La sorprendente ruta nocturna de Amalia de Holanda por Ámsterdam: luces de discoteca encendidas y la compañía de la alcaldesa
Amalia de Holanda continúa con su viaje por Ámsterdam, la ciudad en la que comenzó su carrera universitaria, pero de la que tuvo que huir tras conocerse las amenazas de la mafia y que la llevó hasta Madrid, donde pudo hacer un día a día normal gracias al apoyo que recibió, entre otros, de los reyes Felipe y Letizia. Su primera jornada fue de lo más intensa y acabó por la noche visitando locales de ocio nocturno de una manera un tanto atípica, con las luces de las discotecas encendidas de par en par, sin música de baile y junto a la alcaldesa de la ciudad.
Después de disfrutar de un brunch junto a la alcaldesa, Femke Halsema, compuesto por sándwiches de diversos tipos y minihamburguesas, la princesa de Orange visitó el Parque Científico, el Lab42, un centro internacional para el desarrollo de talento en el campo de la innovación digital y la IA, donde participó en un taller sobre inteligencia artificial, una mesa redonda sobre retos tecnológicos actuales y futuros y una visita guiada a los laboratorios de AMOLF, donde conoció la investigación sobre células solares y el desarrollo de la energía solar sostenible.
La heredera neerlandesa también visitó en Ámsterdam-Zidoost una fundación que ofrece a los jóvenes actividades deportivas y sociales para ampliar sus horizontes y desarrollar sus cualidades de liderazgo. Los participantes compartieron sus experiencias y lo que el programa significa para ellos. También presenció un partido de baloncesto de 3x3.
El plato fuerte llegó por la noche cuando conoció una organización social que ayuda a mujeres en situación de vulnerabilidad a reintegrarse en la sociedad. La organización ofrece programas de formación dual en hostelería, cuidado personal y administración. Ya entrada la noche, hizo una ruta por los bares de copas y de ocio nocturno del centro de la ciudad, en lo que fue una inusual salida nocturna. Sin cambiarse de ropa, visitó varios bares de copas y dio un paseo por la zona del centro, que acumula un buen número de locales. Recibió explicaciones sobre cómo la música es un producto de importación, sobre el renovado interés por el centro de la ciudad como zona de ocio y la captación de nuevos públicos. También tuvo oportunidad de hablar con varios DJ que han finalizado recientemente su formación musical.
Amalia de Orange estuvo en bares y discotecas, pero no en un ambiente festivo. Los locales tenían las luces encendidas, no había público ni música y ella bebió lo que parecía un vaso de agua. Además, no se separó de la alcaldesa en ningún momento.
La ruta de su último día
El viaje por una de las ciudades más vibrantes y atrayentes de Holanda acabará este viernes. La princesa disfrutará de un almuerzo en el Zuidas, para charlar con jóvenes abogados, banqueros y consultores, con los que hablará sobre sus carreras y sobre cómo gestionan la elevada carga de trabajo que tienen. Por la tarde visitará diversos lugares que participan en la Bienal de Warmoes donde recorrerá tiendas, bares e iglesias del centro de la ciudad que exhiben obras de arte creadas para cada lugar. Estará en una cafetería, un estudio de radio y un supermercado asiático.
También verá un centro comunitario y acudirá a una clase de cocina para niños y conversará con los nuevos residentes. Con los jóvenes seguirá por la tarde y comprobará todo lo que han aprendido en sus actividades conjuntas. Por la tarde y por la noche estará en un centro de emergencias para ver la asistencia que se da durante 24 horas a los ciudadanos que lo necesiten y se acercará hasta una comisaría para recibir una sesión informativa sobre sus funciones. La Princesa se unirá a la Policía para patrullar con ellos.




