones ligeras y pensadas para compartir, como ostras, crudos o frituras, que encajan con un formato más informal. Entre sus novedades se encuentran el crudo de pargo con hinojo y cítricos, el txangurro de buey de mar gratinado, las navajas a la meunière, los cogollos a la brasa con gremolata de piñones, el lenguado con mantequilla tostada, limón y alcaparras o el calamar a la brasa con salsa de tinta y alcachofas. Su carta de cócteles y el entorno abierto hacen de Fiskebar un lugar especialmente atractivo cuando caen las horas de la tarde.
📍 Paseo de Ítaca, 3 (Barcelona)
Arzábal Retiro
La casa madre de la dupla Iván Morales y Álvaro Castellanos –abierta en 2009 a orillas del Retiro– siempre ha sido una de las propuestas más apreciadas por los madrileños que frecuentan el barrio de Ibiza. De hecho, podemos afirmar, sin miedo a equivocarnos, que con ellos empezó todo. Siempre hay una buena razón para acercarse a su comedor o su barra, donde siguen apostando por una afinada cocina de producto con fuerte arraigo en la tradición. Pero también a su terraza, perfectamente acondicionada y muy apreciada por aquellos que no conciben un tardeo sin unas croquetas de ibérico, las famosas patatas a la importancia o una oreja crujiente con salsa brava. Tú decides si quieres acompañar el festín con una caña bien tirada, un vermut, uno de sus muchos champagnes o cualquiera de los vinos por copas que dan empaque a su bodega. Si te convence el plan, no dudes en pasarte otro día por el Reina Sofía, el Mercado de San Miguel o el Santiago Bernabéu. En todos estos espacios está presente la marca Arzábal.
📍 Menéndez Pelayo, 13 (Madrid)
Bosco de Lobos Barcelona
Tras asentarse en Madrid, donde abrió –dentro del COAM– en 2014, Bosco de Lobos Barcelona ha conseguido posicionarse como uno de los espacios más apetecibles para el tardeo gracias a su gran terraza rodeada de vegetación en plena Avenida Diagonal. Un entorno abierto y frondoso es el encargado de transformar cada encuentro en un plan relajado, donde la luz natural y el ambiente –diseñado para socializar– marcan el ritmo. La carta combina cocina italiana y mediterránea con un buen número de opciones pensadas para compartir, como focaccia al romero, croquetas de berenjena o pizzas con combinaciones originales de ingredientes que encajan especialmente bien dentro de un plan con los amigos al aire libre. La experiencia se completa con una carta de cócteles que acompaña desde el aperitivo hasta la sobremesa, convirtiendo esta terraza en un espacio donde alargar la tarde sin tener que estar mirando el reloj.
📍 Diagonal, 605 (Barcelona)
Picagartos
El espacio de Azotea Grupo en el NH Collection Gran Vía es ya un clásico del tardeo madrileño. Desde que abrió sus puertas, en la octava planta de este emblemático edificio, ha sido capaz de redefinir el concepto gracias a su azotea 360º y unas vistas privilegiadas sobre los tejados más icónicos de la ciudad. Su restaurante, con capacidad para 150 comensales, ofrece una propuesta gastronómica de raíz española firmada por el chef Manuel Berganza, acompañado de una cuidada coctelería de autor. Pero es su azotea la que hoy nos ha traído hasta este espacio ubicado en una construcción histórica que combina arquitectura neobarroca y espíritu bohemio en pleno corazón del Broadway madrileño. Concebida como un jardín urbano, invita a disfrutar a cualquier hora del día. Un destino imprescindible donde gastronomía, mixología y vistas se funden en una experiencia única. Además, su brunch de fin de semana completa una oferta versátil y contemporánea.
📍 Gran Vía, 21 (Madrid)
SÉPTIMA SOLO TÚ ATOCHA
Si hay un lugar privilegiado desde el que ver caer el sol sobre Madrid, ese es SÉP7IMA. Situado en la azotea de Only YOU Hotel Atocha, esta azotea se ha consolidado como uno de los imprescindibles de la ciudad gracias a sus vistas abiertas, su ambiente divertido y una propuesta gastronómica que invita a quedarse y disfrutar de un tardeo de altura. Los cócteles de autor y la cocina del chef Joel Tomás Hernández forman un tándem imbatible. Tienes que probar las delicias que salen de la brasa, como las verduras de temporada al carbón, el lomo bajo madurado o los chipirones, también braseados y acompañados de una vinagreta de tinta y piñones. El momento dulce también tiene aroma de fuego, con su piña a la brasa con helado de coco. Un destino urbano con unas vistas impresionantes y el mejor ambiente urbano.
📍 Paseo Infanta Isabel, 13 (Madrid)
La Terraza del Pulitzer
La Terraza del Pulitzer, a 5 minutos de la Plaça Catalunya, se llena de buena música para alargar las tardes entre conciertos, sesiones de DJ y encuentros al aire libre. El hotel se vuelve musical, del lobby al tejado, a través de conciertos en directo y sesiones de DJ cada día . Esta terraza es uno de los refugios urbanos más apetecibles de la temporada, rodeada de vegetación y con vistas sobre los tejados del Eixample. Además de los aviones para la semana, los sábados se monta el Tardeo DJ (de 18:00 a 21:00 h) y el atardecer tiene música electrónica de fondo mientras la ciudad se cubre de una luz dorada. Los domingos son de vermut con DJs que pinchan en vinilo en La Terraza, de 13 a 16 h.
📍 Bergara, 8 (Barcelona)












