Yvonee Domenge a escala

Yvonee Domenge a escala

La obra de Yvonne Domenge (1946-2019) se presenta en un espacio íntimo con Pequeño Formato. Experiencia Monumental, un proyecto del Estudio Yvonne Domenge con algunas de las piezas más representativas de su trayectoria monumental, ahora en esculturas de entre 15 y 20 centímetros que conforman una nueva serie limitada, numerada y certificada, integrada por cinco obras clave: Listón de Tabachín, Esfera de Coral, Olas de Viento, Árbol de Vida y Semilla Kan I, que pueden visitarse con cita previa en el espacio de la artista en la Ciudad de México. 

Esta colección toma como punto de partida la histórica participación de la artista en Millennium Park (2010–2012), un hito en su carrera que la llevo a convertirse en la primera mujer y artista mexicana en exhibir obra monumental en ese espacio que se encuentra en el corazón de Chicago.

“Estas esculturas, basadas en estructuras geométricas y orgánicas de gran escala, dialogaron con el entorno urbano de Chicago y consolidaron su proyección internacional; ese momento se retoma como origen para traducirlas a versiones portátiles que mantienen su lenguaje formal, pero transforman su relación con el espectador al pasar del espacio público a la proximidad del objeto”, explica Chantal Couttolenc Domenge, directora del estudio e hija de la artista.

“Es un homenaje, lo que hacemos hoy es mostrar esas mismas piezas, pero en un formato pequeño que nosotros llamamos arte portable”, añade.

Couttolenc Domenge sostiene que “no son reproducciones ni reducciones sino destilaciones de su obra monumental, la esencia es la misma, pero el formato cambia completamente la experiencia. Cada pieza mantiene fidelidad a los planos originales, proporciones y cromática”.

“Respetamos todo tal cual, incluso los colores, que eran muy específicos porque mi mamá hacía sus propias mezclas y no existían en catálogo. Un amarillo podía llevar una gota de verde o de rojo, y el blanco también tenía matices”, explica.

En cuanto al proceso técnico, dice, este implicó un trabajo riguroso, ya que las esculturas originales que se realizaron en acero al carbón con pintura automotriz de alto brillo, fueron reinterpretadas en bronce mediante la técnica de cera perdida para esta colección. “Trabajamos con Juan Hernández, quien ha colaborado con mi mamá por más de 40 años. Sin él no hubiera sido posible lograr esta fidelidad”, comparte.

También explicó que “era muy importante que las piezas tuvieran peso, porque el peso les da presencia”. Y aunque miden entre 15 y 20 centímetros, conservan una densidad física que refuerza su carácter escultórico.

Por ahora, las piezas están sólo en el Estudio y se pueden ver con cita previa. “Hoy la experiencia y el encuentro con la obra de mi madre es más íntima”, resalta.

Por otra parte, comparte que el Estudio Yvonne Domenge alista una exposición de la obra escultórica de su madre en el Palacio Legislativo de San Lázaro y la publicación del libro, de los cuales, se van a dar detalles más adelante.

“Muchas de sus obras de mi mamá están en EU, mi sueño es colocar una pieza monumental de mi mamá en un espacio público en México”, concluye. 

PAL