Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia: "No habrá vencedores ni vencidos, no habrá persecuciones"
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Dejó atrás el tono agresivo de las últimas semanas para emplear el del presidente que quiere unir a un país de fuerte polarización, como reflejaron las urnas. "A partir de este momento termina la campaña electoral, terminan las divisiones, los enfrentamientos políticos y comienza la hora suprema de servicio a la patria", clamó Abelardo de la Espriella en su primer discurso como presidente electo, tras su apretada victoria, el domingo por la noche (madrugada en España).
"Voy a gobernar para todos los colombianos, no habrá vencedores ni vencidos, no habrá persecuciones. No existen enemigos irreconciliables, existen compatriotas que piensan diferente y tiene los mismos derechos", agregó ante miles de seguidores congregados en la explanada de la Ventana al Mundo de Barranquilla, para celebrar su triunfo. Había llegado a bordo de una suerte de papa móvil, dentro de una urna blindada, y subió a una tarima igual de protegida. Sabe que es objetivo de las bandas criminales, que presionaron para que ganara Iván Cepeda. "A los que no votaron por nosotros: sus libertades y derechos serán respetados. Sus opiniones serán escuchadas. Jamás tendrán que temer por pensar distinto. Ganarme su confianza con resultados, no con discursos".
Es consciente de que solo logró 250.000 votos de diferencia, unos cuatrocientos mil menos que en los comicios del 31 de mayo, y que tendrá que convivir con una oposición radicalizada, que ya protagonizó disturbios violentos en el sur de Bogotá y en algunos barrios de Cali el mismo domingo.
Por su parte, Iván Cepeda anunció que solo reconocería los resultados una vez las autoridades electorales estudien las 57.189 mesas que impugnaron y finalice el escrutinio. El proceso lo realizan jueces de la República ante abogados de las dos campañas, y arroja el veredicto oficial, definitivo que revisa y proclama el Consejo Nacional Electoral.
Aunque Gustavo Petro, que sigue sin admitir que perdieron en mayo, disparó cerca de una veintena de mensajes en X (antes Twitter) hablando de fraude, lo cierto es que entre el conteo que realiza la Registraduría Nacional en cuanto cierran las urnas, y el escrutinio posterior, las diferencias en las presidenciales nunca superan el 0'1 por ciento.
"No hemos derrochado cantidades de dinero, no hemos vendido nuestros ideales con alianzas políticas corruptas, no hemos recurrido a ningún gobierno extranjero para que haga interferencia política, no hemos sido apátridas", afirmó Cepeda en el recinto de Bogotá, abarrotado de fieles. Después de agradecer a Gustavo Petro su labor, que él pensaba continuar de haber vencido, envió un "mensaje a los de la otra orilla, serenos pero firmes. No vamos a permitir, haciendo uso de la fuerza democrática, que retrocedan de las luchas sociales que hemos logrado". Y el lunes, en rueda de prensa, volvió a su tono de crítica ácida e hizo caso omiso a la mano tendida del nuevo mandatario.
Cepeda continuará en el Senado puesto que la ley otorga al perdedor un escaño en el Senado y otro en el Congreso (de menor importancia en Colombia) a su vicepresidente. En este caso será Aida Colcué, que era senadora, la que pasará a ocuparlo.
Para parlamentarios del Centro Democrático, una de las razones que explican el avance del aspirante petrista, la encuentran en poblaciones como Tumaco, del departamento de Nariño. "Entre la primera y segunda vuelta, la participación de los electores subió del 38'43 por ciento, al 60'39", explicó el senador electo, Andrés Forero. En contraste con dicho dato, en el resto del país solo subió el cinco por ciento. Y añadió que Iván Cepeda, en el citado pueblo de 200.000 habitantes, "casi duplicó su votación, mientras Abelardo prácticamente fue igual. Y en varias mesas el cien por cien de los votos, fue para Cepeda. Todo apunta al voto de fusil".
Nada más hacerse pública la victoria de De la Esperilla, habló con Donald Trump, que será un estrecho aliado, y con su Secretario de Estado, Marco Rubio. También le felicitaron el argentino Javier Milei, el ecuatoriano Daniel Noboa, el chileno José Antonio Kasta y María Corina Machado, entre otros líderes de su mismo espectro ideológico, incluso Elon Musk en su cuenta de X.
De cumplirse el anuncio que hizo el ex senador liberal y posible futuro ministro, Amin, el próximo 7 de agosto, el nuevo presidente tomará posesión en una guarnición militar, como un gesto de confianza en la fuerza pública y una manera, dijo, de decirles que "no se volverán a arrodillar ante los criminales", en clara referencia a la Paz total de Gustavo Petro.