Baja California Sur: la pelea por el poder
En pleno proceso interno de los partidos para definir candidaturas rumbo a las 17 gubernaturas que estarán en juego, Baja California Sur ya perfila una contienda marcada por dos rutas principalmente: Milena Quiroga Romero y Christian Agúndez Gómez.
De un lado está Milena Quiroga, presidenta municipal reelecta en La Paz y exdiputada local, con un perfil construido desde la administración pública y sin una estructura familiar detrás. Su principal activo ha sido la gestión, particularmente en el tema del agua, donde ha logrado avances que le han dado estabilidad política en la capital. A eso se suma que es bien vista desde Palacio Nacional, un factor que pesa en un proceso que se anticipa complejo, tanto en el estado como en el resto de las entidades que se renovarán.
Del otro lado está Christian Agúndez, presidente municipal de Los Cabos, con una trayectoria política distinta. Su proyecto no se entiende sin el apellido ni sin la permanencia de su grupo en el poder en ese municipio. Hijo del exgobernador Narciso Agúndez Montaño, ha crecido arropado por una estructura que lleva años operando y que se ha mantenido vigente en distintas posiciones, incluso dentro del propio cabildo.
Su avance también se ha sostenido en sectores que han tomado distancia del gobernador Víctor Castro, además del respaldo de aliados como el PT, que si bien ha expresado su intención de ir en alianza con Morena en Baja California Sur, también ha dejado claro que busca impulsarlo como su carta para la gubernatura.
Los Cabos, su principal bastión, enfrenta problemas relevantes: crecimiento desbordado, presión sobre los servicios básicos, rezagos en el abasto de agua potable, conflictos por la tierra y colonias que se expanden sin orden, muchas de ellas en condiciones precarias y entre acumulación de basura. Son reclamos constantes entre la población.
En el caso de Milena, el reto es distinto. Su cercanía con el poder federal y estatal la coloca en una posición competitiva, pero también la expone. Ha enfrentado tensiones con sectores como los piperos que controlaban de manera ilegal la distribución de agua, un tema en el que decidió intervenir sin titubeos. Esa acción, lejos de debilitarla, le permitió recuperar control y autoridad en uno de los problemas más sensibles del estado.
También aparece el PVEM, un partido afín a la 4T, que podría competir por separado en esta contienda y que ha expresado abiertamente su respaldo al diputado Manuel Cota Cárdenas.
Debajo de ellos se posiciona el panista Francisco Pelayo Covarrubias, quien regresa a la escena con la intención de reagrupar a quienes no se identifican con Morena, apoyado en su base en Comondú, donde fue presidente municipal. Más atrás se mueve Ricardo Barroso Agramont, ahora en Movimiento Ciudadano, con margen para incidir dependiendo de cómo se acomoden los bloques.
Lo que está en juego en Baja California Sur no se definirá únicamente en las mesas donde se reparten candidaturas. Pesará quién logre construir respaldo territorial, quién conecte con la gente y quién sea capaz de sostener su proyecto más allá de los acuerdos internos. Porque al final, la decisión no sólo pasa por los partidos, también recae en el electorado.
EN CORTO.— La Fiscalía del Edomex detuvo a Edgar “N”, exsubdirector de Seguridad de Xalatlaco, tras difundirse un video donde agrede a su pareja. Fue ingresado al penal de Tenango del Valle y enfrenta cargos por lesiones, cohecho y delitos contra la salud. Aunque no hubo denuncia, el caso se persigue de oficio. El Ayuntamiento lo separó del cargo y un juez definirá su situación jurídica.
Nos vemos a las 8 por el 8 de TV
POR SOFÍA GARCÍA
COLABORADORA
@SOFIGARCIAMX
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