Muere la actriz y dramaturga murciana Rocío Bernal, a los 49 años, víctima de un cáncer de pulmón
El mundo de las artes escénicas en Murcia despide con profunda tristeza a Rocío Bernal, actriz, dramaturga, directora y productora cultural, fallecida este jueves a los 49 años a causa de un cáncer de pulmón, según confirmaron medios regionales. Su partida deja un enorme vacío en el teatro de la región, donde era una figura profundamente admirada y querida por su talento y su compromiso dentro y fuera del escenario.
Nacida en Murcia en 1976, Bernal desarrolló una trayectoria de más de dos décadas en la que exploró distintas formas de contar desde el escenario y apostó siempre por un teatro abierto, accesible y conectado con la realidad de su tiempo. Su pérdida ha generado una oleada de mensajes de afecto y reconocimiento por parte de compañeros, instituciones y espectadores que siguieron de cerca su evolución profesional.
Cofundadora de la compañía Cía. Deconné, junto al creador Pepe Galera, Bernal impulsó uno de los proyectos más representativos del teatro inclusivo en la Región de Murcia. Su obra Cría cuerdos fue distinguida con el premio a Mejor Espectáculo del Año en los Premios Azahar de las Artes Escénicas —que concede MurciaaEscena, la Asociación de Empresas Productoras de Artes Escénicas de la región— además de otros cinco galardones, consolidando su prestigio como creadora capaz de asumir riesgos y conectar con el público. “El teatro es un acto de encuentro del ser humano consigo mismo”, afirmaba en una entrevista con La Opinión de Murcia, una frase que resume su forma de entender la escena.
Su talento fue reconocido en varias ocasiones: en 2019 obtuvo el Premio Azahar a Mejor Actriz de Reparto por Enrique IV y, en 2021, el de Mejor Actriz Principal por Despedida de casada, además del galardón a Mejor Dirección —junto a Pepe Galera— por La Perspectiva del Suricato.
Uno de sus trabajos más recordados fue su interpretación de Doña Inés en Don Juan Tenorio, papel que encarnó durante más de 17 años en el Teatro Romea bajo la dirección de Julio Navarro Albero. El director la despidió con un mensaje especialmente emotivo, definiéndola como “viva y eterna”, palabras que reflejan el impacto que dejó en quienes compartieron escenario con ella.
A lo largo de su carrera, Bernal colaboró con compañías independientes y se caracterizó por su capacidad para explorar lenguajes actuales desde una mirada honesta y cercana al público. Además de su labor interpretativa, destacó como productora y directora, impulsando proyectos colaborativos, talleres y actividades formativas que contribuyeron a dinamizar la vida cultural de la región. Para muchos, era un motor imprescindible en el terreno escénico murciano.
Reacciones y despedidas
Las muestras de cariño no han tardado en llegar. Desde el ámbito institucional, el alcalde de Molina de Segura, José Ángel Alfonso, expresó públicamente su pesar y recordó el momento en que pudo entregarle el Premio Azahar a la Mejor Intérprete Femenina, un reconocimiento que —subrayó— reflejaba su talento y la dedicación con la que vivía su profesión. En su mensaje, resaltó que “Rocío destacaba por su cercanía, su calidez y su trato humano. Su forma de ser deja una huella imborrable en el ámbito de las artes escénicas de la Región de Murcia y en todos los que tuvimos la suerte de conocerla”. También quiso enviar su afecto a la familia, amigos y compañeros de la actriz, convencido de que "su legado artístico y humano permanecerá siempre entre nosotros”.
La Unión de Actores y Actrices también se sumó a las condolencias a través de un mensaje en X en el que lamentaban su fallecimiento y deseaban que descanse en paz. Entre las despedidas más emotivas se encuentra la del dramaturgo Nacho Vilar, amigo de la actriz durante más de tres décadas, que escribió: “Con el corazón completamente roto, te doy las gracias por tu amistad de más de treinta años”.
Rocío Bernal deja tras de sí una obra diversa y comprometida, construida desde la pasión por la escena y la convicción de que el arte puede transformar el mundo. Murcia pierde a una actriz y creadora incansable, pero su legado —humano y artístico— permanecerá vivo en la memoria cultural de la región.


