Ainhoa Brantuas, psicóloga: "Cuando un hombre se convierte en padre, también pasa por cambios hormonales que influyen en el apego"

Ainhoa Brantuas, psicóloga: "Cuando un hombre se convierte en padre, también pasa por cambios hormonales que influyen en el apego"

Tener un hijo es uno de los momentos de mayor importancia en la vida de cualquier persona. Siempre se habla de cómo cambia la maternidad a una mujer y, de hecho, estudios liderados por la Dra. Susana Carmona demuestran que el embarazo cambia morfológicamente el cerebro de la madre, pero ¿qué pasa con el papá? Con motivo del Día del Padre, este jueves 19 de marzo, hemos hablado con la psicóloga general sanitaria Ainhoa Brantuas, directora del Instituto Psicológico de Atención Integral (IPAI), sobre cómo cambia al hombre la paternidad. Porque, sin duda, también le cambia; tanto es así que también experimentan cambios hormonales, algo que tradicionalmente solo se asociaba a la mujer. Y, como cabía esperar, todo ello desemboca, al igual que en el caso de las madres, en una montaña rusa de emociones. La psicóloga nos explica cuáles son las más habituales.

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La paternidad implica un conjunto de responsabilidades que pueden transformar la forma en la que el padre se percibe a sí mismo.

Ainhoa Brantuas, psicóloga general sanitaria y directora del Instituto Psicológico de Atención Integral

Siempre se habla de cómo cambia la maternidad a la mujer y sabemos que el embarazo y el parto cambia morfológicamente el cerebro materno, pero ¿cómo cambia la paternidad al hombre? ¿Qué cambios emocionales son más comunes? 

La llegada de un bebé a casa supone siempre un gran cambio en todos los miembros de la familia. Aunque se suele hablar más de cómo estos cambios afectan en la madre, cada vez hay más estudios que demuestran que la paternidad también empieza en la gestación, generando cambios fisiológicos y psicológicos.

Cuando un hombre se convierte en padre, también pasa por cambios hormonales que influyen en el apego, en la aparición de comportamientos relacionados con la protección, la sensibilidad y la empatía. etc. Sin embargo, es importante que tengamos en cuenta que, para que estos cambios se produzcan, el padre debe implicarse en la crianza. Por otra parte, en relación a lo emocional, la llegada de un bebé puede despertar preocupación, miedos, inseguridades, necesidad de protección, dificultades o cambios en su identidad, etc. Además, los hombres también pueden experimentar ansiedad o depresión postparto.

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¿Por qué algunos hombres sienten más presión o ansiedad al convertirse en padres?

Ser padre es un cambio vital importante y es habitual que, además de emociones buenas, con el nacimiento de un bebé también aparezcan miedos. Es normal que a muchos padres les surjan preocupaciones, sientan presión por querer hacerlo todo bien o se cuestionen si están siendo buenos padres. La forma en la que lo vive cada uno también depende de factores como sí había un deseo previo de ser padre, el estilo de afrontamiento, la predisposición a padecer ansiedad o estrés que tuviera antes de ser padre, etc.

La paternidad remueve aspectos relacionados con la masculinidad más tradicional como los cuidados, la sexualidad, los afectos, la relación de pareja, los estilos de comunicación y la identificación, expresión y regulación emocional. Por ello, es importante saber que es habitual que la llegada de un hijo puede dar lugar a muchas nuevas emociones y pensamientos.

Padre con su bebé© Getty Images

¿Qué señales indican que un hombre podría estar teniendo dificultades para adaptarse a la paternidad?

Es posible que haya hombres que tengan dificultad para gestionar todo lo que implica ser padre. Algunos pueden detectarlo y comunicarlo, pero es probable que otros no sepan bien del todo qué están experimentando o tengan dificultades para expresarlo. En esos casos, si el entorno observa ciertas dificultades, es más fácil que este padre pueda recibir ayuda. Si la dificultad está en comunicarlo, encontrar espacios grupales donde compartir con otros padres puede ser de gran ayuda para normalizar ciertas dificultades y la expresión emocional de estas.

Algunas de las señales que pueden mostrar son, por ejemplo, una irritabilidad fuera de lo habitual, síntomas depresivos, desentendimiento de los cuidados del pequeño, problemas de sueño o estrés, distanciamiento emocional con su pareja, amigos e hijo o aislamiento social, entre otros síntomas.

Es importante que sea él mismo el que pida ayuda si ve que la paternidad se complica, pero si su entorno identifica ciertas señales de cambios que no se consiguen afrontar, este padre tendrá más facilidad para recibir esa ayuda que necesita para afrontar la paternidad. Además, el poder informarse durante el preparto y acudir a sesiones donde resolver dudas y compartir con otras familias, actúa como factor protector, porque permite que conozcan las dificultades más habituales, las normalicen y puedan detectarlas si les sucede a ellos mismos.

¿Cómo influye la paternidad en la autoestima o en la percepción de competencia personal?

La paternidad implica un conjunto de responsabilidades que pueden transformar la forma en la que el padre se percibe a sí mismo. Tener a alguien a su cargo puede hacer que se cuestione constantemente si está a la altura y se compare con los demás, afectando así a su autoconcepto y  autoestima. Además, el estrés y la falta de tiempo también pueden influenciar en la valoración de uno mismo. A su vez, una paternidad activa y responsable, puede generar bienestar emocional y mejorar la percepción de competencia.

Los hombres también pueden experimentar ansiedad o depresión postparto.

Ainhoa Brantuas, psicóloga general sanitaria y directora del Instituto Psicológico de Atención Integral

¿Qué papel juega la historia familiar del hombre en su forma de vivir la paternidad?

Cabe destacar que, tanto para hombres como para mujeres, la vivencia del contexto familiar y los aprendizajes realizados en este pueden influir en la manera en que viven la paternidad o la maternidad y generan el vínculo con sus hijos. Aunque no es lo único que influye, hay padres que han podido vivir vínculos menos saludables y no necesariamente los repiten y al revés. Esto es porque entran en juego muchos otros factores como el trabajo previo personal, la información que haya podido obtener sobre este tema, la personalidad de cada uno, etc.

No obstante, es importante destacar que, en algunos casos, hay hombres que tienden a repetir el rol de padre tradicional. Todavía podemos ver cómo hay hombres que no expresan sus emociones, se limitan a proveer económicamente, no se co-responsabilizan de muchos aspectos o pueden llegar a desentenderse de ciertas tareas que asocian a lo femenino. Pese a esto, estamos en un momento de cambio, donde cada vez más padres quieren aportar afecto y presencia y no únicamente sustento económico y donde la sociedad los valida y acompaña cada vez más.

¿Cómo puede un hombre equilibrar su rol de pareja y su rol de padre sin sentirse dividido?

Compaginar la vida de pareja con la familiar y la laboral es un reto para todos, tanto padres como madres. Para sobrellevar mejor esta situación, es recomendable buscar momentos para comunicarse abiertamente, reservar momentos para la pareja e intentar mantener algunas actividades o hobbies individuales, en la medida de lo posible. En definitiva, se debe desarrollar una mentalidad de equipo y comprender que ambos están en el mismo bando, algo que les ayudará a enfocar los problemas desde otra perspectiva. Además, atender a las propias necesidades y preservar el vínculo de pareja es necesario, porque "para cuidar, hay que poder cuidarse primero".

Padre abraza, feliz, a su hijo recién nacido© Getty Images

¿Cómo se desarrolla el vínculo entre un padre y su hijo en los primeros meses?

Normalmente, de forma gradual. Es habitual que, a medida que se comparte tiempo con el bebé, se vaya construyendo ese vínculo a partir del contacto físico y visual, la respuesta a sus necesidades y la implicación en rutinas diarias. Corresponsabilizarse de los cuidados del pequeño influye en cómo se generará el vínculo. Aun así hay padres que empiezan a compartir ese tiempo con su bebe antes de que nazca, generando cambios que inician el vínculo desde el embarazo y otros pueden tomar más conciencia cuando empiezan a sentir a su bebe o al conocerlo. 

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¿Qué factores facilitan o dificultan que un hombre se sienta conectado con su bebé?

La participación activa del padre en los cuidados de su hijo facilita un vínculo o conexión más rápida. Otros factores como el contacto físico frecuente, el apoyo de la pareja, una buena autoestima y seguridad en uno mismo o las experiencias positivas con el bebé también pueden ayudar a acelerar ese vínculo con el hijo o la hija.

Por el contrario, factores como el estrés, la falta de sueño y el agotamiento, una falta de seguridad en uno mismo, experiencias familiares previas o dificultades emocionales, entre otros factores, pueden dificultar el vínculo.

¿Es normal que algunos hombres tarden más en sentir ese 'vínculo especial'?

Sí. Al ser algo que se construye de forma gradual, es normal que haya distintos ritmos. Si bien la conexión madre e hijo suele ser más temprana debido a la gestación, en el caso de algunos padres, tienen la percepción de que el vínculo sucede a partir del nacimiento o de que empiezan a sentir a su hijo moverse durante el embarazo, por lo que ese vínculo se construye de manera progresiva y no en todas las personas de la misma manera.