7 comidas y 7 cenas rápidas y fáciles para toda la semana sin complicarte la vida
De cara a la semana que empieza en breve, calentamos motores, o mejor dicho, fogones, con nuestro menú para cada día. Con unas jornadas de antelación, nos gusta planificar lo que vamos a cocinar cada día para comer y cenar. No solo es de gran ayuda, sino que nos permite ahorrar tiempo y dinero. Incluimos en él 14 nuevas recetas pensadas para todos los gustos.
Una de las claves está en apostar por recetas sencillas que requieran pocos ingredientes y técnicas básicas. No hace falta complicarse con elaboraciones largas para comer rico: una buena combinación de verduras de temporada, proteínas animales y cereales puede dar lugar a platos equilibrados y muy sabrosos, que se preparan en menos de 30 minutos. Alternamos pescados o mariscos, carnes y aves, con vegetales (hortalizas, frutas y verduras), legumbres, patatas, lácteos, pastas y arroces, principalmente.
Productos de temporada y equilibrio entre comida y cena
Los productos de temporada son tus mejores aliados. En primavera, destacan alimentos como los espárragos, las fresas, los guisantes, el calabacín, las alcachofas o las cerezas. Además de ser más asequibles, están en su mejor momento de sabor, textura y plenitud. Incorporarlos en tu menú semanal no solo mejora la calidad de tu dieta, sino que también añade variedad y color.
Una buena idea es organizar la semana alternando comidas más ligeras con otras más completas. Lo ideal es hacer el almuerzo algo más contundente (legumbres, guisos, estofados, asados, arroces, etc.), y dejar para por la noche las opciones más bajas en calorías (ensaladas, cremas, tortillas, salteados, menestras...). La idea es que mantengamos el equilibrio, pero sin renunciar al placer de comer de una manera rica y saludable.
Improvisación y cocina de sobras
Deja espacio para improvisar o adaptar recetas según lo que tengas en la nevera; nuestras ideas te pueden servir de inspiración Un menú semanal flexible te permitirá aprovechar mejor los alimentos y reducir el desperdicio, algo cada vez más importante para el cuidado del medio ambiente. La cocina de sobras está más en auge que nunca y reconvertimos algunos platos en otros nuevos, en forma de croquetas, pastas, arroces, verduras rellenas, guisos, etc.
Y, como te decimos en más de una ocasión, revisa lo que ya tienes, haz una lista solo con lo que te falte —algún capricho tampoco está de más de vez en cuando, ¡faltaría más!— y compra con cabeza. ¡No vayas con hambre, porque está comprobado que acabarás picando y llevándote más cosas de la cuenta!
Por último, recuerda que comer sano también debe ser un placer y dedicar un poco de tiempo a cocinar puede convertirse en un momento de desconexión e, incluso, de creatividad. Cuando pones toda tu atención en lo que estás preparando, desarrollas una especie de mindfulness culinario, que te ayudará a relajarte, y más si ambientas este momento con tu música favorita.



