Ya hemos visto 'Jugada maestra': si te gustó 'Ocean's Eleven' y 'Puñales por la espalda', esta es tu nueva comedia negra con dos estrellazas de Hollywood
Resulta llamaivo cómo, según se aborde el argumento de un película, esta puede resultar más o menos atractiva para los gustos del espectador. Por ejemplo, si uno se limita a leer la sinopsis de Jugada maestra, podría pensar que estamos a un thriller tenso y oscuro de lo más perturbador. Pero nada más lejos de la realidad. Se trata de una sorprendente y ágil comedia negra muy bien hilada, y que en muchos aspectos de la misma nos recuerda a dos cintas bien conocidas que en su día arrasaron en taquilla: Ocean's Eleven (2001) y Puñales por la espalda (2019). Ya solo con esa presentación, seguro que a más de uno o una le habrán entrado ganas de meterse de lleno en esta historia maquiavélica, no exenta de ingeniosos golpes de humor.
How to Make a Killing (título en inglés del largometraje) comienza con su protagonista en el corredor de la muerte, sentado en su celda, confesando todas sus atrocidades al capellán de la prisión que lo acompaña en sus últimas horas. Nuestro personaje principal es Becket Redfellow, heredero repudiado de una familia obscenamente rica y que actuará de forma insospechada, movido siempre por la venganza y por las ganas de hacer justicia por su madre fallecida. Para recuperar la fortuna que le fue negada al nacer, llevará a cabo un siniestro plan que nadie se imagina: eliminar a los siete parientes de su árbol genealógico que se interponen en su camino, incluyendo a su propio abuelo, para acceder al incalculable patrimonio. Mezcla de héroe y villano, nuestro hombre es alguien que, a pesar de sus fechorías, se empatizará rápido con él.
Entre medias, este atractivísimo chico tendrá que lidiar con la complicada relación que tiene desde niño con Julia Steinway, su primer amor, convertida hoy en una femme fatal sin escrúpulos a quien solo le mueve en la vida su interés por el dinero. Ambos son el eje de esta curiosa y enrevesada trama de asesinatos que, sin duda, hará las delicias de los amantes del género. Aunque el guion nos ha encantado y todo se desarrolla a un ritmo vertiginoso, cierto es que no hablamos de una trama original puesto que Jugada maestra está inspirada libremente en la película británica de 1949 Kind Hearts and Coronets.
Glen Powell y Margaret Qualley, dos superestrellas cara a cara
Guapos, jóvenes y talentosos, ambos son, en estos momentos, dos de los nombres más sobresalientes de la poderosa industria norteamericana del cine. Eso nadie lo discute, y su caché se ha disparado en los últimos tiempos para cada proyecto que acometen. Glen Powell tuvo su definitivo ascenso a la cima con Top Gun: Maverick (2022), la exitosa secuela del mítico filme de aviadores de la marina de los ochenta, donde a pesar de ejercer un rol secundario consiguió robarle planos al mismísimo Tom Cruise.
A sus 37 años, gracias a esa sonrisa cautivadora que tiene y que siempre parece esconder algo, se ha erigido desde entonces como el seductor propicio con aire un tanto gamberro y canallita que Hollywood andaba buscando. También lo hemos visto en la cinta de acción Hitman (2023), la romántica Anyone but you (2023), la explosiva Twisters (2024) o la distópica The Running Man (2025). Encadenando una película tras otra, sus intereses van incluso más allá de la actuación ya que igualmente viene siendo productor ejecutivo, labor que ostenta también en Jugada maestra.
Y qué decir de Margaret Qualley (31), hija de la fabulosa Andie McDowell (68), quien nos tiene completamente enamorados. Emergiendo como figura del séptimo arte en apuestas como La Novicia (2017) o Érase una vez en Hollywood (2019), fue su extraordinario trabajo en La Sustancia (2024) lo que supuso una auténtica explosión para ella y el espaldarazo definitivo que la puso a la altura de las más grandes. En esta última cinta, la cual es ya en un clásico de terror moderno, la actriz era el despiadado alter ego de una Demi Moore que también lo bordó sobremanera.
En Jugada maestra, tanto el uno como la otra están de nota, acompañados además por un icono del celuloide como es el veterano Ed Harris (75). En definitiva, es esta una cinta de elegante factura dirigida por John Patton Ford (Emily la estafadora, 2024), cuyo frenético desenlace te va a dejar con la boca abierta. Por último, tampoco podemos olvidarnos de la estupenda banda sonora, que en los créditos finales tiene un broche de oro con la animada canción al más puro estilo brasileiro Take me back to Piauí, del carioca Juca Chaves. Si puedes escuchar el tema ya, te lo recomendamos fervientemente, porque no hay mejor cierre posible para esta historia.




